CAPÍTULO 15 #2
He llegado a pensar que quizá podría sugerirle otro puesto en el que coincidamos con más frecuencia. ¿Estaría Gabriela de acuerdo con ser mi secretaria y tener que trabajar en un escritorio a mi lado?Seguro que con una falda corta estaría jodidamente bien .
Joder, estaría más que perfecta y yo...
Voy a apartar de mi mente la imagen de Gabriela en una falda ajustada porque es lo último que necesito antes de salir ahí fuera.
El sofá de nuestro piso es más pequeño que el de enfrente, pero cuenta con una cheslón, por lo que siempre suelo escoger ese sitio.
Esta noche parece que no va a ser así.
Mientras que Noah está en la esquina contraria a la extensión, Gabriela ha ocupado justo ese lugar, acompañada de Luke, quien ha apoyado la cabeza en su muslo.
—Hola, Gabriela.
—Locke —me saluda de vuelta y esa misma sonrisa con la que se ha despedido de mí cuando me ha acompañado hasta su puerta. Dos personajes de la película Bambi ocupan su camiseta y a diferencia de antes, lleva las gafas de pasta negra y se ha desmaquillado.
No, tampoco lo comprendo, pero desde que descubrí que tiene pecas las echo de menos cuando no las muestra por el maquillaje.
Según me acomodo a su lado, su olor llega a mí.
No sabría decir qué es con exactitud; un olor dulce que encaja a la perfección con ella. No es vainilla pero tampoco se aleja mucho de serlo. Caramelo, quizá.
—Bueno, rubia... —La mueca en el rostro y tono de Caleb antes de que comience a hablar delata el vacile con el que va a hacerlo—. ¿Te parece bien Cómo conocí a vuestra madre o prefieres ver una película de Barbie ?
Ah, pero ¿que se van a quedar?
—Oye, no me vengas con esas. —Le apunta con el dedo—. Las películas de Barbie son geniales y lo sabes.
—Lo que es geniales...
—¿Qué pensarían tus hermanas de esto, mmmh? —tienta.
— Barbie en el lago de los cisnes es mi favorita , no sé de qué hablas.
—¿Y qué me dices de Barbie: Fairytopia ? —Su sonrisa se agranda.
—Esa también está muy bien —corrobora.
Gabriela suelta una risotada.
Me quedo observando su perfil con deleite. Me gusta de forma inexplicable el sonido de su risa. Es explosiva y sincera y no se preocupa de disimular cuando algo le hace gracia.
Bueno, en general, no disimula. Puedes ver lo que está cruzando su mente en su rostro sin hacer el más mínimo esfuerzo.
—Además, lo dices como si no me gustase la serie... Espérate. ¿Es el de Chicas o trajes ? —cuestiona, en el borde del asiento, al percatarse de que episodio nos toca ver.
—Sí, creo que sí —responde Caleb.
—¡Es genial! ¡La escena del musical de Barney me hace tanta gracia!
Caleb pulsa uno de los botones del mando a distancia para reproducir el episodio y según pasan los minutos, me doy cuenta de que he dejado de prestar atención a la pantalla.
Me digo a mí mismo que es porque es la tercera vez que veo la serie y nada de lo que está sucediendo me es tan interesante como lo fue la primera vez. No tiene nada que ver la chica a mi lado ni las vehementes ganas que tengo de hablar con ella ni de saber por qué ha venido tan tarde, no...
A quién quiero engañar. Me trago Cómo conocí a vuestra madre como la primera vez cada que la vemos.
Tras veintipocos minutos, el episodio llega a su fin.
—Joder, qué sueño tengo. —Caleb se levanta del sofá, exagerando un bostezo y aprovecha para estirarse—. Yo me voy a la cama. Rubia. —Se despide al pasar por su lado, dándole unos toquecitos en la cabeza a lo que reacciona con otra risa.
Es lo único que ha salido de ella durante el episodio.
No ha comentado nada.
—Sí, yo también —añade Noah—. Buenas noches.
—Descansad, chicos —se despide Gabriela.
No me pasa desapercibida la mirada que me lanza Noah.
El muy cabrón, con la excusa de que es más callado que Caleb, aprovecha cualquier oportunidad para sacarme de mis casillas.
Ante el movimiento, Luke se levanta del sofá, da una vuelta sobre su posición para volver a acomodarse y se deja caer de nuevo sobre el muslo de Gabriela.
—¿Quieres ver otra película? —pregunto al escuchar el sonido de las puertas de sus respectivas habitaciones cerrándose.
—Puedo irme al piso ya, no quiero molestar. Además, se ha hecho tarde y seguramente estás cansado y...
—No me molestas. —Es justo lo contrario. Los correos que no he terminado de redactar pueden esperar.
—Pero seguro que tienes sueño.
—Me quedo hablando contigo hasta tarde casi todas las noches.
—También es verdad.
—No has dicho nada durante todo el capítulo —observo. Se ha mantenido en silencio durante mucho más tiempo del que habría considerado posible.
—Ah, ya... —Sonríe con un deje de timidez—. Es que estaban Noah y Caleb delante...
—¿O sea que solo yo tengo la suerte de ver tus dotes de actriz?
Suelta una risita antes de negar con la cabeza.
—Siempre me escuchas. ¿Vemos una de las de Barbie ?
El movimiento de sus brazos abrazándose a sí misma me hace no responder a su pregunta. Ha doblado también las piernas contra su pecho.
—¿Tienes frío?
—Un poco —admite.
—Espera. —Me estiro hasta llegar a la manta (sorprendentemente) doblada sobre el respaldo del sofá. La estiro y es la excusa perfecta para acomodar mis piernas sobre la cheslón y poder acercarme un poco.
—Gracias. —Se cubre hasta los hombros y acomoda más cerca de mí tras apoyar la cabeza en el respaldo.
—¿Quieres ver alguna en especial? De las de Barbie , me refiero.
—No voy a aburrirte con una película de Barbie . —Me lanza una mirada escéptica—. Elige tú una que te apetezca...
—Créeme; aburrirse viendo una película contigo es complicado.
—¿Has visto alguna? —Ante mi ceja alzada para cuestionar si de verdad me está preguntando esto, musita—: Me lo voy a tomar como un no. Pues, podemos ver... ¡Locke! — grita en un susurro—. Barbie y las doce princesas bailarinas , ¡te va a encantar!
—¿Tú crees? —cuestiono, pero no me molesto en preguntar siquiera de qué va al darme cuenta de que la sonrisa que se forma en sus labios es todo lo que necesito para aceptar.
Estoy empezando a preocuparme.
Cada vez que sonríe, que suele ser siempre, me distrae.
No sé qué tiene pero es hipnotizante.
La película no llega a la hora y media de duración y a pesar de que comenzamos a verla en silencio, esta vez, no tarda en añadir comentarios y opiniones sobre lo que está ocurriendo en susurros.
Quién me iba a decir que iba a terminar el día de este modo.