Portada falsa Capítulo 31
88%

Capítulo 31

—Vale… —murmura Brynn para sí, y después se muerde los labios mientras mira la pantalla de su portátil.

Son las doce menos tres minutos y ya ha terminado su artículo y lo ha leído dos veces después de pasarlo por el corrector.

El texto expresa todo lo que quiere decir y puede que, si tuviera más tiempo, lo detallase mejor, pero no puede permitirse retrasarse, así que suelta un suspiro tembloroso y le da a publicar.

El botón de la pantalla desaparece un momento y, al cabo de unos segundos, el artículo se publica en su blog.

Brynn cambia de inmediato de pantalla y entra en la pestaña donde uno de los muchos medios convocados retransmitirá en directo la rueda de prensa de Cameron.

La pantalla aparece justo en el momento en el que las cámaras graban a la actriz caminando hasta la mesa desde donde hablará, seguida de Lexi Moreno y su agente.

El corazón de Brynn da un vuelco cuando la ve.

Cameron se ha cambiado de ropa; ha sustituido el atuendo informal con el que hace un par de horas se ha presentado en su casa por un traje chaqueta de color blanco marfil que hace resaltar su espesa melena negra, que brilla ondulada cayendo por delante de sus hombros —justo por encima de su escote—, visible bajo una camisa de seda azul claro con los primeros botones desabrochados.

Cameron se sienta detrás de la mesa cubierta con un mantel blanco y ajusta el micrófono a la altura de sus labios, pero antes de hablar, da un sorbo de agua de la botella que tiene al lado.

Brynn también coge el vaso que tiene junto al portátil y se bebe todo el contenido de un solo trago, dejándolo sobre la mesa justo cuando Cameron se inclina hacia el micrófono.

—Buenas tardes —empieza la actriz, mirando fijamente a la cámara, que muestra un primer plano de su rostro y Brynn siente que esos ojos dorados la miran solo a ella.

Con un calor sofocante, la periodista se quita la sudadera con un movimiento rápido y la deja caer sobre la silla que tiene al lado mientras sigue mirando la pantalla sin pestañear.

—No voy a defender lo que pone en ese contrato —empieza Cameron, y una ráfaga repentina de flashes la hace fruncir el ceño, pero no la detiene—.

Se firmó para limpiar mi imagen después de que apareciera el hashtag acusándome de homofobia —la actriz se toma un segundo para respirar, y Brynn se fija en la mirada nerviosa de Lexi Moreno a su lado, porque la publicista no tiene ni idea de lo que Cameron va a decir y se siente completamente expuesta, pero preparada para defender su postura en cuanto acabe la rueda de prensa—.

La acusación es bastante ridícula teniendo en cuenta que siempre me han gustado las mujeres y que lo único que he fingido en mi vida han sido mis relaciones con los hombres, porque quería reservarme esa parte de mi intimidad para mí.

Se escucha un murmullo por toda la sala y Cameron hace una pausa mientras los flashes de las cámaras la vuelven a cegar.

Brynn observa la pantalla a punto de escupir el corazón por la boca, con un calor extraño invadiendo todo su cuerpo y su pecho apretándose de un modo que la hace contener la respiración de pura emoción.

—Mi relación con Brynn Mitchell empezó como una farsa, tal y como habéis leído —sigue Cameron—, pero no comenzó con ese contrato; lo hizo mucho antes, en la terraza de un hotel donde la vi por primera vez hace casi un año.

Brynn se muerde el puño tratando de sofocar las ganas de llorar y de reír al mismo tiempo, sobrepasada por la confesión de Cameron sobre su orientación sexual.

—Me sentí atraída por ella de inmediato, y todas las disputas mediáticas que vinieron después entre ambas fueron fruto de un malentendido que ni ella ni yo supimos gestionar de forma correcta.

El resultado fue una guerra de egos absurda que acabó desatando el titular que Mitchell escribió sin imaginarse las consecuencias que tendría para las dos.

Y ahora estamos aquí porque el contrato se ha filtrado, y lo único que voy a decir al respecto es que mis abogados han retirado la demanda contra Brynn de forma oficial, y que mi relación con ella dejó de ser una farsa hace semanas —los murmullos se desatan de nuevo, pero Cameron los ignora—.

Estoy enamorada de Brynn Mitchell y eso es todo lo que contaré sobre lo que tengo con ella; el resto queda reservado para Brynn y para mí, así que os pido que lo respetéis. Muchas gracias.

Cameron se calla y, cuando los periodistas en la sala comprenden que no va a decir nada más, las preguntas empiezan a llover sobre la actriz, pero entonces Lexi ajusta su propio micrófono e interviene.

—Cameron no va a responder a ninguna pregunta. Ya ha contado la verdad y ahora podéis decidir creerla o no hacerlo; eso depende de vosotros, pero os pido que respetéis su intimidad y la de Brynn Mitchell desde este momento. Eso es todo, muchas gracias.

Las dos mujeres se levantan al mismo tiempo y Cameron desaparece de la pantalla. Brynn se queda mirando un momento, todavía con el puño en la boca mientras sonríe y se da cuenta de que está llorando de emoción.