Se ruega no enviar flores Capítulo 13
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Capítulo 13

Loli me recibió el jueves a las nueve con el abrigo todavía puesto y la calefacción sin coger.

—Siéntese, que esto tarda dos minutos en calentar y luego no hay quien pare.

Me dio el pliego encima de la mesa, sin ceremonia, en una funda de plástico.

—Ahí lo tiene. El vigente, el que vence en marzo. Son once folios y ocho son de nada.

—¿Y qué quiere que le haga?

—Que me ponga precios. —Se sentó y se quitó por fin el abrigo—.

Yo sé lo que pago. Lo que no sé es lo que cuesta.

Y en enero me van a sentar delante de una hoja de esas suyas y me van a decir que el traslado se puede hacer por ciento veinte euros, y yo quiero llegar con un papel que diga lo que vale de verdad, hecho por alguien que fabrica.

—Eso me va a llevar más de dos minutos.

—Usted tiene todo el invierno.

Cogí el pliego con la mano derecha y me lo metí en la cartera, y con eso Marga tenía dos de las tres cosas que me había pedido antes del uno de diciembre, y las dos me las habían dado voluntariamente dos mujeres que querían algo de mí y que sabían perfectamente lo que estaban haciendo.

Es lo que tiene este trabajo: casi nunca hay que robar nada.

—Oiga —dije, ya de pie—. ¿La residencia a quién avisa?

—¿La residencia? A la familia. ¿A quién va a avisar?

—Digo si tienen alguna preferencia.

—La residencia lo que quiere es que te lleves al señor antes de la cena, porque si no se les alborota la planta. —Se rio—. Preferencia ninguna. Luego la familia me llama a mí y yo llamo a quien tenga que llamar.

Salí a las nueve y media y estuve dando vueltas por la comarca hasta la una, que era la hora del textil.

El camión llegó a la una y diez con los cuatro juegos completos. Descargamos Chuchi, el chaval de la agencia, el hermano y yo, que en una entrega de cuatro bultos sobra un hombre y yo era el que sobraba, pero cuando descargas con alguien te enteras de cosas que no te cuentan sentado.

El hermano se llama Unai y es el tanatopractor. Es más alto que ella, más callado y con las manos peores, que en este oficio quiere decir que es él quien hace lo que hay que hacer.

Le pregunté por la formación, porque me interesa de verdad.

Se le encendió la cara. Estuvo once minutos hablándome de una técnica de reconstrucción facial que aprendió en un curso en Zaragoza en 2021, de un caso de un accidente en la N-121 en el que estuvo cuatro horas y del que habla como habla un cirujano, y de que en esta comarca hay dos personas capaces de hacer eso y la otra tiene sesenta y ocho años y es de Corella.

—¿Y la guardia? —dije—. ¿Cómo se la reparten?

—Ahora mismo la hacemos los dos.

Ahora mismo.

No dijo nada más y yo no pregunté nada más, porque preguntar más habría sido pisarlo.

A la una y media, mientras esperábamos a que el del camión encontrara el albarán, Unai se sentó en el caballete de la sala y se quedó dormido.

No se recostó. Se quedó dormido sentado, con el forro polar puesto y las manos en las rodillas, y estuvo así un minuto largo, y luego el del camión dio un portazo y abrió los ojos y siguió con la frase donde la había dejado.

Nadie en aquella casa lo comentó. Ni Chuchi, ni la administrativa, que pasó por delante. Un hombre de treinta y un años se duerme sentado a la una y media de la tarde de un jueves y eso allí no es noticia.

A las dos subimos al despacho y ella me dio la carpeta.

Se la había pedido yo el veinte, para la revisión de gama, y me la había preparado bien: ocupación de salas de los últimos doce meses, tiempos medios de estancia, desglose de servicios por franja horaria, hasta un cuadro de kilómetros por traslado.

