Ponme las pilas Capítulo 3
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Capítulo 3

Nova

Una mierda controlado, no sé dónde narices meterme ahora mismo.

—¿ Humming ? —La miro sin saber en qué idioma me habla. No he oído esa palabra en mi vida.

—Sí, quiero saber si tenéis algo para eso.

«Claro, de toda la vida», pienso mientras no sé dónde meterme. Eso sí, soy una profesional y no dejo de sonreír.

—Voy a ver al almacén. Mientras, puedes mirar el catálogo o los libros. Tenemos los mejores.

O no, no tengo ni idea.

Entro al almacén y busco qué narices es humming . Consiste en emitir un sonido o zumbido con la voz durante el sexo oral para aumentar el placer.

Qué haríamos sin Google en estos casos. Un día lo harán santo.

Busco ahora si existen juguetes para eso. Vale, no, para eso no. Menos mal, así le digo que no y se acabó.

Salgo y guardo el móvil en mi vaquero.

—No, para eso no tenemos. Lo siento. Lo tienes que hacer tú con la… boca. Cuando… cuando estás en materia. Vamos cuando tú… —Hago gestos hasta que me doy cuenta de que parezco medio lerda y paro—. Ya sabes…

—Ya, eso había pensado, pero a mi pareja le gusta tanto que, si había un juguete que me ayudaba, me cansaba menos.

—Lo siento, pero tenemos más cosas. Aunque puedes aplaudir.

No sé, lo mismo ayuda. —Me mira como si estuviera loca mientras yo intento no imaginarla aplaudiendo cuando está en materia.

Fracaso. No me río de puro milagro. Tomo aire.

Me saltan las lágrimas de contener la risa—.

A ver, tenemos otras cosas para las parejas. Son increíbles.

Claro que sí, yo lo sé de primera mano, con dos cojones, Nova…, nunca mejor dicho.

O no, la risa de nuevo. Trago y pongo cara de situación.

—¿Como cuáles? ¿Qué me recomiendas? ¿Tú qué has probado con tu pareja?

Vale, que me maten ya. No hay forma de salir de esta. Y no sé dónde meterme. ¡No sé ni lo que es un puto orgasmo porque, cuando me pongo al tema, no dejo de pensar en lo ridícula que soy! Y ahora lo mismo, me imagino a esta mujer dando palmas. Ya lo que me faltaba…

—Vale, voy a mirar en el almacén las cosas que yo uso. —Es decir, nada. Sonrío y voy a la sección de libros, saco uno al azar y es un tío verde con varias colas. Madre mía—. Este libro está muy bien.

—Ah, genial. Lo hojeo mientras tú miras en el almacén.

—Claro.

Entro al almacén y me llevo la mano a la frente. Noto cómo me agobio. Luego, tomo aire y busco en internet los consoladores más buscados para parejas. Cuando me salen parejas al tema, siento cosas raras. El sexo y yo no nos llevamos bien y mira dónde estoy.

Busco en el ordenador de la empresa que está en el almacén lo que he visto y me dice dónde encontrarlos y en qué sección. Esto no me lo han explicado, pero mi padre tiene un sistema parecido de orden.

Saco varias cosas, he mirado para qué sirve cada una y se lo digo con una sonrisa. Se lleva varios consoladores y un par de libros; entre ellos, el de los hombres verdes con varias colas. No me quiero ni imaginar qué hacen con ellas.

Vale, primera venta superada. Mando foto al grupo de mi familia con el dinero en la caja. Otra cosa que no me han explicado, pero he trabajado en tantos sitios que también lo sé.

Entra otra clienta y le sonrío. Vamos, me voy a comer el mundo.

—Quiero algo para practicar tickling .

¿Qué mierda es eso?

La miro y sonrío cuando por dentro no sé si reírme o llorar.

—Claro. Ahora mismo. Mientras puede mirar nuestros catálogos o los libros. Tenemos los mejores.

Entro al almacén y busco qué narices es tickling . Vale. Excitación basada en hacer cosquillas eróticas.

De esta hago un altar a Google.

Busco qué juguetes pueden servir. Para esto sí hay varias cosas. Busco en el ordenador. Tienen una gran selección. Cojo una cesta rosa y pongo varias cosas. Cuando salgo, se las enseño y le explico lo que he leído de cada una, de cómo se usan.

Compra varias y un libro. Oye, ni tan mal.

Mando foto a mi familia con la segunda compra.

Al final me hago una experta en mundo rabo.

No vienen más clientes y cojo los catálogos para aprender.

Mis caras son de miedo, asco o desconcierto.

Algunas de estas cosas es imposible que las cojan.

¡Me niego a creer que es posible meter ahí abajo semejantes monstruos!

Al acabar mi turno, llega una chica para cerrar. Es la secretaria de Kalen; es quien cerrará cada día.

Primer día superado y no sé si puedo soportar uno más.

Veo consoladores por todos lados.

Si antes aborrecía el sexo, ahora más.

Genial para morir virgen y sola.