4. Andy #2
- Sí, bueno… desde que entramos a la universidad las cosas se han relajado un poco porque ya casi no las veo, pero…
mira, la otra noche, en cuanto llegué a casa, me metí en el baño con el pretexto de darme una ducha y dejé las bragas de mi hermana todas llenas de semen; no es algo que me enorgullezca, pero tampoco es algo que pueda controlar y…
creo que todo se arreglaría si me las cogiera, ya sabes, como si fuera algo que se te antoja mucho y cuando lo pruebas te das cuenta de que no era para tanto, pero…
bueno, no todos tenemos la misma suerte que tú, wey - comentó haciendo que la decisión que tenía en las manos de pronto se sintiera demasiado importante, un sentimiento que nos acompañó mientras entrábamos a la cocina y nos sentamos a la mesa, mirando la enorme bandeja de mariscos con salsa de tomate frente a nosotros, una imagen que me hizo reír al recordar eso que dijo Emma que les había costado mucho trabajo preparar la comida.
- ¿Esto fue lo que les costó mucho trabajo?
- pregunté sin poderme guardar mis risas, viendo cómo la pelirroja me miraba con un dejo de indignación en los ojos - solo sacaron una de las charolas de comida que mamá encargó, si acaso lo único que hicieron fue partir limones y sacar las tostadas - comenté divertido, haciendo que mi primo se riera mientras las chicas nos miraban con indignación.
- ¡Idiotas!
- ¡Tarados!
- ¡Brutos!
Todas nos insultaron antes de que empezáramos a comer, compartiendo algunas risas, divirtiéndonos mientras nos terminábamos todo lo que había en la bandeja hasta quedar satisfechos e irnos a tirar a los sillones de la sala, dejando en claro lo mucho que nos habíamos excedido con los mariscos mientras permanecíamos en los sillones sin tener muchas ganas de levantarnos, al menos hasta que mi primo abrió la boca para saber qué haríamos en lo que quedaba de aquel día.
- Y bien, ¿Ahora qué? ¿Cuál será el plan para hoy?
- preguntó Josh, mostrándose inesperadamente animado, una actitud que supongo que nació en la creencia de que las chicas querrían hacer algo más durante la noche que solo quedarse en casa, no obstante, al echar un ojo a cada una de ellas, ninguna parecía tener muchas ganas de fiesta, y no las culpo, pues tuvimos que levantarnos temprano y viajar por varias horas, así que no me extrañó que esas muchachas no quisieran hacer algo particularmente agotador durante la noche, y la verdad es que creo que mi primo era el único que tenía las energías e intenciones de salir del búngalo a pasar el rato por ahí.
- Esta vez nos quedaremos aquí, chicos. Estamos cansadas y no queremos agotar las posibilidades del viaje en la primera noche; pero no crean que las cosas serán aburridas, para nada, tenemos un jueguito preparado - comentó Emma con ese tono de voz insinuante que había aprendido demasiado rápido a recibir con algo de precaución, una reacción que pareció muy atinada al ver que aquellas palabras hicieron que Evelyn se sonrojara, Rox soltara una risilla y Thalia me mirara con esa expresión traviesa y algo avergonzada que me dirigió.
- ¡Me encantan sus jueguitos! ¿Acaso será la revancha para el precoz este?
- preguntó Josh, provocando muchas risas con su comentario, junto con el ligero puñetazo que le di en las costillas, antes de que mi mirada y la de Evelyn se cruzaran y ella me sonriera, siendo aquella una de tantas veces que ocurrió lo mismo durante la cena.
- No, claro que no. A ver, lo sabrán cuando llegue el momento, pero primero tendrán que recoger el caos que dejamos en la cocina, mientras tanto, las chicas nos daremos una ducha y nos arreglaremos un poco y más tarde jugaremos lo que tenemos preparado mientras nos bebemos unos tragos ¿Va que va? - explicó Emma.
- Vale, me gusta el plan - respondí, notando cómo Evelyn y Thalia se sonrojaron de una manera importante en cuanto escucharon mis palabras.
- ¡Sí, vale, como sea! ¡Ahora quiero que me escuchen muy bien ustedes dos!
Ya saben que las duchas son comunales, así que no los quiero husmeando por ahí mientras nos bañamos, así que si los llego a ver que andan de mirones…
- nos amenazó Roxana agitando su puño delante de nosotros, haciéndonos reír mucho y más aún cuando al final se dirigió específicamente a Josh, quien dejó salir una sonora carcajada antes de que levantara las manos como presumiéndose inocente de un delito que aún no cometía.
Mientras las chicas hacían lo suyo, Josh y yo recogimos la cocina y luego salimos al jardín a tirarnos en los camastros, sin hablar mucho de algún tema en particular, siendo demasiado evidente que los dos tratamos a toda costa evitar regresar al tema de las hermanas y lo que sentíamos por ellas, hasta que en algún momento el cansancio del viaje y de un día emocionalmente desgastante hizo que nos quedáramos dormidos, dejando que un par de horas pasaran de esa forma, despertando solo hasta que escuché las risas de las chicas que parecían muy divertidas al vernos dormir.
