Ponme las pilas Capítulo 11
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Capítulo 11

Nova

Leo sobre el orgasmo femenino en el trabajo y tomo notas, como siempre.

De aquí me sale un máster. Sobre que, al necesitar mucha más estimulación, en muchas relaciones heterosexuales por penetración, la mujer nunca alcanza el clímax.

Que tiene más de ocho mil terminaciones nerviosas.

Madre mía. Leo que muy pocas mujeres lo consiguen solo con la penetración.

Y yo creyendo que todo está hecho solo con eso.

Leo que se necesita más tiempo y estar desconectada del mundo.

El estrés afecta para no llegar al orgasmo.

Pienso en la mujer que se fue sin nada; si su vida es muy estresante, no consigue dejar todo eso fuera de la cama, y más si el hombre se excita en cero coma y muchas veces no ayuda a la estimulación.

Estoy tomando notas cuando suena mi móvil, veo que es un mensaje de Kalen y mi corazón da un vuelco. A mi cuerpo parece darle igual que esté casado:

Kalen: No he podido escribirte hasta ahora. ¿Qué tal con mi hermana? La vi por las cámaras, pero hasta hoy no pude escribirte.

Nova: Bueno, me ha dado un ultimátum: si no vendo, a la calle. Supongo que es lo normal.

Ahora mismo no puede hacer nada porque está de baja. Tienes que ponerte las pilas si no quieres perder el trabajo.

Ponme las pilas.

No lo dije por ti… Es que parecía que yo era un juguete a pilas, de esos del almacén.

Puedo ayudarte si quieres.

Leo su mensaje un montón de veces, con el corazón acelerado.

Nova: ¿Cómo?

Kalen: Puedes preguntarme a mí, en vez de a Google, cuando estés en casa buscando información.

¿Doy por hecho que sabes mucho del placer femenino?

Geno es mi tía favorita. Antes de casarme, me hizo estudiar cómo dar placer a mi futura mujer. Me dijo que, si no entendía lo complejo que podía ser el cuerpo femenino, mi mujer y yo nunca estaríamos en sintonía en la cama.

Es cierto, al parecer. Creo que no es tan raro que no tenga un orgasmo, tras lo que me pasó. Porque mi mente tiene que estar en ese momento y no lo está.

Estoy agitada y nerviosa, pero sé que, si quiero avanzar, debo hablar. Dar normalidad al sexo.

Kalen: Primera lección: cuéntame qué pasó.

Nova: ¿De verdad quieres ayudarme? Soy una extraña.

Me vendrá bien para no pensar en otras cosas. Y hemos compartido libros y café. Ahora somos algo así como amigos.

Sonrío, hasta que recuerdo que está casado y algo pesado se instala en mi pecho.

Nova: ¿Y a tu mujer no le importará esto?

Kalen: Te puedo jurar que no.

No sé por qué, pero leer esto me pone triste.

O están distanciados y hacen vidas separadas, o a ella él no le importa como debería.

A veces la verdad no es lo que parece. Ya me pasó con Geno.

Mejor no dar nada por sentado. Y sé que muchos matrimonios son por intereses en los círculos sociales de Kalen. Geno me lo dijo.

Nova: Vale. No es para tanto. Bueno, a mí sí me lo pareció.

Se rio de mis caras y de los gemidos que hacía.

Se rio tanto que me sentí ridícula. Ahora, cuando pienso en el sexo, a mi cabeza solo acuden frases como: «Madre mía, eres ridícula»; «mira qué gemidos haces»…

; «pareces algo raro con las manos ahí abajo»…

Y más, porque se lo contó a sus amigos y se reían de mí.

Cada vez que lo hacían, me sentía desnuda.

Kalen: Dime que se lo hiciste pagar.

Yo no, pero me he enterado de que mi hermana le pinchó las ruedas.

Bien por tu hermana. Y si fue tu primera experiencia y acabó así, es normal que eso te bloquee y desistas.

Sí. Pienso que pierdo mi tiempo.

Eso les pasa a muchas mujeres que van y, por lo que me dijo Geno, algunas tienen miedo de expresar que buscan un juguete.

Eso he visto.

Debes probar algunos de los juguetes y no pensar en tu ex. ¿Has tenido otros ex?

He salido con varios, pero ninguno ha conseguido que mi cabeza esté con ellos llegado el momento. No he ido más allá de besos y tocamientos. No me he sentido cómoda con ellos.

Pues ahí tienes tu respuesta. Debes aprender a vencer tu miedo para llegar a tus clientas.

En eso estoy, estudiando, y voy a leer sin saltarme los momentos eróticos.

Son lo mejor. Yo he leído muchos de los libros que hay en la tienda de Geno.

¿Estás muy ligado a tu tía?

Sí, cuando vives una vida tan encorsetada como la mía, gente como ella es como un chorro de agua fresca.

¿Y por qué dejó ese lugar a tu hermana?

Creo que mi tía espera que Naira saque algo bueno de tener ese sitio. Geno es un poco retorcida. Te ha puesto allí, engañada, porque seguramente espera ayudarte.

Ya…

Tengo una videollamada. Escríbeme si lo necesitas. Y gracias por abrirte a mí. Te conozco poco, pero siento que hablar de esto con la gente te cuesta mucho. Así que gracias por confiar en mí.

Gracias por querer ayudarme.

Ahora eres tú mi chorro de agua fresca.

Y tú, quien me pone las pilas.

Dejo el móvil y descubro que estoy sonriendo como una tonta. Para, Kalen tiene mujer y está en otra liga. Solo hace esto porque le divierto, seguramente, o porque soy como una causa social para él. Solo está siendo amable.

Como sea, pero será mejor aprender algo de esto o encontrar otro trabajo.

Miro las redes y lo busco de nuevo por masoca o porque verlo me gusta. Pongo una foto donde sale como uno de los CEOs más guapos de la ciudad y, la verdad, no me extraña.

Se me hace raro pensar que he estado hablando con él de mis problemas.

Y con Kelvin. Creo que leer sobre el tema ha hecho que deje de sentirme un bicho raro y me dé cuenta de que, como yo, hay muchas mujeres que se hacen pequeños caparazones por miedo a que lo que les sucede sea un caso aislado, porque hay algo mal en ellas.

En la universidad intenté hacer amigos y tener citas, pero no fue fácil. La gente quiere que todo vaya rodado y no entiende que cada uno tiene sus tiempos. Al final me centré más en sacar las mejores notas.

Estudiar siempre se me ha dado bien…, cuando el tema me gusta.