1. Thalia #4
- Me gustaría estar con un hombre - comenté con solemnidad, sintiéndome un tanto desconcertada cuando no provoqué ninguna reacción en ese par - quiero decir, estar íntimamente con…
¡Hacer el amor con un chico, pues! - solté al final, exclamando cuando noté que ninguno de esos tarados entendía lo que quería, viendo cómo abrían mucho los ojos e intercambiaban una mirada sorprendida, mostrándose muy avergonzados cuando al fin entendieron lo que quería decirles, principalmente Josh, después de que fuera él quien me presionó para seguir hablando.
- Vale, pues… ¡Carajo! Aun así no veo cuál es el problema - comentó Andy, guiñándome un ojo aunque de una manera un poquito incómoda, pero haciéndome saber que estaba conmigo en eso, que me apoyaba, que me ayudaría a convencer a mamá.
- Andy, ¿Tú crees que es una buena idea que esta niña se vaya con sus amigas a la playa con ese plan en las manos?
- Para empezar, aunque tú la veas como una niña, la mocosa ya es una mujer; y claro que no le veo nada de malo, cuando este y yo nos vamos a la playa eso es justamente lo que hacemos: tomar, besarnos con chicas y a veces terminamos echando pata con ellas - comentó mi hermano, empleando ese tono de voz con el que de manera evidente hizo el intento por relajar un poco el ambiente tan tenso que se creó entre mi madre y yo.
- ¡Eres un corriente! - dijo mi mamá como respuesta a esa última frase que soltó mi hermano, mientras Josh y yo nos reíamos un poco, no tanto en mi caso, porque lo que pasó con el idiota de Esteban me seguía doliendo y seguía un poco enojada con mamá al poner tantas trabas a mis planes - pero ya que estamos en estas, dime algo ¿A ti te gustaría que trataran a tu hermana como la mayoría de los chicos suelen tratar a las mujeres que están dispuestas a beber, emborracharse y besarse con cualquiera?
En serio, dime ¿Te gustaría que tu hermana cayera en las manos de algún imbécil que la emborrache o la drogue para llevársela por ahí y aprovecharse de ella?
¿Crees que tu hermanita se quede tan tranquila si un pendejo solo la usa para tener sexo y luego la deja varada quién sabe en dónde?
- le preguntó mamá, enfadada, haciendo que Andy me mirara con ese brillo de preocupación en sus ojos con el que me hizo saber que mamá estaba llevando la charla por un camino que no me convenía.
- ¡Mamá, no puedo ir por el mundo teniendo miedo de todo! ¡Es justo por eso que quiero hacer este viaje! ¡Ya me cansé de ser la chica buena y ya no quiero que…!
- Mamá tiene razón en eso, mocosa - intervino de pronto mi hermano, sorprendiéndome al ver cómo se cambiaba de bando - no pueden hacer este viaje por su cuenta, no sería una buena idea que se fueran solas, es peligroso y no quiero que te pase algo malo - explicó Andy, haciendo que un vacío me creciera en el estómago, obligándome a mirar a Josh buscando un aliado sin que mi primo me mirara siquiera mientras mi hermano sacaba su celular y hacía algo con él, antes de que lo viera colocándolo sobre la mesa, justo frente a él, activando el altavoz para que todos escucháramos lo que estaba por decir.
- ¿Qué quieres, idiota? - respondió alguien, sonando atontado, como si acabara de levantarse, provocando las risas tanto de mi hermano como de Josh cuando Freddy, su viejo amigo de la prepa, le contestó a Andy de esa manera.
- Necesito La máquina del misterio. Voy a llevar a mi hermana y a sus amigas a la playa.
Así que te la regresaré en unas semanas - respondió mi hermano, haciendo que yo me quedara perpleja, viendo cómo mi mamá sonreía complacida, sin saber cómo sentirme, sin tener idea de cómo demonios se suponía que haría aquello que me proponía teniendo a mi hermano a unos metros de mí, viendo cómo intentaba ligarme algún chico o emborracharme o…
no, eso no saldría bien, porque estaba segura de que en cuanto un muchacho se me acercara ese bruto lo molería a golpes.
- ¡No mames, wey! ¡La acabo de afinar! - le respondió Freddy mientras mi hermano miraba a Josh con una sonrisa enorme en los labios.
- ¡Estupendo! ¡Entonces está lista para una nueva aventura! - exclamó Andy.
- ¡Eres un pendejo! - respondió de nuevo su amigo, sonando un poco más espabilado - está bien, pero tendrás que pagar el seguro de este mes; además, cualquier arreglo, compostura o chingadera que le pase irá por tu cuenta y…
y también te costará al menos un cartón de chelas y una decena de esas tortas gigantes que comíamos cuando íbamos en la prepa.
Las quiero de pierna al horno con queso y chipotle - respondió Freddy, antes de que Josh y mi hermano se rieran a carcajadas, de que mi primo diera unos golpecillos en la mesa y se levantara de un salto, mucho más entusiasmado con aquel viaje de lo que yo lo estaba.
- ¡Hecho, wey! ¡Te veo mañana temprano, baboso! - se despidió mi hermano antes de cortar la comunicación.
