CAPÍTULO 21 LA FIESTA #2
— Quería disculparme contigo, debí preguntarte a ti y no a ellos, pero pensé que estaba interrumpiendo una conversación o algo.
Llevó mucho tiempo queriendo conocerte y recién ahora se aparece la oportunidad.
– dijo el hombre con el que estaba bailando, estábamos tomados de la mano, no entendía que decía sobre querer conocerme desde hace un tiempo.
— Entiendo, no hay problema. – le respondí tranquila.
— Sofía, me gustaría conocerte, si estás de acuerdo. – propuso y yo no podía creer lo que sucedía.
— Bueno, me gustaría primero saber tu nombre y cómo es que nos conocemos. – le respondí.
— Me llamo Adrián y él es mi hermano Daniel. – dijo señalando al hombre con el que bailaba Roxana.
–Te conozco de la universidad, hace un año estabas entrevistando en la hora del descanso en el patio de la universidad sobre los libros que había leído.
– añadió. Empecé a hacer memoria, tratando de recordar y recordé al poco tiempo, hace un año, quizás un poco más, un profesor nos dijo que teníamos que preguntar a tantas personas como el tiempo de descanso nos permitiera sobre los libros que habían leído.
— ¡Oh, ya lo recuerdo! Increíble, te agradezco que me hayas ayudado con eso, el profesor nos había mandado a hacer esas entrevistas. – la música terminó, así que me despedí para irme, pero Adrián me sujetó la mano, así que volteé y lo miré con extrañeza.
— No te vayas. ¿Podemos hablar? – pidió Adrián tomándome por sorpresa.
— Si, está bien. – le respondí, él me guío hacia la puerta, nos quedamos de pie en la vereda, afuera de casa de Román.
— Sé que ahora estamos de vacaciones, pero me gustaría verte. – pidió con calma y yo estaba sorprendida.
— Bueno, quizás nos podamos reunir con los demás, así nos conocemos todos. – le propuse.
— ¿Tienes novio? – soltó de pronto y yo me quedé helada ante su pregunta.
— No. ¿Tú? – le pregunté porque sería muy incómodo todo esto si su novia estuviera en la fiesta.
— No soy gay. – dijo en una sonrisa. Empecé a reírme con vergüenza.
— Quiero decir sí tienes novia. – me corregí con el rostro sonrojado.
— Estoy soltero hace mucho tiempo. – respondió rápidamente. Román apareció y se acercó a nosotros.
— Deberías entrar, te vas a enfermar. – dijo Román mirándome.
— Si, ahora voy. Gracias. – le respondí a Román en tono tranquilizador, esperaba que entrará, pero se quedó allí, no se movía.
Adrián y yo no hablamos más, supongo que la presencia de Román no ayudaba a una conversación fluida.
No resistí la tensión, así que me despedí de Adrián y entre a la casa, al mirar de reojo vi que Román estaba detrás y Adrián detrás de Román.
Roxana estaba conversando con el hermano de Adrián, la veía sonriendo, parece que la estaba pasando bien, así que no quería interrumpirla, fui a la cocina y busqué agua, no había por ningún lado, solo alcohol.
— ¿Qué buscas? – preguntó Román a espaldas de mí.
— Agua, pero solo encuentro alcohol. – le respondí riéndome. Román abrió una gaveta de la cocina y había agua embotellada, me la dio y le agradecí mientras abría la tapa, había una silla, así que me senté y él se quedó de pie mirándome.
— ¿Pasa algo? – le pregunté frunciendo el ceño.
— ¿Quién es él? – soltó Román.
— Se llama Adrián, es de la universidad, vino con su hermano que ahora está con Roxana. – normalmente le diría que no es de su incumbencia, pero estaba muy relajada, además de agradecida que me diera agua.
— Ya. – respondió cortante. No le dije nada, seguía bebiendo agua y empecé a pensar en Mauricio, me preguntaba qué estaría haciendo, no le había comentado nada de la fiesta, ya era tarde también, no sabía si regresar a casa o quedarme un poco más, pero no me iría dejando a Roxana sola, así que tenía que esperar a que ella quiera irse.
Me levanté de la silla y fui a la sala para buscar a Roxana y preguntarle, José y Adrián estaba cerca de Roxana y de Daniel, aunque en direcciones opuestas, me acerqué a José para que Roxana me vea.
— Parece que no te estas divirtiendo. – le dije a José en tono preocupado. José estaba serio, tomando alcohol supongo.
— No tengo mucho que decir. – respondió después de ver a Roxana conversando animada con Daniel.
¿Será que José siente algo por Roxana o es solo los celos de amigos?
Me dolía ver a José así, él es serio pero su mirada y postura no era como siempre, lucía incómodo o molesto.
Hice mi locura de la noche y tomé la mano de José para llevarlo a la pista de baile.
— Roxana se esforzó mucho en esta fiesta y fue más por nosotros, así que lo mínimo que podemos hacer es divertirnos.
– empecé a saltar mientras lo sujetaba de las manos para que salte conmigo al ritmo de la música, cuando miré en dirección a Roxana, me di cuenta que Adrián estaba viéndome con una sonrisa en el rostro, me había olvidado de él con lo de José.
Terminó la canción y le dije a José que Román estaba en la cocina para que esté con él.
Me acerqué a Roxana y Adrián me sonrío, así que le devolví la sonrisa.
— ¿Hasta qué hora nos quedaremos? – le pregunté a Roxana en tono amable, mirando a Daniel con un gesto de disculpa por interrumpirlos.
— Un rato más. ¿Te parece bien? – dijo Roxana, eso significaba que quería seguir hasta que se aburra. Asentí en su dirección y Adrián me llamó a su lado.
— Me da gusto ver que no te habías ido. – dijo Adrián mirándome y sonriéndome.
— No me iría sin ella. – le aseguré en tono firme.
— Además de hermosa, eres buena amiga, tengo suerte de poderte conocer. – replicó Adrián, me sorprendió demasiado su comentario, soy distraída, pero él es muy evidente con su coquetería.
— Quizás tengas suerte. – le respondí sonriendo.
Realmente Adrián es agradable, es atractivo, es alto, eso me gusta, su cabello es castaño, sus ojos marrones, no tiene barba y puedo ver su rostro redondo.
Creo que podríamos ser amigos, al menos me ha dicho que quiere que nos conozcamos, le di mi número de celular como me pidió, así que ya vería más adelante sí saldremos o no. Me gusta Mauricio, pero solo somos amigos y tener más amigos, será bueno...eso creo.