CAPÍTULO 66
La excavadora era una giratoria de veinte toneladas, con el brazo plegado y la llave puesta.
Nadia se quedó al borde con las manos en los bolsillos para no tocar nada.
—Han querido tapar un pozo con un asesinato dentro —dijo Lasheras.
—Han querido tapar un pozo con quince —dijo Nadia.