1. Thalia #5
- ¿Ya hiciste tus maletas, cariño? - le preguntó mamá a Thalia, como tanteando el terreno con su hija, como queriendo averiguar qué tan molesta estaba con ella.
- Ya, las hice desde ayer en la noche, solo me faltaba meter lo que compré con las chicas por la mañana - respondió con algo de frialdad mientras mi celular sonaba una y otra vez sin que yo le prestara atención, quitándole el sonido para que no me molestara, mirando a Thalia con algo de preocupación y un poco de culpabilidad, porque sabía que mi presencia en su viaje no era parte de su plan original.
- Josh y yo revisamos la camioneta después de que la recogimos. Freddy nos dijo que estaba afinada, pero quisimos cerciorarnos y…
- Sí, gracias, estaba muy preocupada por el estado de la camioneta, es una bendición que la revisaran - respondió con sarcasmo sin sacar la mirada de su celular, provocando que mamá volteara abruptamente como con la intención de regañarla, una tentativa que detuve con un gesto de mi mano que mi hermana no llegó a ver al estar atenta a la pantalla de su móvil.
- ¿Sabes algo? Josh también se fue de compras y consiguió algunas cosas muy interesantes para ti y tus amigas - le comenté, sin lograr que esa obstinada mocosa levantara la mirada.
- Fabuloso - respondió, conservando ese sarcasmo que contaminaba sus palabras.
- Sí, compró dos botes de condones, como cinco litros de lubricante y algunos juguetes sexuales para ustedes.
Cree que así nos aseguraremos de que se diviertan, pero de una manera segura - le comenté, sin mirarla directamente ni tampoco ver a mi madre, fingiendo que algo en mis uñas lograba capturar por completo mi atención, observando de reojo cómo las dos se quedaban muy quietas, sintiéndome complacido al lograr que mi hermana al fin levantara la cara del celular.
- Es una broma ¿No? - respondió.
- ¿Eso crees? ¿Por qué no te cercioras? Dejé todas las cosas en la mochila negra que está en la entrada de mi cuarto - le respondí, viendo cómo salía corriendo escaleras arriba, mientras mi madre me lanzaba esa mirada de reprobación y negaba con la cabeza, mostrándose tan enfadada que ni siquiera supo qué decir ante tal clase de descaro - tú me pediste que la cuidara y eso voy a hacer, aunque creo que deberías hablar con ella para que tome píldoras o algo como eso, porque no queremos que salga embarazada ¿O sí?
- Tú y tu primo son un par de idiotas - me regañó mientras se sentaba a la mesa, colocando un plato de hot cakes en el lugar de mi hermana y otro en frente de mí - pero no deberías preocuparte por eso, ella tiene el dispositivo desde antes de entrar en la universidad.
Lo sé porque yo la llevé a que se lo colocaran.
- Vale, una preocupación menos - le respondí mientras vaciaba media botella de miel sobre mis hot cakes.
- Hijo, gracias por hacer esto. No fue sencillo para tu hermana lo que pasó con Esteban y… es que todo esto del viaje… no lo sé, no parece correcto, creo que es un error y me preocupa que en un impulso pueda hacer algo de lo que se arrepienta y…
- Señora Viridiana, cálmese que por eso voy con ella - le respondí a mamá, haciendo que al fin sonriera, mostrando un poco de calma a pesar de la evidente inestabilidad de su hija.
- Gracias, cariño, de verdad, pero procura no ser tan permisivo con ella, ¿Vale?
- dijo mamá mientras me acariciaba un brazo, haciéndome mirarla y sonreírle, antes de que Thalia regresara a la cocina, con una sonrisa de oreja a oreja que trató en vano de reprimir mientras se sentaba, hasta que al final se le salió una risotada que nos llamó la atención a mi madre y a mí.
- ¿En serio esa cosota le cabe a una mujer? - comentó, haciendo referencia a uno de los juguetes que Josh había comprado, provocando mis carcajadas y esa forma regañona como mamá nos miraba mientras negaba con la cabeza.
