10. Óscar
Óscar
Esta mañana estamos Juanma y yo solos montando los muebles de la cocina de la reforma en la que estamos trabajando en estos momentos.
Fer se ha encargado de ir a buscar el material que nos hace falta del almacén, así optimizamos el tiempo y, con suerte, acabaremos varios días antes de lo previsto.
Mi hermano y yo nos miramos con una sonrisa al escuchar a Fer llegar, desde luego no valdría como espía.
—Confirmado: Maite ha vuelto con César. Los he pillado despidiéndose en el coche a dos calles de la oficina —suelta a modo de saludo. Ninguno nos sorprendemos, teníamos la sospecha desde hace semanas.
—Os lo dije —nos recuerda Juanma—. Era imposible que otro tío hubiera conseguido que tuviera esa cara de idiota enamorada tan rápido.
—Y ya os conté que vi a Lucía con Adri cuando se suponía que estaba con ella —aporta Fer—. Lo que me jode es que no nos lo haya contado.
—Después de lo que pasó, supongo que prefieren ser prudentes.
—Ya, Óscar, pero joder, somos nosotros, sabe que la apoyaremos haga lo que haga.
—Y que le partiremos las piernas si vuelve a hacerle daño —añade Juanma con una sonrisa malvada—. Las tres.
—Que le iba a perdonar era evidente —empiezo a decir—. Pero que tiene miedo de que vuelva a pasar también. Por mucho que sepa que estamos ahí para todo, es algo con lo que tiene que lidiar sola.
—Ya, pero me jode que no tenga a nadie con quien hablarlo.
—Igual le es más fácil hacerlo con Lucía —deduce Juanma—. Ella no estuvo aquí en verano, así que no la ha visto destrozada como nosotros. Y según tengo entendido, llamó a César y siguen siendo amigos. Es más fácil apoyarlos cuando lo haces por ambos bandos.
—No lo había pensado así —reflexiona Fer.
—También os digo —añade Juanma—, puede que yo decidiera creerle cuando dijo que no se acordaba de nada de lo que pasó porque estaba más destrozado que Maite, pero perdió toda mi confianza y no sé si la va a recuperar.
—Me pasa igual —admite Fer—. Y si no sale bien sabe que nosotros cruzaremos a César para siempre. Tiene sentido que sea prudente.
—O sea, que me das la razón —digo con una sonrisa de medio lado y asiente a regañadientes—. Ya nos lo contará cuando esté preparada.
—Y le diremos que ya lo sabemos porque se le da muy mal mentir —se mofa Juanma.
—Me parece muy valiente por su parte apostar por la reconciliación —comenta Fer y noto un deje de envidia en sus palabras. Él no tuvo esa opción—. Y que después del verano César haya cumplido y haya vuelto por ella.
—Los hay que sí apuestan por sus parejas —suelto y me muerdo el labio al ver la cara de sorpresa de Fer. Juanma me da una palmada en la espalda—. Eloy y yo ya no estamos juntos.
—Lo siento. —Fer viene hasta donde estoy y me da un pequeño abrazo.
—¡Pues yo no! Era un imbécil y te trataba como un trapo. —Juanma levanta en ese momento uno de los muebles de la cocina, aprovechando el ímpetu del cabreo—. Te mereces algo mejor.
—Tiene razón —me murmura Fer con una disculpa en la cara—. ¿Cómo estás?
—Bien.
—Lo que tienes que hacer es salir el sábado y ligarte a un yogurín o un madurito cañón. —Juanma me guiña un ojo—. Ya sabes, un clavo saca otro clavo. Y si no, podemos ir a hacerle una visita con la pistola de clavos.
—Yo no tomaría consejos del eterno soltero, pero haz lo que quieras —bromea Fer y se gana el dedo del medio de nuestro hermano.
—¿Sabéis qué me acaba de pasar? —dice Juanma pasado un rato en el que hemos colocado todos los muebles de arriba de la cocina—. Iba a deciros de apostar a ver cuándo nos lo contaba Maite, pero…
—Pero se hace raro apostar sin Maite —admito con una mueca que me ha provocado pensarlo.
—No sería la primera apuesta sin ella —añade Fer—, pero también se me hace extraño. Como si no estuviera bien.
—¿Estaremos madurando? —bromea Juanma y nos reímos los tres—. Siempre podemos pillarla y le ahorramos el mal trago.
—Con mamá no funcionó —dice Fer con una mueca de asco—. Sigue negando que esté con Paco y eso que juraría que se estaban besando cuando entré en la cocina.
—Al menos estaban vestidos —le recuerdo—. Podría haber sido peor.
Juanma sale un momento de la cocina y Fer se acerca a mí para hablar sin que nos escuche el mayor cotilla de la familia.
—¿Seguro que estás bien? —Asiento—. Lo siento por ti, pero me alegro. No te hacía bien, no estabas en el sitio correcto.
