Ponme las pilas Capítulo 51
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Capítulo 51

Kalen

Entro con Nova en mi negocio. Se acercan para verme. No he podido venir hasta ahora y este fin de semana ha sido para Nova y para mí. Casi no hemos salido de la cama. Había que ponerse al día de muchas cosas.

—Hola, chicos. Ella es Nova, mi novia. —Nova da un respingo de felicidad; tal vez al darse cuenta de que no solo estamos juntos, sino que ahora no tenemos que ocultarnos al mundo.

—Encantada de conoceros.

Le presento a todos y vamos a mi despacho. La beso antes de ponerme a trabajar; ella va a trabajar aquí en algunas ideas para el negocio de sus padres. Y han llegado los obreros. Son los mismos que están dando vida al negocio de mi hermana.

Tocan a la puerta y veo a mi hermana con mi sobrina.

—Al parecer, tenía que presentarte a alguien. —Entra y saca a la pequeña. Nova la coge en brazos.

Le da besitos en la cabeza con cariño y sé que será una tía increíble.

Abraza a mi hermana, y esta se queda rígida, pero luego sonríe y acepta el gesto.

—Sabía que ibas a estar aquí y, bueno, quería robarte. ¿Vamos a mi despacho? Está al fondo, hasta que tenga el edificio acabado.

—Claro.

Nova me mira con mi sobrina en brazos. Me temo que no la va a soltar. Nunca me he planteado tener hijos, por deseo propio, más allá de la obligación, pero ahora no lo veo tan malo. Ahora quiero tener una familia con ella.

Todo.

** *

—Tu novia está aquí. —Miro a mis padres que entran a mi despacho—. ¿Estás bien?

—Sí, está con Naira.

—Tienes mejor cara, hijo. —Mi madre parece aliviada.

—La necesitaba.

—Se nota —responde—. Venga, vamos a conocerla y luego nos vamos a comer a una pizzería nueva.

—¿Quién eres tú y qué has hecho con mi madre? —Se ríe.

—Ahora que no tengo que aparentar nada, estoy descubriendo cosas nuevas de la vida.

—Pasa mucho tiempo con mi hermana. —Mi padre alza las cejas y sé lo que quiere decir. Seguro que mi tía les ha prestado algún juguete para que se suelten.

Mi padre sonríe, enamorado. Ellos se casaron por un matrimonio concertado, pero se enamoraron.

Vamos a presentarles a Nova. En cuanto se la presento, se los mete en el bolsillo y, como sospechaba, sigue con mi sobrina en brazos.

Se me hace raro cuando nos vamos a comer a una pizzería.

Sin normas de etiqueta y con las manos. Mi hermana se ríe feliz cuando mi madre se mancha; mi madre se muere de la vergüenza.

Nova saca un espray del bolso y se lo echa.

—Soy un poco torpe, y lo llevo siempre conmigo.

—Bueno, pues ya está —dice mi madre—. Esto está delicioso. La siguiente comida en una hamburguesería.

Mi hermana y yo nos miramos, y es como antes, como cuando éramos niños. Busco su mano y la aprieta con fuerza. Nos ha costado, pero hemos vuelto.

Al fin estamos juntos. Todos.

** *

Mi hermana ha inaugurado la tienda y Nova ha subido vídeos a redes, hablando del proceso.

Tiene mucha clientela. Y los talleres son un éxito.

Nunca he visto a mi hermana tan feliz, ni enamorada.

Está saliendo con una de las chicas que la ayudan en la tienda.

Ella no esperaba sentir esa atracción tan fuerte, pero ahí está, loca con su novia y feliz.

A mis padres les chocó, pero enseguida entendieron que amar es aceptar cómo es la persona que está a tu lado.

Hoy hay una charla de una escritora de romántica que le encanta a Nova.

Está nerviosa por conocerla. Hemos venido antes que nadie para coger primera fila.

Mi hermana se sienta a nuestro lado y es su novia quien presenta a la escritora.

Mi tía está a mi lado con una pila de libros y la madre de Nova igual.

Mi madre está en la zona de juegos con mi sobrina y mi padre.

Mi madre no nos lo quiere confesar, pero se lee cada libro que saca esta mujer. Los lee en el móvil para que no la pillemos. Por eso le he comprado una novela, para que se la firme y regalársela.

Cuando entra, Nova me aprieta tan fuerte la mano, que pienso que me la va a romper. Wen saluda a todos. Se sienta y habla de su libro. Entonces, le hacen preguntas sobre cómo ha vivido ella el meter erótica en sus novelas.

—Hubo un tiempo que no lo hacía, me encantaba leerlo, pero sentía vergüenza por escribirlo.

Es como si tuviera que pedir perdón por ello.

Entonces, recordé lo que leí un día: hay que escribir lo que nos gustaría leer.