***
Después de cenar me fui a mi cuarto para empacar lo que me llevaría al viaje, una tarea en la que invertí un par de horas hasta que al fin creí haber metido en mis maletas todo lo que necesitaría y decidí irme a la cama, un momento en el que apagué la luz de mi cuarto y me dispuse a dormir, tomando mi celular para ver cualquier cosa que pudiera inducirme el sueño, notando en ese momento la obscena cantidad de mensajes que me llegaron desde que Thalia me incluyó en el grupo del viaje, donde sus amigas comentaron un sinfín de cosas acerca de lo que harían en la playa, siendo lo más llamativo las fotos que subieron con la ropa que se llevarían, imágenes de entre las cuales resaltaban las fotos en las que esas chicas lucían sus atrevidos trajes de baño y los conjuntos de lencería tan provocativos que compraron más temprano.
Por supuesto que una vez que di con esas fotos, pasé una considerable cantidad de tiempo admirando los hermosos cuerpos de esas chicas, porque como si no bastara con la belleza natural que tenían, se veían alucinantes con sus figuras enfundadas en esos coquetos y nada discretos conjuntos de lencería y bikinis con los que presumían sus atributos, imágenes que me hicieron pensar en el hecho de que estaba a unas pocas horas de verlas usando esas cosas cerca de mí, una idea que me hizo suspirar un poco ansioso, que logró que mi sexo se pusiera muy duro mientras miraba a esas chicas precariamente vestidas en la pantalla de mi celular, notando que muchas de esas fotos tenían más reacciones de las que corresponderían al grupo de amigas de mi hermana, sorprendiéndome cuando vi que Josh también estaba en el grupo y que se dedicó a reaccionar a las fotos de las chicas, haciéndome entender que no había sido un error incluirnos en ese chat, que no fue un accidente el permitirnos ver a sus amigas en ropa interior, algo que de alguna manera me hizo sentir ese cosquilleo en mis genitales que me llevó a tocarme mientras miraba las imágenes, hasta que de pronto fue mi hermana quien subió algunas fotos, quedándome perplejo con la mirada fija en la pantalla ante la manera tan sensual como Thalia lucía un bikini muy atrevido, un conjunto que por la parte alta apenas era capaz de taparle los senos, mientras que por la parte baja dejaba al descubierto todo su redondo e inesperadamente hermoso trasero.
- ¿Qué les parece, chicas? ¿Me veo bien?
¿Creen que pueda llamar la atención de algún chico lindo con esto?
- preguntó mi hermana, recibiendo tantos mensajes de sus amigas que hicieron que la imagen de pronto se perdiera de la vista, obligándome a recorrer la conversación hacia arriba hasta llegar a esa foto y abrirla, sin que me diera siquiera cuenta de que fue la imagen de Thalia lo que hizo que me sacara el pene del pantalón y comenzara a masturbarme en toda regla, sin poderme detener ni siquiera cuando la culpa me invadió al entender que me estaba masturbando con la foto de mi hermana en el celular, dejándome llevar de una manera tan inmersiva que de pronto ya ni siquiera necesité mirar la imagen, porque el placer y el morbo que sentí fue algo tan intenso que no pude evitar cerrar los ojos, dejar mi celular sobre la cama y empezar a imaginar cosas con Thalia usando ese traje de baño tan sexy, tratando de convencerme en medio de mi delirio que aquello solo era una fantasía, que no le hacía daño a nadie al pensar en mi hermana de esa forma, siendo aquella la primera vez que la miraba como mujer, porque nunca en la vida se me hubiera ocurrido pensar en Thalia como lo estaba haciendo mientras me tocaba, recorriendo mi miembro con un frenesí enloquecedor al imaginarla con mi carne en su boca, arrodillada a mis pies, mirándome desde abajo mientras su cabeza iba y venía, provocando esos sonidos de succión en cada ocasión en que engullía mi miembro hasta llevarlo a su garganta y…