- ¡Entonces, nos vamos a la playa! - exclamó mi primo, sin que yo terminara de sentirme a gusto con eso, mirando a mi mamá con algo de enfado, pues estaba segura de que esos dos me arruinarían el plan, de que no me sentiría lo bastante cómoda para hacer las cosas que me proponía hacer en ese lugar, pues dudaba que mi hermano se quedara muy contento viéndome mientras intentaba perder el control y dejar de ser la chica buena.
Andy
- La verdad me sorprendió que te ofrecieras a llevar a Thalia, sé que la quieres mucho y creo que hiciste lo correcto, pero íbamos a pasar las vacaciones con esas chicas y sabes que esa mujer te quería entre sus piernas - comentó mi primo al otro día de que tuviéramos esa extraña e incómoda charla con mamá y con mi hermana.
- Sí, lo sé, estaban bastante buenas y parecían muy dispuestas, aunque…
mira, Thalia nunca ha sido una mala chica, pero lo único emocionante que tenía en su vida era su noviazgo, así que supongo que debe estarlo pasando mal.
Por eso me ofrecí a cuidarla. Lamento arruinar las cosas para ti, viejo - me disculpé con mi primo, pues sabía que tenía muchas ganas de pasar las vacaciones de una manera distinta, aunque en realidad no parecía demasiado molesto con el cambio de planes.
- Será divertido, además, me da curiosidad ver qué tan buenas están las amigas de tu hermana, porque si se desarrollaron la mitad de bien de lo que lo hizo Thalía… - comentó, metiéndose conmigo como siempre lo hacía cuando hablaba de mi hermana.
- ¡Pendejo! - le reclamé, dándole un golpe en el estómago que solamente lo hizo reír a carcajadas durante unos segundos - recuerda que vamos a cuidarlas, no son parte de un buffet de carne, así que procura mantenerlo en tus pantalones o te lo voy a cortar, tarado - le respondí a mi primo mientras negaba con la cabeza y trataba de concentrarme en el camino, después de que le dejáramos a Freddy lo que nos pidió a cambio de esa camioneta que resultaba perfecta para el viaje que pretendían hacer las chicas.
- Bueno, de cualquier forma… mira lo que traje - comentó mi primo cuando llegamos a un alto, haciéndome voltear para ver cómo sacaba de su mochila dos botes con 200 condones cada uno, un par de botellas de lubricante de dos litros cada una y algunos juguetes sexuales que aún estaban en sus empaques originales - es un regalo para las chicas, espero que les gusten - comentó ese idiota, agarrando un juguete particularmente grande que sacudió frente a mi cara hasta que le di otro madrazo en el estómago y volvió a guardarlo todo en su mochila.
- ¡Este wey! ¡¿Qué chingados crees que vamos a hacer con esas chicas?! ¡Solo las vamos a cuidar! - le grité mientras echaba a andar de nuevo el auto, escuchando sus estúpidas risas mientras se reacomodaba en el asiento del copiloto.
- Tal vez no pase nada entre nosotros y ellas, pero supongo que si les damos estas cosas al menos nos vamos a asegurar de que lo pasen bien y también de que hagan las cosas con cierto nivel de seguridad ¿No lo crees? - respondió.
- Tienes una forma muy peculiar y repugnante de cuidar a las personas - me quejé, pensando en aquel momento en el hecho de que mi hermana estuviera en ese mismo instante preparando sus cosas para el viaje que haríamos al siguiente día, seguramente refunfuñando contrariada ante la imposición que suponía llevarnos como su personal de seguridad, algo que no hizo falta que me dijera que detestaba para que yo lo notara
- Dime algo ¿De verdad crees que seas capaz de soportar ver como un tipo le mete mano a Thalia sin perder la cabeza? Si tuviera que ver a Sydney haciendo algo como eso, creo que le cortaría la cabeza al idiota que se atreviera y luego jugaría futbol con ella.
- Sí, sé que no será sencillo, pero supongo que tendré que soportarlo, además, dudo mucho que mi hermana vaya a cogerse a alguien en mis narices y…
en realidad aún no estoy muy seguro de cómo serán las cosas en este viaje, creo que al final no será mucho lo que harán, porque la mocosa parecía muy afectada, así que supongo que esto es más bien algo impulsivo y, por lo que recuerdo, sus amigas no son muy alocadas, tal vez a excepción de Emma, a ella le gusta tomar, pero fuera de eso, no creo que tengamos problemas, solo espero que Thalia no se decepcione mucho si las cosas no salen como ella lo espera - le aseguré, convencido de que tendríamos un viaje tranquilo, una suposición que no tenía nada que ver con lo que en realidad pasaría, algo de lo que tuve una prueba horas más tarde, después de que terminara de empacar mis cosas y Josh se fuera para hacer sus maletas, acordando que nos veríamos en mi casa a la mañana siguiente, a las siete en punto, pues no tenía la intención de conducir con el tráfico que provocarían todos los que saldrían de vacaciones durante aquella mañana.
- Te agregué al grupo de whats del viaje - dijo mi hermana cuando bajó a cenar, con un tono entre triste y decepcionado, mostrándose no muy animada, haciendo que mamá y yo intercambiáramos una mirada incómoda y un tanto preocupada.