Capítulo 75
El martes, Saem corría por el parque que había delante de su casa junto a su perra Freya, mientras escuchaba con sus auriculares Puntería , de Shakira y respiraba con normalidad.
Había pensado en suprimir aquella lista de Spotify que Alma y él habían creado, pero eso lo haría otro día. Hoy deseaba escucharla.
Hacer ejercicio le venía bien para soltar tensiones, que falta le hacía, tras lo ocurrido con Alma.
El lunes, cuando llegó a trabajar a Mesa Trece, Yeon-Seok y Ji Woo le recibieron con sonrisas.
La boda había sido increíble y, aunque trabajaron, lo pasaron bien.
Saem no comentó nada de lo ocurrido con Alma.
Sabía que, si se lo comentaba a Ji Woo, le pondría la cabeza loca.
Pensando en ello corría cuando la música se cortó porque le había entrado una llamada. Al ver que era de su tío Mario, se paró y tomó aire.
—Pero si es el hombre casado con una bruja —saludó con ánimo.
Mario, que estaba sentado en la piscina privada, tomándose una cerveza sin alcohol, mientras Nuria se bañaba, sonrió.
—Hola, sobrino, ¿cómo va eso?
—Me pillas con Freya corriendo por el parque.
—¿Tu amigo el fotógrafo te ha dicho algo?
—No —respondió, sabiendo que se refería a Januel—. Imagino que cuando tenga las fotos de la boda algo dirá.
—¡Me muero por verlas! —Divertido, Saem sonrió y su tío quiso saber—: ¿Te pasarás esta noche por el DeLokos?
—Claro que sí. Tú por eso no te preocupes, y disfruta de tu luna de miel.
—Qué bien lo pasamos en la boda, ¿verdad?
—Sí. Fue muy divertido —afirmó sin poder evitar pensar en cómo había terminado la boda para él—. ¿Qué tal lo estáis pasando en Madeira?
—Mejor que bien —afirmó, mirando a Nuria, que había salido de la piscina y se acercaba a él—. Mi bruja es divertida y peligrosa.
Nuria, al imaginarse con quien hablaba, acercándose al teléfono, dijo:
—Hola, Saem. Besitos para ti y para Alma. Dile que esta tarde la llamo.
—Se lo diré —mintió Saem, incómodo.
Minutos después, tras despedirse de ellos, Saem, llamando la atención de Freya, reanudó su carrera y con ritmo volvió a correr.