Capítulo veintiocho #2
Lo miro a él y después a Guty, y tomo una pequeña bocanada de aire mientras todos me observan en silencio, boquiabiertos.
El corazón me va a mil por hora, pero es una sensación agradable, parecida a la que me invade cuando me late desbocado en el campo, con miles de ojos puestos en mí y los focos iluminándome…
Exhalo y recupero la calma. Me concentro en este momento.
Aprieto la mano de Avi.
«Relájate y permite que él te sostenga».
—Estamos juntos —murmuro y, acto seguido, enderezo la espalda—. Es mi novio y yo soy su… —La voz se me apaga y miro a Avi, que esboza una sonrisa tímida—. Yo soy su novio.
—Eres muchísimo más que eso —susurra, y le agarro la mandíbula con el corazón a punto de salírseme del pecho.
—Lo sé. —Suspiro, atrayendo su boca hacia la mía para besarlo. Delante de todo el puto mundo.
Me parece oír a Guty soltar un grito ahogado y me río contra la boca de Avi mientras él me responde con otra risita, deslizándome las manos por el cuello.
—Mi cari —musita al tiempo que nos rozamos los labios con un beso discreto que resulta más que suficiente para responder a cualquier pregunta sin espantar a mis compañeros de equipo y a sus familias, cuyos ojos están clavados en nosotros ahora mismo.
— Tuyo —susurro conforme se aparta, y le doy un beso más en los labios, porque no me he dado por satisfecho todavía. Ni de lejos.
—¡Hostia puta! —grita Guty, con una sonrisa incrédula en la cara.
—¡Samson! —lo reprende su madre.
—¿Esto va en serio…? —Theo tiene los ojos más abiertos que nunca.
—¡Lo sabía, joder! —Guty da una palmada, emocionado—. Sabía que estabais ocultando algo… Sobre todo después de ensañarte de esa manera con Ash Holloway en la fiesta.
—Ya, pero no sabías que se lo estaban montando —masculla Theo.
—Theodore —lo regaña su padre, y mi amigo tuerce el gesto.
Luego gira la cabeza a la derecha, hacia el grupo cada vez más numeroso de gente que está amontonándose a nuestro alrededor y en el que también se encuentra el entrenador Matthews.
Deslizo las manos por el pecho de Avi y él hace lo mismo a medida que nos separamos, pero no demasiado.
Me inclino hacia él y entrelazo mis dedos con los suyos para cogerlo de nuevo de la mano y que sepa que estamos en esto juntos.
Pase lo que pase…, es cosa de los dos.
No hay Kyran sin Avi… Ahora somos una pareja de verdad.
El entrenador lo mira y levanta una ceja.
—No podías dejarnos tener ni una fiesta tranquila, ¿eh? —resopla con un tono divertido en la voz. Avi le dedica una sonrisa tensa y se encoge de hombros.
El entrenador se queda un rato observando a la multitud antes de clavar los ojos en mí.
—Igual tenemos que hablar en privado, Harbor…
Asiento y trago con fuerza.
—Lo entiendo. Sé lo que parece, pero no… no me importa. —Cuadro los hombros y le sostengo la mirada con determinación—. Ahora mismo lo único que quiero es celebrar la victoria con mis amigos. Y con mi novio.
Entrecierra los ojos, pero suelta un suspiro y acaba asintiendo.
—Sí. Te lo has ganado. —Se vuelve hacia la multitud y hace un gesto para que se disperse—. Venga, vamos a dejarles un poco de espacio a los chavales.
Algunos de mis compañeros de equipo siguen lanzándonos miraditas y murmurando entre ellos. Oigo la palabra «hermanastro » unas cuantas veces y «OnlyFans » otras tantas. Pero los ignoro a todos y tiro de Avi hacia una mesa para sentarnos.
Por supuesto, Guty se une a nosotros.
—¿Lo saben vuestros padres? —pregunta, dejándose caer en el asiento al lado de Avi, justo donde yo pensaba sentarme. Este sonríe y suelto una risita mientras lo rodeo para sentarme en el otro lado, sacudiendo la cabeza.
—No lo sabe nadie —murmura Avi, mirándome como si se me hubiera ido la olla por haber soltado una bomba como esa justo después de haber ganado la puñetera Rose Bowl. «Vale, igual sí que estoy un poco grillado»—. Solo Frankie y la hermana de Ky.
—¿Creéis que se lo tomarán mal? —insiste.
—Me da igual —respondo, acercándome más a Avi para apoyar la cabeza en su hombro.
Porque por fin me siento en paz. Estar así con él, a la vista de todos, sin preocuparme por nada más, me brinda un chute de serenidad.
«Dulce y reconfortante transparencia».
La sonrisa de Guty refleja un apoyo sincero. Parece alegrarse genuinamente por nosotros, lo cual es un alivio tremendo.
De pronto, se inclina hacia mí y susurra:
—Entonces, ¿tú eres @NoSoyTuCari ?
Avi suelta una carcajada mientras entierro la cara en su pecho, negando con la cabeza.
—Mi cliente se abstiene de responder más preguntas, señoría —se burla, frotándome la espalda.
En ese preciso momento, llega Theo dando pisotones y se deja caer en el asiento junto a Guty con un suspiro cansado y una botella en la mano.
—¿Alguien más quiere pillarse un buen pedo?
