CAPÍTULO 100
En el fondo de la sala recuperaron nueve proyectiles deformados y dos vainas.
El informe de balística tardó cuatro días.
—¿Se puede identificar el arma?
—Se puede, si aparece. Con dos vainas tengo la huella del percutor y del extractor. —Cerró la carpeta—. Ochenta y dos años y la huella sigue ahí, inspectora. El acero no olvida.