Psicópatas del mundo JEFFREY DAHMER. EL CANÍBAL DE MILWAUKEE #5
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JEFFREY DAHMER. EL CANÍBAL DE MILWAUKEE #5

Varias manifestaciones se llevaron a cabo en las calles de Milwaukee, apoyando a los familiares de las víctimas y culpando la ineptitud policial, acusándolos de racistas.

Aseguraban que si Dahmer hubiese sido afroamericano o hispano y, sus víctimas blancas, lo habrían detenido mucho antes.

El Club 219, lugar en donde Dahmer atrapó a varias de sus víctimas, fue vandalizado y la puerta del departamento 213, en donde vivía, recibió varios disparos con un revólver.

Los ciudadanos de Milwaukee estaban enardecidos.

Parte de la población creía que Dahmer odiaba a los afroamericanos por su color de piel, aunque este mismo lo negó durante los interrogatorios.

De hecho, creía que eran atractivos, y por eso los escogía como víctimas.

Aun así, algunas personas que lo conocieron aseguraban haberlo escuchado profiriendo insultos raciales en más de una ocasión.

Los especialistas que lo trataron creían que Dahmer sentía envidia de los jóvenes que asesinó, porque estos parecían disfrutar de su sexualidad en forma abierta.

Mientras ellos salían a bares y discotecas y se relacionaban con todo el mundo, él se sentía solo y aquello lo atormentaba.

Cuando los llevaba hasta su apartamento, solo cumplían un rol utilitario de compañía y sexo.

Sin embargo, al asesinarlos, evitaba que lo abandonaran.

Al comer parte de sus cuerpos, se quedaban dentro de él de forma perpetua.

Al defecarlos o desintegrarlos con ácido, los reducía a su más mínima expresión.

Conservando sus restos en formol o dentro de su refrigerador, le pertenecían.

Por medio de las fotografías polaroid, podía inmortalizarlos y recordarlos cuando quisiera.

Todo giraba en torno al uso y control absoluto de la víctima.

Jeffrey Dahmer se declararía culpable de todos los crímenes, pero la defensa insistió en que era una persona con una grave enfermedad mental. El juicio se centraría en determinar si el acusado acabaría en la cárcel o en un hospital psiquiátrico. El proceso comenzaría el 27 de enero de 1992.

Uno de los pasajes más dramáticos del juicio fueron las revelaciones del mismo Dahmer frente a los familiares de las víctimas.

Por muy doloroso que fuera, querían saber cómo y por qué habían muerto sus hijos o hermanos, lo que resultó traumático.

Los detalles eran espantosos. Quizá lo único que sirvió de consuelo fue el hecho de que la mayoría de los jóvenes murieron estando inconscientes.

No realizaba torturas que prolongaran el dolor, porque aquello no era su objetivo.

Para el asesino, la diversión comenzaba cuando ya estaban sin vida, aunque a algunos los sometió a una trepanación y les inyectó ácido en el cerebro cuando aún estaban con vida, con la intención de convertirlos en zombis sin voluntad.

En su ánimo por colaborar con el caso, Dahmer trató de no ocultar ni omitir ningún detalle. Pronto, las espantosas confesiones comenzaron a afectar a quienes estuvieron presentes en el proceso. Integrantes del jurado se sintieron indispuestos y acusaron sufrir pesadillas durante las noches.

Se demostró que Dahmer llevaba trozos de cadáveres e incluso cabezas cercenadas a su trabajo, en Ambrosia Chocolate, y que las ocultaba en su casillero.

Aquello no parecía tener sentido. Varios de los excompañeros de trabajo de Dahmer aseguraron que a veces llevaba sándwiches de carne y se negaba a compartirlos.

A la única que le ofreció uno de estos emparedados fue a Pamela Bass, la vecina que en cierta ocasión le pidió que dejara de hacer ruido con su sierra.

Hasta el día de hoy, Bass ha preferido no saber si se trataba de carne humana, a pesar de que el mismo Dahmer le pidió que lo visitara en la cárcel para aclarárselo.

Estas declaraciones fueron parte de la evidencia que presentó la defensa para plantear que el acusado no era un psicópata frío y calculador, sino que estaba enfermo.

En un principio, Dahmer aseguró que había cometido canibalismo en una sola ocasión, pero luego se retractó. De hecho, realizó varias recetas y con diversos condimentos, escogiendo las partes que le parecían más sabrosas. En su nevera, además de las cabezas, se encontraron empanadas de carne humana.

Poco antes de haber sido apresado, Dahmer tenía planeado crear una especie de altar en donde quería poner dos esqueletos completos y diez cráneos sobre una mesa negra, además de inciensos y luces decorativas.

Si bien se consideraba ateo, mostró interés por las ciencias ocultas en más de una ocasión, algo que solo parecía una más de sus excentricidades.

Durante el juicio, también se habló de las conductas irresponsables y autodestructivas de Dahmer, para apelar a una supuesta enfermedad mental.

Como ya se ha dicho, bebía hasta perder el sentido, derrochaba todo su dinero y tenía un estilo de vida tan arriesgado como el de sus propias víctimas.

En una ocasión se equivocó de copa y se bebió la que contenía los narcóticos, y al despertar le habían robado todo su dinero.

En otra oportunidad le aceptó un trago a un sujeto que conoció en un bar y quedó inconsciente, pues la bebida contenía droga.

Cuando volvió en sí, estaba desnudo y amarrado, colgado de cabeza, mientras el hombre lo sodomizaba con una enorme vela.

El desconocido lo dejó en libertad pocas horas más tarde.

A pesar de que varios especialistas creían que Jeffrey Dahmer era un enfermo mental, la presión social exigía que el asesino fuera a la cárcel.

El mismo agente del FBI Robert Ressler, que estuvo asesorando a la defensa, dio su punto de vista y aseguró que el acusado era un demente, pero responsable de sus actos, y que debía ser internado en una institución mental.

El 14 de febrero, el juez Gram leyó el veredicto del jurado: Jeffrey Dahmer fue encontrado culpable de quince asesinatos y considerado sano, por lo cual sería enviado a prisión.

Una hora antes de que se dictara la sentencia, los familiares de las víctimas tuvieron la oportunidad de expresar sus sentimientos hacia el asesino. La mayoría de los discursos fueron reflexivos. Se enfocaron en honrar a sus seres queridos, aunque sin ocultar la rabia e impotencia que sentían.