CAPÍTULO 14
La nieve crujía bajo las botas mientras Mara bajaba del coche. Estaban en medio de un bosque nórdico, una cabaña de madera con techo empinado y chimenea humeante alzándose frente a ella. Rodeada de un paisaje blanco y silencioso, parecía un lugar sacado de un cuento.
—¿Esto es real? —murmuró Mara, girándose hacia Jungkook, que bajaba del coche con una sonrisa satisfecha.
—Hybe nos dio unos días libres. Pensé que nos vendría bien desaparecer del mundo. Solo tú y yo —se acercó, tomó su mano y la besó suavemente—. Bienvenida a nuestro refugio.
Entraron a la cabaña. Estaba cálida y acogedora, con una chimenea crepitando, mantas de lana sobre el sofá, y una cocina pequeña con estanterías repletas de tazas y especias. Mara se quitó los guantes, sin dejar de mirar a su alrededor.
—¿Tú preparaste todo esto?
—Tal vez —Jungkook guiñó un ojo—. Tal vez llamé a un par de personas.
Ambos rieron, y por un momento el mundo exterior se desdibujó. No había sasaengs, rumores, entrevistas ni coreanos que los juzgaran por amar.
Solo ellos. Solos ahora.
Esa noche, tras la cena…
La cabaña estaba envuelta en el silencio del bosque. Jungkook había sacado una guitarra que traía desde Corea. Mara, con una manta sobre las piernas, lo observaba desde el sofá mientras él afinaba las cuerdas cerca de la ventana, donde la nieve caía lentamente.
—¿Estás componiendo algo nuevo? —preguntó ella.
—Sí, algo solamente para ti —le sonrió con dulzura y luego bajó la voz—. Pero aún no está terminado.
Cuando Mara se quedó dormida acurrucada en el sofá, Jungkook se acercó a ella en silencio. Le colocó la manta con cuidado sobre los hombros, se sentó a su lado y abrió su cuaderno. Su mirada se desvió al cielo estrellado que se veía por la ventana… y comenzó a escribir.
“Stay in my heart, como la luna en mi noche más larga, como un susurro que no se apaga”.
Tomó la guitarra, y con voz baja, casi imperceptible, comenzó a cantar mientras la miraba dormir.
—Stay in my heart… siempre.
Al día siguiente…
Se levantaron temprano, bebieron chocolate caliente frente al fuego y pasaron la mañana caminando por el bosque. Jungkook llevaba la cámara colgada al cuello, capturando fotos de Mara en la nieve, riendo, bailando, lanzándole copos como si todo fuera una película mágica.
Pero cuando regresaron a la cabaña por la tarde, encontraron algo que les cortó la respiración.
Una carta bajo la puerta. No tenía remitente. Jungkook la abrió con el ceño fruncido.
“No deberías confiar tanto en la sonrisa de una chica que esconde secretos de su pasado. Pronto todos sabrán quién es realmente Mara”.
Mara se quedó paralizada.
—¿Qué… qué significa esto?
Jungkook alzó la vista, tenso.
—¿Hay algo que deba saber?
Ella tragó saliva, sus ojos se llenaron de sombras. El pasado que había creído enterrar, volvía a golpear.
—Antes de mi vida como ídolo… tuve una relación con alguien más joven. Me engañó durante un año entero. Y yo… lo descubrí, pero no dije nada. Lo perdoné, y luego… lo engañé yo a él. Para vengarme. Después lo dejé.
Jungkook no dijo nada. Caminó hasta la chimenea y dejó la carta en la mesa. El fuego chispeaba en su mirada.
—¿Fue solo eso?
—Sí. Nunca lo conté porque me avergonzaba. No quería que eso me definiera como persona.
Se hizo el silencio. Jungkook se acercó de nuevo. Tomó sus manos, frías y
temblorosas.
—Ese pasado no me importa. Solo me importa la persona que eres hoy —la abrazó fuerte —. Pero esta carta… significa que alguien está tratando de hacernos daño.
De regreso a Seúl.
