Ponme las pilas Capítulo 28
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Capítulo 28

Nova

Despierto entre los brazos de Kalen. Nos duchamos y desnudos nos metimos en su cama. Hemos dormido un poco y nos hemos besado y tocado otro tanto. Estoy muy excitada y más que lista para él.

Lo de ayer fue increíble. Su forma de besarme, de tocarme, me hace sentir hermosa y deseada. Me mira como si no se creyera que yo fuera real. A mí me pasa lo mismo con él. No solo es sexi, es mucho más. Cada vez lo conozco más y se está colando bajo mi piel.

Recordar lo que hizo con su lengua entre mis piernas me moja más. Fue increíble. Nunca creí que el sexo pudiera ser así con la persona correcta.

Necesito más.

Restriego mi culo contra su polla. Gruñe en mi cuello. Su mano en mi estómago se tensa.

—Para…

—Te necesito dentro, Kalen…

—Joder. —Besa y muerde mi cuello. Luego me deja que me restriegue contra él.

Su boca busca la mía, como esta noche, donde no hemos dejado de besarnos y tocarnos. Mi cuerpo está ardiendo. Si no me da lo que quiero, siento que voy a explotar.

Baja su mano a mi sexo y jadea al ver lo mojada que estoy.

—Te necesito.

—¿Estás segura? Nunca habrá otra primera vez.

Hay preocupación en sus ojos, como si temiera hacerme daño. Cojo su cara entre mis manos y lo beso lentamente.

—Me alegra haber llegado hasta ti con esta primera vez.

—Quiero que sea perfecta para ti.

—Tú eres perfecto para mí. ¿No ves cómo me tienes? —Restriego mi cuerpo contra su mano.

—Tengo que prepararte para mí.

Mete un par de dedos dentro, mientras devora mi boca. Muevo mi cuerpo para follar sus dedos. Cuando mete otro más, noto cómo me estrecho en torno a ellos. No deja de moverlos, mientras mi vagina se dilata para él.

—Va a matarme estar aquí dentro.

Se gira para que yo quede debajo. Su cuerpo me cubre por entero.

—Kalen, te necesito dentro ya.

—Qué exigente. —Sonríe de medio lado. Me encanta mirarlo, perderme en lo guapo que es.

Alzo la mano y la paso por su pelo oscuro. Luego, por su cara, me besa la palma. Me encanta lo atento que es siempre conmigo. Es como si a su lado estuviera segura de dejarme llevar sin miedo.

Tal vez porque somos amigos y, cuando más sé de él, más me importa.

La mirada de Kalen baja a mis pechos y los toca con sus dedos.

—Te encantan mis tetas.

—No sabes cuánto. Me vuelven loco. —Tira de mis pezones mientras movemos nuestros cuerpos para que se coloquen.

Noto la punta en mi entrada. Kalen se contiene para no hacerme daño. Abro mi cuerpo a él. Entra poco a poco, en una lenta tortura. Sus manos se posan en mi cintura para controlar sus embestidas. Me gusta sentir sus dedos clavarse en mi piel con cada movimiento.

Apoya su frente en la mía. Sus ojos marrones parecen más oscuros que nunca. Nos miramos fijamente mientras me abro a él y, cuando nota mi virginidad, busca mi boca para besarme con infinita ternura.

—No puedo evitar que te duela.

—Hazlo de una.

Duda, pero luego entra de una. Noto las lágrimas caer por mis ojos. Es molesto, hasta que deja de serlo. Hasta que me hago a él, a tenerlo dentro, a sentirlo dentro de mí. Sale y entra. Esta vez solo hay placer. Sonrío, perdida en la sensación de sentirme tan llena.

Nos devoramos la boca mientras nos movemos juntos.

—Eres tan estrecha. —Lame mi cuello y luego atrapa las puntas duras de mis pezones.

—Más duro, quiero que me duela… Que el dolor me recuerde donde estuviste.

—Joder, preciosa, me destrozas.

