Psicópatas del mundo PETER SCULLY. EL CASO DE DAISY’S DESTRUCTION #4
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PETER SCULLY. EL CASO DE DAISY’S DESTRUCTION #4

Aquello levantó una enorme polémica, pues por lo visto Scully accedió a un teléfono móvil con Internet dentro de la cárcel, algo que está terminantemente prohibido para los reclusos.

Incluso se especuló que tenía un trato preferencial, tal vez porque algunas autoridades filipinas podían estar involucradas en la compra de material audiovisual relacionado a la organización No Limits Fun.

Margallo fue detenida en un resort de la ciudad de Cebú el 25 de enero de 2017, en donde llevaba una vida de lujos gracias al financiamiento de Scully.

Bajo el nombre de Gina Carpio, se jactaba en sus redes sociales de ser la afortunada esposa de un empresario ligado al mundo del software y que obtenía grandes ingresos.

El 16 de febrero de ese mismo año, María Dorothea Chi y Chia, otra de las cómplices de Scully, sería arrestada en Cagayán de Oro y acusada por cuatro cargos de tráfico de menores.

Los crímenes cometidos por Scully causaron tanta indignación, que varias autoridades filipinas solicitaron restaurar la pena de muerte en el país, la cual había sido abolida en el 2006.

Y aunque en 2017 estuvo a punto de restablecerse, justamente a raíz de este caso, el proyecto de ley no tuvo éxito.

Aunque existía cierta expectación antes del juicio, pues mucha de la evidencia fue destruida tras el incendio de la sala de pruebas del tribunal de justicia de Cagayán de Oro en 2015, el 13 julio del 2018 Peter Scully y Carme Ann Álvarez serían encontrados culpables y condenados a cadena perpetua.

María Dorothea Chi y Chia y otros cómplices identificados como Alexander Lao, Christian Rouche, Marshall Ruskin y Haniel Caetano de Oliveira fueron acusados de complicidad y condenados a nueve años de prisión cada uno.

En noviembre del 2022, Scully recibiría una segunda condena de ciento veintinueve años, mientras que Liezyl Margallo fue sentenciada a cumplir ciento veintiséis años de cárcel.

El video de Daisy’s Destruction se filtró por última vez en TikTok a principios de septiembre de 2023, generando gran controversia, pues la distribución y difusión de este material está terminantemente prohibida a nivel internacional.

Peter Scully era un psicópata sádico y narcisista, que cometió actos atroces con tal de ganar dinero y satisfacer sus propias perversiones.

Es posible que descubriera que Filipinas era el lugar adecuado para montar su depravado negocio debido a la vulnerabilidad de su población y se aprovechó de los más indefensos: los niños.

No solo perpetró crímenes despreciables contra menores de edad, sino que lucró con ellos y consiguió manipular a un séquito de personas que no hicieron nada para detenerlo.

Carme Ann Álvarez y Liezyl Margallo fueron sus principales cómplices. Y si bien se criaron desde pequeñas en un entorno de carencias y maltrato que pudo influir en su comportamiento, eran conscientes y responsables de los delitos que cometieron.

El caso de No Limits Fun y Daisy’s Destruction sentó un triste precedente en torno a la difusión de contenido depravado en Internet.

Aún hoy se desconoce el total de víctimas fatales, aunque las autoridades creen que Peter Scully podría estar involucrado en al menos unos veinte casos de abusos sexuales que fueron grabados y distribuidos en la dark web .

En la entrevista al programa australiano 60 Minutes de 2015, cuando aún no ocurría el incendio en la sala de pruebas del tribunal de justicia de Cagayán de Oro, Scully reconoció todos sus crímenes, aunque confesó que no podía explicar por qué los había cometido.

Aseguró que sentía cierto arrepentimiento por el alcance de sus actos y, como ya hemos dicho, que estaba escribiendo un diario en donde detallaría todo lo ocurrido.

Sonreía en forma irónica y no parecía demasiado afectado.

Quizá el momento más tenso de la entrevista fue cuando la periodista Tara Brown comenzó a confrontarlo y le hizo preguntas como esta:

— ¿Cuál fue su reacción cuando lo arrestaron? ¿Se sintió tan patético como luce ?

Scully le dio las gracias de manera sarcástica y dijo:

—De ahora en adelante, mi respuesta a sus preguntas será que todo estará en mi diario.

Brown preguntó por el paradero de otra chica que aún estaba desaparecida, pero Scully se negó a responder y dio por terminada la entrevista.

En una nota realizada tras el reportaje, Brown catalogó a Scully como un monstruo arrogante y evasivo que disfrutaba de la atención mediática. Curiosamente, cuando entrevistó a Carme Ann Álvarez y Liezyl Margallo se mostró mucho más empática y dócil, y evitó incomodarlas con sus preguntas.

Entrevistar a un psicópata como Peter Scully es una tarea compleja y es comprensible que despierte un rechazo inmediato, debido al perfil de sus víctimas.

Sin embargo, Tara Brown tuvo la oportunidad de averiguar más acerca de su pasado, su personalidad, sus motivaciones e incluso sobre los crímenes de los que se le acusaba.

Fue ella misma la que llevó la conversación a un terreno pantanoso, en donde se contentó con ofenderlo y enfrentarlo ante las cámaras de televisión, en vez de obtener una confesión registrada en video que incluso hubiese sido valiosa para levantar nuevos cargos en su contra o dar con el paradero de otras víctimas.