CAPÍTULO 137
La pieza separada dio trabajo a otra gente: a la Abogacía del Estado, a los servicios jurídicos del Gobierno de Aragón y a un ayuntamiento de mil habitantes que se encontró de golpe con la posibilidad de recuperar mil ciento ochenta hectáreas de monte.
—Los montes de utilidad pública no prescriben —le explicó el letrado consistorial por teléfono, con una alegría que no cabía en el auricular—. Nunca. Ni en ochenta años ni en trescientos.
—¿Y el parque solar?
—El parque solar se hará. Pero el alquiler lo cobrará el pueblo.