Más de lo que le había pedido y mejor presentado de lo que se presenta nada en una funeraria de trescientos servicios.

Ocupación media de salas: setenta y uno por ciento.

Yo he estado en esa casa siete veces desde el veintinueve de octubre.

La Moncayo estaba vacía cinco. Con dos salas y trescientos veinte servicios, que son 0,88 servicios al día y una estancia media de veinticuatro horas, la ocupación tiene que estar en el cuarenta y cinco, y sube al setenta y uno solo si cuentas la sala como ocupada el día que entra y el día que sale, que es una manera de contar que no está prohibida y que no es verdad.

Se lo podía haber dicho.

También me di cuenta, y esto ya lo llevaba viendo tres semanas, de que en esa casa se estaba pintando, se estaba cambiando la moqueta y se estaban tirando unos faldones de 2014 que aguantaban perfectamente dos inviernos más.

Una mujer que acaba de heredar un negocio con cuarenta y un mil euros vencidos y que se gasta el diciembre en textil está haciendo una de estas dos cosas: se está preparando para pelear o se está preparando para enseñárselo a alguien.

Las dos cosas son buenas noticias para mí, así que decidí no decidir cuál era.

Lo que hice, en el coche, en el aparcamiento, antes de arrancar, fue lo otro.

Marga quiere que Olarza cierre y quiere que cierre bien: comprado, con escritura y con las llaves.

Y una plaza se compra cuando el dueño vende.

Si yo mando a Madrid un informe que diga que el operativo de esta casa se sostiene sobre un hombre de treinta y un años que se duerme sentado y que dice «ahora mismo», Marga no va a comprar nada.

Marga va a esperar. Va a ir a por el concierto en marzo, va a dejar que la casa se coma dos inviernos y en 2028 el expediente OLARZA-114 lo va a cerrar otro por seiscientos mil euros y una firma en un notario de Pamplona.

Yo llevo once años haciendo esto y he cerrado veintiséis operaciones. Ninguna esperando.

Esa es la parte que puedo defender en una reunión.

La otra es que no me apetecía escribirlo. No es más noble que la primera: es solamente más difícil de poner en un correo.

Nota para el expediente OLARZA-114:

INFORME DE CAMPO N.º 3 — Estructura operativa y capacidad

Evaluador: D. Sotelo. Fecha: 27/11. Estado: acceso directo.

1. DOCUMENTACIÓN OBTENIDA. Pliego vigente del concierto comarcal de Providencia Seguros (11 folios), facilitado por la agente. Se remite escaneado. Vencimiento confirmado: marzo.

2. PRECIO MEDIO POR SERVICIO CONCERTADO. 2.180 € (dato facilitado por la titular, verificable contra el pliego). Serie a la baja: 2.240 / 2.210 / 2.180 en tres ejercicios.

3. OCUPACIÓN DE SALAS. 71 % de media anual según el cuadro facilitado por la titular. Con dos salas y el volumen declarado, la cifra sugiere un criterio de cómputo extensivo. Se acepta el dato a efectos de dimensionamiento.

4. INSTALACIONES. Renovación en curso: pavimento de la sala principal, pintura y textil completo de ambas salas (compra de diciembre, 4 juegos). Inversión modesta y bien dirigida.

5. COMPRA DE PRODUCTO. Contrato de volumen firmado con Ataúdes Ferreiro el 24/11: 140 unidades/año, 36 meses de permanencia. La titular queda vinculada a suministro del grupo.

6. PERSONAL. Cuatro fijos y dos parciales. Capacidad técnica interna alta: el tanatopractor de la casa tiene formación de reconstrucción no disponible en un radio de 40 km.

7. RIESGOS OPERATIVOS. Estructura de personal estable. Sin rotación relevante en los últimos seis años.

8. RECOMENDACIÓN. Mantener la vía de adquisición. La plaza está en condiciones de ser comprada en funcionamiento y de operar sin transición traumática.