Capítulo 26
Gracias por levantarme,
por ser el capitán de tantos desórdenes mentales.
Nuestra locura nos hace especiales.
Tú y yo, amor, seremos inmortales. [...]
Tu forma de amar hizo de mí, mi loca, un hombre feliz.
Hace, Maka
Una noche, Alexis me propuso salir a dar una vuelta con Togo y acepté.
Poco me importó pasar un frío húmedo que calaba hasta mis huesos en lugar de estar calentita tumbada en el sofá con una manta.
Durante aquel paseo descubrimos de casualidad un descampado casi a las afueras del pueblo.
Era un sitio silencioso y sin apenas luz.
Se intuía la figura de varios árboles, zonas de hierba con calvas cubriendo el suelo y estaba delimitado por un muro bajo, muy sencillo de saltar.
El sitio nos pareció tan reservado y bonito que decidimos que caminaríamos hasta allí cada noche.
Allí hablábamos de comprar ese terreno y construir nuestra propia casa a nuestro gusto, de los muchos animales que meteríamos en ella. Quizá ambos sabíamos que las cosas no serían tan fáciles, que era todo una utopía, pero me encantaba soñar con ese futuro. Con uno que pudiéramos construir juntos.
Miércoles, 15 de enero. Cinco y media de la tarde.
Ádriel
Hoy no puedo estar mucho en Finca Deva. Le dije a Ainhoa que me pasaría por su casa antes de la cena.
Alexis
Bueno, con lo más mínimo yo creo que somos felices.
Ádriel
¿Te han dicho ya algo en el restaurante de si vas a trabajar más horas? Te echaré de menos.
Alexis
Siempre puedo ir a verte
Ádriel
¿Te escaparías del trabajo para ver caballos, un perro, un crío y a una chica?
Alexis
Sí. Yo creo que sería capaz de cualquier cosa
Alexis
Y no un nene ni una chica cualquiera. Mi chica preferida. Y mi nene bonito
Ádriel
¿Sabes que cuando dices esas cosas el corazón se me pone a mil y sonrío como una boba?
Alexis
Digo la verdad. Y la digo con el corazón porque creo que es lo que de verdad siento.
Viernes, 17 de enero. Doce y siete de la madrugada.
Ádriel
Tal vez te canses de mí. Soy muy pegajosa.
Alexis
No. Trabajaría día a día para no perderte. Para que me sigas queriendo igual que el primer día. Para que sepas que estoy presente y que no estás por estar en mi vida. Que estás por un motivo.
Alexis
Cada vez que estoy contigo haciendo lo que sea, como si es pintar, o dar de comer a los caballos, o lo que más te guste a ti, me siento muy feliz. No me canso de verte, ni de oírte hablar. Me encanta escucharte y cuando te ríes por alguna tontería que he dicho me haces muy feliz.
Alexis
Y con el juego de las cosquillas me haces recordar buenos tiempos.
Ádriel
Entonces te haré más cosquillas aún. Eternamente.
Alexis
Y sobre todo, cuando estoy contigo no pienso en nada ni en nadie más. Solo tengo ojos y pensamiento para ti. Y ni soy capaz de evitarlo ni quiero hacerlo. Son sensaciones que me gustan.
Ádriel
A mí también me gusta todo lo que siento cuando te veo
Alexis
Nosotros creamos nuestro juego con nuestras reglas y eso es lo que me gusta. Es lo más importante. El respeto y la confianza que tenemos.
Amaba la confianza que teníamos para hablar de nosotros. Ser sinceros desde el principio el uno con el otro sin tener que pedirlo.
Miércoles, 22 de enero. Ocho y doce de la tarde.
Alexis
Yo no miro solo por mí. También miro por el resto. Siempre.
Ádriel
Eres maravilloso.
Alexis
Eres la única que se fija de verdad en mi personalidad.
Ádriel
Porque me dejas verte.
Alexis
No me gusta que la gente más cercana (ya sean abuelas o amigos) sepan por lo que pasé cuando era más pequeño.
Ádriel
Qué gracioso, enano. Y qué manera de enmascarar algo tan triste.
Ádriel
¿Por qué no quieres que lo sepamos? Tú eres así en parte por todo lo que has pasado. Y eres genial como eres. No deberías esconder tu pasado. Si algo te altera, si te viene un recuerdo de esos malos, compártelo conmigo. Desahógate. Estoy para eso entre otras cosas.
Alexis
Ya. No me gusta que me vean débil.
Ádriel
El día que sepa todo por lo que pasaste te veré como te veo ahora: la persona más fuerte y valiente que conozco. Nunca te veré débil porque tu corazón aún late y tus pulmones te dan aire para vivir.
Quería que se abriera a mí en canal. Que me vomitara todo lo que albergaba dentro.
Quería ser feliz a su lado sin su pasado acechándole a cada segundo, que superáramos cada escollo en el camino de su pasado, hasta solo conseguir dejar los recuerdos bonitos.
Pero… ¿Alguna vez lograría verle así de transparente?