Sale y entras más fuerte sin temer romperme. Nos movemos juntos. Su cuerpo y el mío chocando con fuerza. No hay parte de mi ser que no lo sienta.

Noto cómo su cuerpo se roza con el mío. Me encanta sentir su peso. Sentirme pequeña entre sus brazos. Busco su boca y lo beso, mientras me siento llena. Se mueve y jadeo en su boca.

—Joder, sí… Esto es muy bueno.

Lame mi boca y se mueve dando en el punto justo donde me hace temblar.

Tiro de su labio. Lo muerdo, perdida en lo que siento con él dentro, llenándome tanto.

—Es muy bueno, pequeña. —Lame mi boca y luego me besa. Baja los besos por mi cuello hasta mis pechos. Se mueve más fuerte mientras sus manos y mi boca disfrutan de mis senos.

Me gusta verlo entre mis tetas y mirar hacia abajo para ver cómo sale y entra de mi cuerpo. Noto cómo mi interior palpita ante esta imagen. Se incorpora y pone sus manos en mis caderas para aumentar las embestidas. Me clava los dedos mientras yo araño su cuerpo.

Es tan guapo, tan fuerte. Nunca olvidaré cómo se contraen sus músculos cuando entra en mi cuerpo. Ni esos ojos vidriosos por el deseo. Más oscuros que nunca.

No quiero que esto acabe y, a la vez, sé que estoy a punto de dejarme llevar.

—Estoy cerca. —Lleva sus dedos a mi clítoris y lo masajea, precipitando mi orgasmo—. Córrete, pequeña.

Y lo hago. Me dejo ir con él dentro. Sintiendo cómo mi sexo palpita en torno a él. Empuja un par de veces y me sigue. Se derrama en mi interior. Me llena con su semen caliente.

Nos besamos, maravillados con lo que acaba de pasar.

—¿Es siempre así?

—No. Al menos para mí no ha sido. —Dudo y sonríe—. Ha sido increíble. Mejor que nunca.

No debería, pero sus palabras me emocionan, porque yo no necesito hacerlo con nadie más para saber que esto que ha pasado ha sido único. Desde que vi a Kalen por primera vez, sentí algo arder en mi pecho.

** *

Nos quedamos dormidos tras una noche de dormir poco. Al despertar, Kalen se dio una ducha y dijo que iba a hacer algo de comer, mientras yo me daba un baño relajante que me había preparado.

Me ha puesto sales. Estoy aún dentro de la bañera pensando en todo. En lo que he sentido con él. En mis ganas de más. Eso me aterra. Por si él no quiere más.

—¿Todo bien? —Kalen se acerca. Va vestido con unos vaqueros y una sudadera.

—Sí, aunque estoy dolorida. —Se sienta y me acaricia la mejilla—. ¿Esto se acaba aquí? —pregunto, incapaz de retrasarlo más.

—No puedo acabarlo ya, pero tal vez sería lo mejor. Nunca seré libre del todo. Aunque rompa con ella, no podré romper con mi familia. Y mi vida es complicada. No se la desearía a nadie y menos a alguien como tú, que ha empezado a disfrutar de la vida y merece vivirla como quiera.

He hablado lo suficiente con Geno para saber que vivir en esa familia te anula.

Ella tuvo que romper con todo para poder ser feliz.

Por eso, entiendo lo que quiere decir Kalen.

No es que no me pueda llegar a querer o desear; es que su vida no es tan perfecta como desde fuera pueda parecer y no se le desea a alguien que le importa.

—Solo soy una aventura.

—O tal vez lo más real que viva en toda mi vida.

Hay dolor en sus ojos oscuros.

—Quiero seguir aquí, contigo un poco más. ¿Me dejas?

—Nada me hace ahora mismo más feliz.

Busca mi boca y me besa. Se marcha y me dice que la comida está lista. Tengo que salir y también hacerme a la idea de que, por muy bonita que sea esta historia, no deja de ser un kit-kat en nuestras vidas.

Tal vez sí pueda conservar al amigo cuando todo acabe. Espero que sí.

Lo quiero en mi vida, aunque sean sus migajas.