CAPÍTULO 151
Chelo Zaporta Mainar declaró contra su hermano durante cincuenta y cinco minutos.
Explicó los libros de la contrata, el trastero, las dos hojas que arrancó a los doce años porque le gustaba la letra, y la caja que desapareció el día del entierro de su padre.
—¿Guarda usted rencor a su hermano? —preguntó Marraco.
—Guardo alabastro —dijo Chelo—. Y el alabastro se restaura, pero la veta no se quita. La veta es lo que la piedra tiene dentro.
Nadia, desde la última fila, cerró los ojos un segundo.