- Valientes guardaespaldas nos mandó mamá - se quejó Thalia cuando al fin abrí los ojos, mientras yo le daba una patada a Josh para que despertara, notando que ya había anochecido y que las chicas se veían radiantes, pues al parecer mientras dormíamos se tomaron algunos minutos para embellecerse, un detalle que me motivó a hacer que mi primo despertara para irnos a bañar y ponernos algo de ropa, correspondiendo de esa manera el esmero que imprimieron esas chicas en su apariencia.
- Muy bien, chicos, me alegra verlos tan guapos, porque hoy no serán ustedes quienes se enfrenten en este juego, no señor, ustedes serán los jueces de nuestra competencia, porque queremos saber quién de nosotras es la mejor besadora del grupo y deberán ser quienes tomen esa importante decisión - dijo Emma con solemnidad provocando que mi primo y yo intercambiáramos miradas nerviosas, mostrándonos ansiosos, pero también bastante entusiasmados.
- Las reglas serán las siguientes - intervino Roxana - para que esto sea lo más justo posible, ustedes dos llevarán los ojos tapados con estos - expresó mientras levantaba un par de antifaces para dormir - no podrán tocar a las chicas, porque si lo hacen probablemente adivinarían de quien se trata y podrían querer ayudar a una u otra.
Por supuesto que nosotras vamos a poderlos tocar con toda libertad y hacer con ustedes lo que nos plazca, así que traten de soportarlo sin correrse ¿Entendido Andy?
- se burló de mí, seguramente como referencia a la competencia de la camioneta en la que yo perdí ante el idiota de mi primo tan solo por unos cuantos segundos.
- Ahora - volvió a hablar Emma - el proceso de calificación será muy sencillo.
Emplearemos el método de pulgares, cuando les pidamos que califiquen a la chica que los haya besado, deberán poner su pulgar arriba o abajo, si ambos ponen su pulgar arriba, la chica pasa a la siguiente ronda, si al menos uno pone el pulgar abajo, la chica abandona el juego ¿Entendido?
- Sí, vale, pero… a ver, es que lo que yo quiero saber es ¿Qué clase de besos nos van a dar? Quiero decir, si solamente serán algunos picos no creo que valga la pena tomarse tantas molestias - bromeó mi primo, provocando las risas nerviosas de todos.
- Pervertido - le dijo mi hermana antes de que me mirara y se sonrojara.
- Todo entendido. Hagámoslo - respondí, sintiéndome entusiasmado al saber que cuatro chicas hermosas estaban por besarme, pero también nervioso y un poco asustado, pues de entre esas chicas una era mi hermana y la otra sería aquella muchachita linda y tierna que horas antes me había dicho que le gustaba.
Thalia
- Thalia, ¿Te robo un minutito? - preguntó Evelyn desde la puerta de mi habitación.
- Sí, claro - le respondí a mi amiga mientras me peinaba frente al espejo de mi recámara.
- Lo que nos dijiste en la ducha… eso… ¿De verdad crees que Andy sea la mejor opción? Quiero decir, tiene sentido que quieras hacerlo con alguien por quien sientas algo, pero… bueno, es que es tu hermano y… ¿No crees que podría llegar un momento en el que quizás te arrepientas de esa decisión?
- Sí, lo consideré, y admito que la cosa no fue sencilla, pero…
a ver, es que con todo lo que ha pasado, con todo lo que hemos hecho en este viaje, después de que viera lo que hacía con Emma, no sé, la verdad es que creo que mi hermano se puso en el mapa por accidente, porque antes de que empezara todo esto nunca lo vi como un hombre, para mí seguía siendo el tarado de mi hermano mayor, ya sabes, pero ahora…
no es como que lo haya planeado, pero en serio deseo que eso pase, creo que sería bueno para mí porque después de que me quite la virginidad tendría la libertad de hacerlo con quien se me antojara.
- Ya. Sí, supongo que tiene sentido que sea él - respondió mi amiga con un tono de voz muy triste que no me gustó para nada, provocando que de pronto la mirara por el espejo y me diera cuenta de ese semblante entre triste y reprimido que compuso.
- Evelyn, ¿Por qué me estás preguntando esto? Y no me digas que es por nada o solo porque se te ocurrió ¿Qué pasa, amiga? - le pregunté, notando cómo ella levantaba la mirada con esa expresión alarmada en su rostro, antes de que suspirara resignada.
- Vale, no… yo… a ver, es que tu hermano me gusta mucho ¿Okey?
No te lo había dicho porque no quería que te enojaras o algo como eso, pero me gusta, en serio me gusta y…
bueno, es que cuando te estabas besuqueando con ese chico de la playa, Andy y yo fuimos a la tienda y mientras charlábamos se lo dije y…
él pareció estar complacido con ello, pero luego llegó Emma gritando y la cosa quedó en el aire, aunque…
a ver, es que cuando le confesé lo que sentía, yo no sabía que tomarías la decisión de que fuera él quien…
y luego… mira, si no quieres que él y yo…