Y yo no estaba siendo fiel a mí misma. —Sonríe con calidez—.

Dejé la vergüenza a un lado y dije: «¿Qué coño?

Vergüenza es robar». —La gente se ríe—. Y me dejé llevar y entendí que el spice no es solo sexo.

Es una conexión con quien lo lee. Una forma de sentir, experimentar y hacerte más partícipe de la novela.

Porque, cuando llegan esos momentos, nos sonrojamos, nos excitamos y experimentamos cosas que se cuelan en nosotros para siempre.

—Es así —añade mi tía—. A mí los libros me hicieron dejar de sentirme sola. Me daban felicidad.

—Es eso. La gente a veces dice que es porno para mujeres.

Y si lo fuera, ¿qué? Nosotras sabemos que es mucho más.

Es placer, es amor. Es ser alguien que no eres en tu vida real, es un escape de la vida.

Es un momento de placer entre el libro y tú.

Quien no entienda este mundo, que lo juzgue, mientras nosotros lo gozamos.

La gente se ríe. A la hora de las firmas, Nova se pone la primera y le hago muchas fotos y vídeos para sus redes. Kelvin se acerca al final, cuando se sirve un pequeño refrigerio. Abraza a Nova y luego a mí. Se ha convertido en un gran amigo. Hablamos casi todos los días.

—No pude venir antes.

—Tengo fotos de todo. —Nova le enseña las fotos, feliz. Kelvin la mira con cariño.

Cuando la besa, me gusta ver que se llevan tan bien.

Mi hermana se me acerca.

—Está siendo un éxito.

—No esperaba menos de ti. —Le doy un beso, que la pilla por sorpresa—. Ha sido raro…, pero me gusta.

—A mí también.

Sonríe feliz y se va con su chica. Cuando le regalamos el libro a mi madre, intenta no emocionarse, pero lo hace, y mi hermana le ha pedido a Wen que esperara. Se la presentamos y mi madre habla con ella de todos sus libros.

—A mí me encantan sus libros —dice mi padre.

—A ti lo que te gusta es lo que te hace tu mujer cuando acaba de leer una escena guarra —le dice mi tía y, por cómo se sonroja mi padre, sé que es cierto.

Esto pensé que no lo vería en mi vida. Mi padre tose y se arregla la ropa.

Nova me abraza y yo a ella.

—A ver, esta fiesta no es como las que ibas antes…

—Es mil veces mejor.

La beso, delante de todos, sin que importe, sin que me juzguen. Entonces, me arrodillo y todos se quedan callados. Mi tía se acerca y los padres de Nova igual. Su hermana lo graba y mi hermana llora. Esto tampoco lo esperaba.

Nova se ha sonrojado y se apoya en la mesa para contener los nervios.

—No podía pedírtelo en otro lugar. En este sitio te conocí y pusiste mi vida patas arriba. Llevo días con el anillo encima, sin saber dónde o cómo pedírtelo, y este momento, con todos ellos aquí, me ha parecido el adecuado. ¿Te casarías conmigo, Nova?

—¿Ahora mismo? —responde y luego se tira a mis brazos, y casi nos caemos—. Claro que sí.

Mi tía nos abraza, y el resto igual; acabo en el suelo. Nova encima de mi tía y de mí. De verdad, qué propuesta más rara. Cuando me levanto, le pongo el anillo.

—Yo supe que esto pasaría —añade Geno—. En cuanto conocí a Nova, supe que era perfecta para ti —nos dice—. Oye, Naira, podemos hacer un taller de citas.

—No me líes más, tía.

Le dice mi hermana, pero mi tía no ha acabado de dar ideas.

Tiro de Nova para buscar una sala para nosotros solos. La beso y disfruto de ella. De su boca. De su cuerpo pegado al mío.

—Te quiero —le digo.

—Y yo a ti. Y me ha encantado la propuesta. Ha sido divertida.

—Mi tía no pierde el momento de ser parte de todo.

—Me encanta tu familia.

—A mí la tuya.

—Lo digo en serio, Kalen. Nos casamos ya. No pienso retrasarlo más.

—Tenemos toda la vida, preciosa.

—Cierto. Toda la vida… para ponerte las pilas yo a ti, con todo lo que aprenda.

—Estoy abierto a probar cualquier cosa.

—¿Cualquier cosa?

—Lo que sea, juntos.

—Juntos.

Nos besamos y, al respirar, no duele. Poco a poco, todo ha salido como tenía que salir, porque la vida no siempre es perfecta. Pero a veces encuentras a alguien que llega a ella para desarmarte los cimientos y hacerte ver que, más allá de lo que tenías, hay un mundo por explorar.

Ella es todo mi mundo. Y ahora el mío es todo suyo.