Renacimiento 11. El fin de la Edad Media en españa las catedrales de Carlos V #5
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11. El fin de la Edad Media en españa las catedrales de Carlos V #5

Pero cuando llegamos al inicio de las obras de la catedral de Segovia, en 1525, la más tardía de todas las que hemos enumerado, en Roma ya había sido papa Julio II, que había encargado a Bramante renovar por completo el Vaticano.

El Alto Renacimiento estaba plenamente consolidado.

Pero en la Castilla del Habsburgo Carlos V las catedrales seguían siendo góticas.

¿Por qué el emperador seguía apegado a las formas tardogóticas ?

Sencillo. Después de que el 31 de octubre de 1517 el monje agustino Martín Lutero remitió sus noventa y cinco tesis en contra de las indulgencias plenarias que había anunciado el papa León X para recaudar fondos para las obras del Vaticano, se había puesto en marcha la Reforma protestante.

Cuando el nuevo emperador Carlos V se reunió con sus súbditos en la Dieta de Worms, celebrada entre enero y mayo de 1521, Lutero fue invitado a defender su postura frente a la asamblea.

La audiencia se produjo entre el 17 y el 18 de abril de 1521.

Lutero expuso sus teorías, rechazadas por el papado.

Carlos V le escuchó (aunque tuvieron que traducirle, pues el emperador no era ducho en alemán) y, junto a los argumentos llegados desde Roma, añadió sus propias reflexiones.

Porque para Carlos V el principal problema de Lutero no era de orden tanto teológico como que iba contra una tradición de mil años.

El propio Carlos era rey y emperador como resultado de esa tradición, pues podía reclamar antepasados que remontaban a varios siglos atrás y que eran quienes le habían transferido los derechos a todas sus Coronas.

Todos esos antepasados habían sido católicos y él, Carlos V, sería católico.

Sus antepasados habían apostado por la arquitectura gótica, como acabamos de ver en las trazas de Alcalá, Plasencia, Granada o Salamanca, todas iniciadas durante el gobierno de los Reyes Católicos, y Carlos V también apostaría por el gótico.

Fin del debate. El religioso y el artístico.

Sin embargo, esa tradición gótica va a desaparecer de forma casi abrupta en los años 1530.

¿Por qué si Carlos V había optado por mantener la tradición de repente todo cambió?

El punto de partida pudo ser la catedral de Málaga, con unos trabajos que empezaron en 1528 bajo la dirección de Diego de Siloé, o la de Granada, cuando se hace cargo de las obras el mismo Diego de Siloé, quien en 1529 planteó un nuevo proyecto clásico sobre los cimientos góticos .

Podríamos pensar que ese cambio en el lenguaje artístico se debió a un cambio en la dirección de obra.

La llegada de un nuevo maestro hacía que entraran las modas de vanguardia.

En 1537, murió Juan de Álava y su sucesor como maestro mayor de la catedral de Plasencia, Diego de Siloé, trajo el lenguaje clásico, como ya había hecho en Granada.

Una situación similar ocurrió en Almería. En 1542, se interrumpieron las obras. Cuando se recuperaron en 1555, ya bajo la dirección de Juan de Orea (1525-1580), había llegado el lenguaje clásico.

Pero hay otros casos que rompen esta idea de que el cambio de formas artísticas se debe al cambio de maestro. Así, Hernán Ruiz el Viejo, maestro mayor de la catedral de Córdoba, que en 1523 había planteado una capilla mayor gótica, en los años 1530 en esa misma capilla insertaba formas clásicas.

O Rodrigo Gil de Hontañón, que en 1526 no tuvo problema en asumir el proyecto tardogótico de su padre, Juan Gil de Hontañón, en Salamanca para, a partir de 1538, apuntarse a unas modas clásicas, unas modas que el mismo Rodrigo había aplicado en las trazas del colegio de San Ildefonso de Alcalá de Henares un año antes, en 1537.

Con todo, hubo una excepción en ese tránsito al lenguaje clásico, la catedral de Segovia, donde primó la opinión del canónigo fabriquero Juan Rodríguez, que era quien gestionaba los fondos de la construcción y que, en muchas ocasiones, ante las prolongadas ausencias de Rodrigo Gil de Hontañón, también tomó decisiones sobre la arquitectura.

Juan Rodríguez consideró que las formas religiosas tradicionales no habían de ser alteradas, y si las viejas catedrales eran góticas, la suya de Segovia también.

Porque esta cuestión religiosa fue la clave del cambio de estilo en las catedrales de los tiempos de Carlos V del mundo tardogótico que había llegado hasta la década de 1520 y el lenguaje clásico que se impuso desde 1530 en adelante .

Como hemos visto en el capítulo previo, en 1527, las tropas del emperador saquearon Roma y estuvieron a punto de matar al papa Clemente VII.

Carlos V empezó a enviar cartas por toda la cristiandad mostrando que él no estaba involucrado en tan terribles hechos y que seguía siendo fervoroso seguidor de la Iglesia católica y su representante, el papa.

¿Cómo demostrarlo con más ímpetu aún? Pues promoviendo que las grandes obras públicas de sus reinos, comenzando por las catedrales, abandonasen las formas tardogóticas y apostasen claramente por el Renacimiento de los papas.

Siguiendo el dicho de «ser más papista que el papa», Carlos V lo hizo a lo grande imponiendo el Renacimiento por doquier en sus reinos.

Una imposición en el estilo de las catedrales que se estaban construyendo antes y después de 1527, y que también se dio en los palacios vinculados al emperador.