CAPÍTULO 101
El decimoquinto individuo, el del rellano, se levantó aparte, con su propio expediente.
—Mujer joven —dijo Herminia Sancho—. Veinte a veinticinco años. Fractura de base de cráneo y de la segunda cervical. Compatible con caída de doce metros sobre roca.
—Compatible con caída.
—Compatible con caída y compatible con empujón, que es lo que odio de mi oficio. —Se quitó los guantes—. Lo que sí te digo: no llevaba nada roto en las manos. Nadie que cae por accidente deja las manos limpias.