Los días posteriores a su regreso fueron extrañamente tranquilos.
Demasiado tranquilos. Hasta que una sombra más se deslizó en su camino.
Una sasaeng. Mara había notado su presencia semanas atrás: una figura entre los fans en los estudios de grabación, miradas fijas, flores podridas frente a la entrada de HYBE.
Pero ahora… empezaban a llegar amenazas anónimas a la cuenta oficial de Eclipse. Mensajes tipo: “Pronto todos sabrán lo que escondes, traidora. No deberías estar con él” o “no mereces ser parte de Eclipse. Pronto se acabará tu luz”.
Hybe activó seguridad adicional. Pero el miedo ya se había sembrado.
Una noche, Taehyung, al ver a Mara nerviosa y sobrecogida en la cafetería de HYBE, la tomó del brazo con naturalidad.
—Ven conmigo —dijo, sin explicar nada.
La llevó a una de las azoteas más tranquilas del edificio. Desde allí, podían verse las luces lejanas de Seúl.
—¿Sabes qué hago cuando siento que el mundo se está derrumbando? —preguntó él, mirándola.
—¿El qué?
—Cierro los ojos y pienso en mi “lugar seguro”. El mío es un sitio con mucha luz, música suave y gente que no me juzga. ¿Cuál es el tuyo?
Mara lo pensó un instante.
—Jungkook… en Noruega. Cantándome una canción que compuso mientras yo dormía.
Taehyung sonrió con ternura.
—Entonces mantente ahí. Pase lo que pase. Días después…
HYBE publicó sin previo aviso un cartel misterioso en sus redes oficiales: un fondo negro con el logo de ECLIPSE, el nombre del álbum “Silver”, y la frase: “Dear Stranger. Coming soon”.
Las redes enloquecieron. Nadie sabía si se trataba de un MV, una versión especial, o algo completamente nuevo.
Pero Jungkook sí lo sabía.
Era su forma de responder a todo el odio. De devolverle la luz a ella.
Y lo mejor… aún estaba por venir.
Una semana después — Seúl, 2022.
La alfombra roja brillaba como un río de estrellas. Los flashes iluminaban cada gesto, cada paso. BTS llegaba vestido de negro y plateado. ECLIPSE, con Mara al centro, caminaba por primera vez como invitadas VIP a una gran premiación.
La gala comenzaba. Y aunque nadie lo sabía aún, esa noche se grabaría a fuego en la historia del K-Pop.
Desde su asiento, Mara sentía el corazón golpearle el pecho. Estaba sentada entre Rinnie y Chani, justo detrás de Jungkook, que le había lanzado una sonrisa furtiva segundos antes.
—¿Estás bien? —le susurró Rinnie.
Mara asintió, aunque en su interior algo hervía.
La amenaza anónima, las cartas, el miedo a que todo estallara…
Aún así, Jungkook estaba allí. Con ella.
Para ella. Y entonces el presentador anunció: —¡Un invitado muy especial está por subir al escenario!
, ¡Jungkook de BTS interpretará una versión inédita de su canción “Still With You”… pero esta vez, no estará solo!
El público gritó.
Mara se quedó helada.
—¿Qué está haciendo? —susurró Chani, sorprendida.
Jungkook subió al escenario. Vestía un traje completamente negro, con el cabello ligeramente ondulado, la guitarra colgando de su hombro. Se acercó al micrófono.
—Hay canciones que escribes para ti. Y otras… para alguien que te cambió la vida. El público enloqueció.
—Esta versión de Still With You está dedicada a una persona que me inspira cada día. Y quiero cantarla con ella. Aquí y ahora.
Hubo silencio. Después expectación. Jungkook miró directamente hacia Mara y le extendió una mano.
—Mara, ¿me acompañas?
El auditorio quedó en shock. Chani le tocó la pierna. Rinnie la empujó con una sonrisa cómplice. Mara se levantó. La ovación fue ensordecedora.
Subió al escenario, con el corazón latiendo como un tambor. Jungkook le colocó un micro in-ear. Tomó su mano un instante. Luego, la música comenzó.