Miro a Avi de reojo y me muerdo el labio al ver la sonrisa tan bonita que le adorna la cara. Todavía parece un poco tenso y, además, percibo un deje de preocupación en su mirada que no alcanzo a comprender. Pero, pese a todo, da la impresión de estar feliz mientras me recorre el pelo con los dedos.
—Yo me apunto a un trago —contesta Avi a Theo, que está sirviendo bourbon en los vasos de agua de la mesa.
Este se dispone a darle uno, pero lo aparta justo antes de que lo coja.
—Os liasteis en mi fiesta, ¿verdad? —Alza una ceja.
Avi pone cara de niño bueno, aunque a mí no me la cuela.
—¿Por qué lo dices?
—Bea me contó que os dejó solos en el baño. —Sonríe y luego se le escapa una risita por lo bajo—. Y que parecía que Ky estaba a punto de matarte.
—Sí que me metió un buen palo —responde Avi con una sonrisa pícara, y Guty se echa a reír.
—Ya… —interviene Theo con otra sonrisa igual de pícara—. Me imagino que hubo palos implicados.
Avi suelta un grito ahogado, fingiendo indignación, mientras Guty y yo nos descojonamos.
Nos tiramos un buen rato así, bebiendo y compartiendo risas.
Varios compañeros del equipo se acercan a nuestra mesa a servirse unos chupitos para celebrar la victoria.
Algunos parecen incómodos, pero la mayoría actúa con naturalidad, sonriendo y ofreciéndonos apoyo.
Eso sí, no dejan de acribillar a Avi con preguntas sobre el OnlyFans, pero supongo que era de esperar.
Al fin y al cabo, es el rey del porno caído en desgracia de la Boston College.
El mayor cambio que percibo es la ligereza que siento, como si me hubieran quitado una carga de miles de toneladas de encima.
Sé que no todo el mundo va a aceptarme tal y como soy.
Además, me tocará dar explicaciones sobre mi relación con Avi, por el tema de que es mi hermanastro y todo eso.
Pero es un precio que estoy más que dispuesto a pagar a cambio de seguir notando el roce de sus manos en público.
La burbuja de intimidad que hemos ido construyendo a lo largo de todos estos meses acostándonos en secreto ahora está a la vista de todos. Nos envuelve y nos mantiene unidos, aislados del resto del mundo.
Es fascinante… Aunque estemos en una sala abarrotada de gente, seguimos siendo @GorraDelRevés y @NoSoyTuCari . Solo que con la ropa puesta, claro.
A medida que avanza la noche, el equipo va desmadrándose cada vez más, hasta que, al final, Guty y Theo anuncian que quieren ir a liarla a otro sitio.
—Vamos a la habitación a tomarnos unos chupitos mientras decidimos a dónde ir —insiste, dándome toquecitos con el dedo sin parar.
Me río y le echo un vistazo a Avi, que me observa con ojos analíticos. Lleva toda la noche mirándome así y no logro entender a qué se debe.
Es como si intentara leer cada centímetro de mi cuerpo para asegurarse de que me encuentro bien.
—Vale. —Le dirijo una mirada rápida a Avi y luego asiento con la cabeza en dirección a Guty—. Id tirando. Luego os alcanzo.
—Ay, Señor… Vais a echar un polvo, ¿a que sí? —se queja, y Avi suelta una carcajada.
Theo apura su bebida de un trago, con la cara encendida por el alcohol. Claramente le pasa algo, pero ya le preguntaré más adelante.
«Porque, sí…, ahora mismo me muero por echar un polvo».
—Eso no es asunto tuyo, chaval. —Le guiño un ojo y agarro a Avi del brazo para llevármelo.
—Se van a hacer cosas de gais juntos —le balbucea Guty a Theo, que se atraganta con la bebida mientras él se parte de risa.
—Tus amigos están casi igual de tarados que los míos —murmura Avi conforme salimos de la sala y nos preparamos para recorrer a toda prisa el pasillo hacia el ascensor más cercano.
—No es una competición, cari —respondo en tono burlón.
Pulso el botón una y otra vez como un loco.
Necesito estar a solas con él ya o voy a explotar.
Después de todo lo que ha pasado… Con el partido y luego la repentina salida del armario delante de todo el equipo, por no hablar del calentón que llevo encima por haberme privado de su polla durante tantos días…
Voy a tener que concentrarme para no correrme en cuanto me toque, porque ahora mismo lo que más ansío es que lo hagamos lento.
Su cuerpo es capaz de acallar toda la inquietud y la incertidumbre que me consumen. Básicamente, me quita todos los problemas a pollazos.
Cuando el ascensor se abre y lo meto en él a empujones, Avi deja escapar una risita.
—Madre mía, cari. ¿Tan cachondo te tengo?
Asiento con la cabeza y me pego a él mientras las puertas se cierran, brindándonos un poco de privacidad. Entonces lo arrincono contra la pared y le como la boca como un animal.
—No puedo evitarlo. —Jadeo entre beso y beso, metiéndole la lengua conforme le deslizo las manos por todo el cuerpo, deleitándome con cada uno de los músculos que palpo por encima de la ropa—. Llevas demasiado tiempo sin follarme, Avi… Tengo mono de ti.
—Lo sé. —Me agarra del culo con fuerza, haciéndome gruñir contra sus labios—. Debería haberte follado justo después del baile de la otra noche…
—Sí… —susurro—. Deberías haberlo hecho. Ah, y para tu información… Me he puesto una cosita especial para ti. —Sonrío, y él emite un leve murmullo.