Portada falsa Capítulo 19 #2
55%

Capítulo 19 #2

—Porque no lo consideré necesario. Mis relaciones no suelen durar mucho porque ninguna mujer aguanta conmigo más de tres meses teniendo una relación a escondidas, y nunca me ha parecido que tuviera sentido presentárselas a mi familia.

—Entiendo. ¿Cuándo te fuiste de casa? —pregunta, porque cada vez tiene más claro que Cameron no es precisamente feliz con su familia.

—A los veintidós; me gradué en la universidad, terminé el contrato que tenía en un teatro donde había estado actuando desde los diecinueve y me marché.

Brynn asiente y decide no preguntar nada más porque la actriz no parece muy cómoda hablando del tema, y Cameron lo agradece porque no entiende qué demonios le pasa hoy.

Ella no habla tanto de su vida privada con nadie, ni siquiera con Lexi salvo que sea necesario, pero cada vez que Brynn Mitchell le pregunta algo personal, su boca se abre y le responde con total sinceridad.

—Dios mío, ¿todo eso es un jardín? —pregunta Brynn cuando pasan frente a una de las casas.

—Sí.

—Tiene una fuente —comenta Brynn, parpadeando impresionada.

—Es una fuente, no la Fontana di Trevi; no la mires como si fuera un monumento —dice Cameron.

Brynn se gira hacia ella de golpe.

—Perdona si no estoy acostumbrada a ver jardines del tamaño de un campo de béisbol con una fuente que podría abastecer a toda la zona.

Los labios de Cameron se curvan, pero no dice nada, y al fin llega a casa de sus padres y aparca.

—Espera —dice Brynn cuando Cameron se va a bajar del coche—. No me has contado nada de tu familia. —Sus ojos se abren mucho, como si estuviera asustada—. No sé qué saben de mí, ni de nosotras, ni lo que puedo decir o lo que no.

Cameron se toca el pelo mientras asiente y cierra la puerta.

—Mi padre se llama David, mi madre Katherine y mi hermana Audrey. Saben que eres periodista, que nos conocimos en un evento y que llevamos unos meses viéndonos. No saben nada más porque no se lo he contado.

—Pero nuestras disputas… Quiero decir, deben de odiarme por todo lo que he dicho de ti.

La actriz se queda muy quieta; realmente no sabe qué decirle porque su familia jamás se ha pronunciado.

Su madre nunca la llamó para preguntarle cómo se sentía cuando un titular la ponía en el foco, porque a su madre lo único que le ha importado siempre es poder decir que su hija es Cameron Felton, la actriz del momento.

—No te preocupes por eso —dice, y se baja del coche.

Brynn sale por el otro lado y Cameron la coge de la mano porque sabe que en algún sitio hay fotógrafo inmortalizando el momento.

La puerta la abre la madre de Cameron, y Brynn se siente incómoda antes de poner un pie dentro de la casa; no es por la opulencia ni porque Katherine Felton esté vestida para una gala en lugar de para una comida familiar, sino por la frialdad con la que ha saludado a su hija y la mirada de desaprobación que le ha dedicado cuando ha visto que Cameron ha elegido ropa cómoda para visitarlos.

—Pasad, tu padre está en el salón —dice, después de saludar a Brynn con una sonrisa forzada.

David Felton se levanta del sillón cuando entran.

Parece realmente contento de ver a su hija, pero Brynn también detecta en él ese destello de frialdad.

Ninguno la abraza ni la mira como se mira a una hija, sino como a la actriz, y Brynn tiene la sensación de que para sus padres Cameron es una especie de trofeo que exhibir ante sus amigos y poco más.

—¡Cam! —la alegría en la voz de Audrey Felton, que sale del pasillo con los brazos abiertos, contrasta de forma brutal con lo que Brynn ha visto hasta ahora.

La hermana de Cameron prácticamente se lanza sobre los brazos de la actriz, y ella sonríe al abrazarla con la misma expresión sincera que ha demostrado antes en el coche, y Brynn se alegra mucho de que haya alguien en su familia que sí que esté contento de verdad al verla.

—Brynn, ¿no? —pregunta Audrey, girándose hacia ella .

—Sí —confirma la periodista, sorprendida por la fuerza de Audrey cuando la abraza.

—Me flipó lo del artículo y después la relación —dice de repente, y Brynn se pone tensa al principio, pero de inmediato se relaja cuando ve que para Audrey de verdad fue divertido—.

Lexi es una genio, primero os vende como dos mujeres que se odian y después deja caer la bomba de que estáis juntas; me encanta.

Cameron parpadea, perpleja, porque en ningún momento ha pensado que desde fuera se haya podido percibir de ese modo: como una jugada para darle notoriedad a la pareja, una estrategia perfecta que pone a Cameron en el foco en el momento más oportuno, cuando están con la promoción de la película.

Se gira hacia Brynn y ve que ella la mira con la misma expresión desconcertada, como si estuviera pensando lo mismo que ella.

—Quizá por eso la mayoría ha aceptado la relación sin cuestionarla —susurra Brynn, aprovechando que Audrey ha ido a la cocina a por bebida y los padres de Cameron hablan entre ellos como si ellas no estuvieran ahí—.

Siempre me ha parecido raro que preguntasen tan poco, que nadie quisiera saber qué ha pasado para que primero nos odiemos y después aparezcamos cogidas de la mano.