La nueva versión de “ Still With You” empezó suave… con toques instrumentales oscuros. Y cuando Mara entró con su voz, fusionaron la letra original con frases de “Dear Stranger”, creando una armonía nostálgica, íntima e inolvidable.
“I still walk this road… Dear stranger, you’re all I know now. Even in silence, I hear your name”.
El público estaba hipnotizado. Algunos lloraban, otros grababan con manos temblorosas. En el puente de la canción, Jungkook bajó el tono y susurró: —Stay in my heart…
Y ella respondió con la melodía de Dear Stranger, como si fuera la única respuesta posible.
Cuando la canción terminó, se quedaron un segundo frente a frente. No se besaron. No se abrazaron. Solo se miraron. Y el mundo entendió lo que había entre ellos.
Horas después…
La gala terminó con Eclipse ganando un “Best Rookie Group” y BTS llevándose el Daesang. Las redes estaban en llamas. Pero también… comenzaron los cuchillos.
Un usuario anónimo publicó en un foro popular: “Mara de Eclipse no es tan inocente. Tiene un pasado oscuro con un ex-novio menor que ella al que le fue infiel por venganza. ¿Es esa la clase de
mujer que merece a Jungkook?”.
La noticia se expandió como gasolina. Fotos del antiguo ex-novio salieron de la nada. El chico, ahora un influencer sin éxito, comenzó a hablar en entrevistas: —“Ella me engañó. Fue muy cruel. Me usó y me dejó sin explicación”.
Hybe emitió un comunicado breve y frío: “Pedimos respeto por la privacidad de nuestros artistas. No daremos espacio a difamaciones o situaciones previas a su carrera”.
Pero el fandom ya ardía. Algunos defendían a Mara con uñas y dientes, otros exigían que fuera retirada de Eclipse. Incluso hubo trending topics como “MaraOut” y “ProtectJungkook”.
En la sala de descanso de HYBE.
Mara estaba sentada, con el rostro enterrado entre las manos. Jungkook frente a ella, furioso.
—¿Cómo supo ese tipo que eras tú?
—Supongo que alguien filtró fotos antiguas… —susurró ella, temblando—. No lo entiendo. No le hice nada. Fue una relación tóxica, pero ya estaba enterrada.
—No, no estaba. Ese tipo te está usando para ganar fama. Y alguien dentro de HYBE lo está ayudando.
Mara levantó la vista. Lo entendió en un segundo.
—¿Crees que… la sasaeng?
Jungkook asintió.
—Puede ser ella. O alguien más. Pero no vamos a dejar que te destruyan.
Esa noche…
Taehyung apareció en Weverse sin previo aviso. Llevaba gorro, gafas y estaba claramente enojado. Habló sin filtros: — Mara es parte de nuestra familia. Es buena persona, talentosa, y está pasando por un infierno solo por amar. ¿Eso está mal?, ¿de verdad preferís ídolos vacíos a personas reales?
Y añadió: —A quien esté difundiendo mentiras y secretos pasados para destruir a alguien que solo quiere cantar… se le va a caer el karma encima.
El directo fue tendencia inmediata. Horas después, Yoongi dio una entrevista radial. Habló pausado, medido, pero fue claro.
—Mara es fuerte. Y Jungkook también. Yo… tuve sentimientos por ella, pero los respeté porque ella ya era feliz con él. Y eso es lo que importa.
Esa noche, Jungkook abrazó a Mara con fuerza. Ella no podía dormir.
—¿Y si todo esto termina por destruirme? — susurró.
—Entonces caeremos juntos. Y te volveré a levantar. Una y mil veces. Porque ya lo decidí, tú eres mi hogar.
En medio de la noche, sin avisar, Times Square iluminó su pantalla central con el nuevo teaser de Eclipse: ECLIPSE — SILVER — MARA CENTER POSITION. Con un fondo plateado con su silueta.
Su nombre. Su luz.
La misma que nadie, ni sasaengs, ni exnovios, ni rumores… lograrían apagar.