Sus palabras me recuerdan a las que me dijo Cristo el domingo, las mismas que hicieron que descargase toda mi mierda encima de él cuando lo único que pretendía era ayudar, y noto un pellizco de remordimiento en el corazón.
Debería haberle escrito para disculparme, pero nuestra relación nunca ha sido de amigos y no sé cómo se lo tomaría.
Somos dos conocidos que tienen confianza y follan de vez en cuando, sí, pero hacía años que no teníamos una conversación «normal».
Aun así, debería hacerlo, no merecía que le recordase que su vida es una mentira, él es muy consciente de ello.
Al acostarme en la cama después de cenar con Juanma, decido que debo dejar de procrastinar y le escribo a Cristo:
Hola
Cristo
Hola
Siento lo del otro día, no tenía derecho a pagarlo contigo
No dijiste nada que no fuera cierto
Aun así, no es bonito que te lo echen en cara
Y tú solo pretendías ayudar
Lo siento
Acepto tus disculpas
¿Cómo estás?
Mejor
Pensaba que lo echaría más de menos, pero…
Pero no
Y te sientes mal por ello
Cuando te pones en modo psicólogo eres odioso, ¿lo sabías?
Algo me han dicho, sí
Si eras consciente de que era una relación abocada al fracaso, es normal que ahora te sientas liberado al haber alcanzado su «objetivo»
No lo hace menos doloroso ni más bonito, pero al quitarte ese peso de encima, esa constante preocupación, estás más ligero y dejas espacio para pensar en otras cosas
Como que no deberías haber hecho muchas de las cosas que hiciste
O no deberías haber permitido ciertas actitudes
Para el pago por la consulta, ¿prefieres Bizum o transferencia?
En efectivo mejor ;)
Gracias
Adoro a mis hermanos, pero es difícil hablar con ellos de esto
Maite aún no lo sabe
Creo que Eloy no les caía muy bien y que eso hace que se alegren por la ruptura sin respetar mi duelo por ella
Y crees bien
Dudo mucho que a nadie que te conozca y que le caigas bien le gustase Eloy para ti
A mí tampoco me gustó
No creo que seas el más objetivo del lugar
El escocés me gustaba para ti: se te veía feliz con él y podías ser tú mismo
Nunca debí dejar que se fuera
Se casó este verano
No te fustigues por ello. Erais unos críos
Todo llegará, ya lo verás
Hablas como mi madre
Qué honor
Sabes que la adoro
No tanto como ella a ti
Lo sé
Es mi encanto personal, que os encandila a toda la familia Rubio
Totalmente, Fer y Juanma pierden el culo por ti
Por supuesto que sí, lo que pasa es que aún no se han dado cuenta
Ojo con lo que dices o acabarán sacando la pistola de clavos
¡Eso sí sería un honor!
Solo la sacan en ocasiones especiales
Estás muy loco, ¿lo sabías?
Algo me han dicho, sí
Hablando de la familia Rubio, ¿cómo está tu hermana? Hace días que no la veo
Con una sonrisa de idiota enamorada difícil de ocultar
Creemos que ha vuelto con César
Creéis bien
No tengo pruebas, pero tampoco dudas
Espero que les vaya bien
Todos esperan eso
Seguramente ellos también
No estás de acuerdo con esa reconciliación
No, no lo estoy
No es mi vida, ni mi relación, por lo que no me voy a meter
Pero creo que César no se la merece
Y estoy seguro de que la volverá a cagar
Ahora habla el amigo, no el psicólogo
Seguramente
Y ¿qué les diría el psicólogo?
Que es demasiado amigo de una de las partes para ser objetivo en esto
Si me hubiera pasado a mí, ¿qué me dirías?
Que la clave para una reconciliación es volver a generar la confianza previa, sin reproches y saliendo los dos desde el mismo punto: querer arreglar lo que se ha roto
Pero para eso hay que conocer, tanto a la otra persona como el motivo detrás de la infidelidad
Una vez sepas el porqué, podrás decidir si eres capaz de perdonar a esa persona y volverlo a intentar, sabiendo que es un camino lleno de baches, o si es algo irreparable
Estás desperdiciando el tiempo en la empresa de tu padre
Soy consciente de ello
Deberías hacer algo para cambiarlo
Debería hacer muchas cosas
Pero la realidad es que no puedo hacer ninguna
La realidad es que no quieres hacer ninguna
Mudarte no cambiaría gran cosa en la vida de los demás
Pero para ti sería un paso enorme
Seguramente
Pero ya sabes mi lema: vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos
Pobres niños…
Lo sé
Voy a dormir
Hablamos otro día
Buenas noches
Y Óscar…
Gracias por escribirme
Me gusta hablar contigo :)
A mí también :)
Y por primera vez en una semana, me duermo sin que sea Eloy mi último pensamiento del día.