Si por separado somos geniales, juntos podemos parar el mundo (A través de tus orejas 1)… Capítulo 25
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Capítulo 25

Dicen que todo cura solo con el tiempo, pero

¿cómo se cura lo que vives en silencio?[…]

Un lo siento que no dijimos a tiempo.

Un recuerdo al que volver si estamos tristes.

Una fecha para olvidar pero no saber cómo hacerlo

y alguien que se fue sin que pudieras despedirte.

Rafa Espino, Subze, Nous Nizzy

Alexis a veces tenía días en los que estaba más callado de lo habitual. Supuse que su caos estaba más a fuego en su mente y los vívidos recuerdos le consumían. El día de su cumpleaños fue uno de esos días raros.

Jueves, 12 de diciembre. Cinco y media de la tarde.

Ádriel

¿Estás contento con tu cumple?

Alexis

No sé qué decirte.

Ádriel

Yo te he visto relajado por la mañana. Me has cantado y todo.

Alexis

Ya. Una cosa es lo de fuera y otra lo que pasa dentro.

Ádriel

¿Y cómo estás por dentro?

Alexis

¿Te digo la verdad o te miento?

Ádriel

La verdad. Siempre.

Alexis

Estoy un poco deprimido, cielo, porque no estoy con aquellos a los que he querido y quiero todavía.

Ádriel

Pues escápate y vete a verlos.

Alexis

Ya, pero no será lo mismo ese calor y la forma en que arropan el día de tu cumple. Y no estaría toda la gente. Faltarían algunos.

Ádriel

Es algo nuevo. Y al principio es muy raro, pero luego deja de serlo. Solo tienes que crear una nueva tradición de cumpleaños.

Alexis

Si por mi fuera no haría nada. Me quedaría en casa todo el día hasta que pasaran las doce.

Quise hacer todo lo que estuviera en mi mano para que ese día fuera especial. Pero fracasé. Lo vi en su turbada mirada, en sus comentarios y sus falsas y amargas sonrisas. Porque a pesar de no saber leerle, sentí que así fueron.

Tres días después en Finca Deva era como si aún arrastrara la pena.

Apenas nos besamos o hablamos. Él solo estaba a mi lado, ausente.

No me importó. Tal vez estar en mitad del campo, oler la pradera o sentirme cerca ayudaría a sosegar su desbarajuste interior.

Yo solo quería que se sintiera acompañado.

El tiempo pasó lento al no saber muy bien cómo abordar su mal día. Le dejé espacio a la espera de que me avisara cuando me necesitara. Pero no lo hizo. Supuse que cuando pasabas toda tu vida sin contar con nadie resultaba complicado empezar a hacerlo.

Lunes, 16 de diciembre. Ocho y nueve de la mañana.

Ádriel

Cuando tienes un día como el de ayer, me encantaría poder borrar de tus recuerdos todo lo que duele. Para que no te ralles. Pero no puedo. Y no sé cómo ayudarte.

Alexis

No te preocupes por eso. He estado durante mucho tiempo de mi vida sin ningún apoyo o ayuda.

Ádriel

Eso no hace que me preocupe menos.

Alexis

Me he acostumbrado a esto, y cuando no puedo resolver algo, prefiero tragar con ello y no decirle nada a nadie. Cuanta menos gente sufra a mi alrededor, mejor me siento al verlos felices.

Ádriel

¿Vives de la felicidad de los demás? ¿Y la tuya propia?

Ádriel

A partir de que he entrado en tu vida, eso ha cambiado. Me tienes a mí. No puedes sufrir tú solo. No quiero. Ni debes.

Alexis

Ya, si te entiendo perfectamente. Pero es como he aprendido. No he tenido apoyo de nadie. Me cuesta hablar.

Ádriel

Estamos los dos juntos en esto. Y lo que te duela a ti me dolerá a mí. Funciona así. Pero lo resolveremos juntos.

Alexis

Lo mismo te digo.

Ádriel

Ya sabes que yo no me callo la boca.

Todo sobre Alexis seguía poniéndome la piel de gallina, dándome miedo y proporcionándome sentimientos inmensamente bonitos a partes iguales.

Es posible que lograra vislumbrar el uno por ciento de todo lo que escondía en su interior. Quería ser capaz de borrar todos sus recuerdos dolorosos, desecharlos y que jamás volvieran a rondar por su cabeza. Habría dado cualquier cosa por hacerlo.