Ponme a prueba Capítulo 43
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Capítulo 43

Kelvin

Soy libre, pero la gente no lo entenderá. No entenderá el peso que llevaba por no poder decir lo que sentía, por ocultar quién soy. Por tener que agachar la cabeza porque así llegaría más lejos. A quién desee nunca debería ser motivo para no ver mi gran talento como modelo.

Esta noche casi no he dormido y, cuando me he levantado, sigo igual al mirarme al espejo; sigo siendo Kelvin el modelo. A pesar de que habrá gente que, a partir de ahora, me ponga una etiqueta, como si hiciera falta dejar claro que, cuando amo, lo hago a alguien de mi mismo sexo.

Yo, por el contrario, al fin siento que respiro, y no duele. Porque puedo besar, amar, saltar y abrazar al hombre que amo donde quiera, cuando quiera y como quiera. Y ofrecerle todo. Todo mi mundo. Sin esconderlo por miedo a perder mi carrera.

Nunca más.

Miro la foto que quiero subir a redes. Mi paso al frente para decir que lo amo a él y a quien soy yo.

Es una de Reid, de la universidad. Estaba en mi cuarto.

Lo miré sonreírme, por una tontería, mientras mi corazón latía con fuerza.

Tenía el móvil en la mano y le hice una foto de ese instante.

Ese momento fue en el que comprendí que no lo miraba como un amigo.

Que no temblaba así por nadie y que llevaba años callando por miedo a defraudar a mis padres.

Subo la foto y escribo:

En ese momento, fui valiente para aceptar dos cosas: que lo amaba y que era gay. Pero la vida tenía otros planes para nuestra historia. No pienso sentirme nunca más mal por hacer algo tan bonito como amar.

#libertad #libre

La subo y lo etiqueto. Reid es el primero en comentar:

Me costó darme cuenta de que tú siempre fuiste mi hogar y mi familia soñada. Te amo.

No hemos hablado de hacer esto público, pero estoy harto; harto de esconderme, cuando Reid siempre tuvo claro que él no pensaba esconderse.

Era mi momento para dar el paso; de dejar de tener miedo.

Antes de hacer esto, he hablado con Alba y con la trabajadora social de Nate.

Tenía mi móvil y le he estado preguntando cosas.

Quiere hacerme entrevistas, porque da por hecho que acabaré viviendo en la casa de Reid, y me he puesto a su entera disposición.

Miro los comentarios. No paran de bajarme los seguidores, pero me da igual. Cada persona que me deja de seguir es un hater menos, que no ve la belleza del mundo.

Nova y Kalen comentan la foto. Geno toca a mi puerta y entra para abrazarme.

—Hoy duermo contigo.

—Me parece bien.

Mis padres me mandan un mensaje:

Para nosotros has dejado de existir.

Duele, pero lo esperaba. Los bloqueo. No puedo obligar a nadie a estar en mi vida. Toca quitarse las piedras del camino que no te dejan avanzar. Pero, a pesar de todo, duele, y los ojos se me llenan de lágrimas mientras los bloqueo.

Reid me llama y, tras este día, necesito escucharlo y saber cómo está Nate.

Me cuenta lo de Nate y se me paraliza el corazón por el daño que hace todo esto al niño.

La gente es idiota. Este niño quiere amor, y le da igual quién se lo dé.

Yo tengo un padre y una madre que me han dado la espalda toda la vida.

—Ahora está más tranquilo. Yo supongo que, con los días, la gente pasará a otra cosa. Por eso, ha sido mejor zanjar todo con esa foto que has subido.

—Eso pensé.

—No sabía de esa foto. Qué pintas tenía con el pelo revuelto y el mando de la consola. —Se ríe.

—A mí me gustó.

—Se nota. El corazón te hizo «chas» y todo para mí. —Se ríe—. ¿Te has enamorado de alguien más?

—Lo intenté, pero no.

—Qué lástima —bromea—. Mañana tengo entrenamiento y todo como siempre. Ahora a esperar.

—Yo tengo el día libre. De momento no tengo trabajo. Las marcas trabajaban con mi agente y él les proporciona muchos modelos. No quiere arriesgarse a perderlas.

—Puedes ser modelo en redes. Subir vídeos cambiándote de ropa. O vistiéndote. Clips cortos; la gente los verá porque, tanto hombres como mujeres, se sienten atraídos por lo guapo y sexi que eres. Y poco a poco, tal vez, lleguen más marcas, o algún desfile.

—No lo descarto. Mañana tengo reunión con la trabajadora social.

—Lo imaginaba.

—Quiero hacer las cosas bien. Quiero ser parte de la historia de Nate.

—Tal vez esto retrase un poco que nos den la custodia.

—Tal vez, sí, pero, mientras Nate esté en casa, no importa. Para nosotros ya es nuestro hijo. No necesitamos un papel que nos haga quererlo más.

—Eso es cierto. Lo importante es el niño.

—Sí, por eso sé que eres el mejor para hacer esto conmigo.

Hablamos un poco más de todo, hasta que nos entra sueño.

Geno se queda en el cuarto de invitados.

No consigo dormir mucho por la noche. Estoy inquieto.

Por la mañana, antes de irme a la reunión con la trabajadora social, me visto ante la cámara con un fondo negro y un foco.

Uso un trípode para esto. Lo grabo y se lo mando a Nova, para ver qué le parece.

Al poco, me lo manda editado y con música.

Me llama cuando estoy a punto de entrar a la reunión. Geno está a mi lado. Esperará fuera y luego dice que la tengo que invitar a desayunar por las molestias. En verdad, hace todo esto para no dejarme solo.

—Mara y yo hemos estado hablando —me dice nada más descolgar—.

Te queremos como imagen de nuestros eventos.

Hacer vídeos donde muestres los lugares; algo así como el maestro de ceremonias.

Y bueno, podemos llevar tus redes. Y si te salen otros desfiles, nos parece bien.

Queremos darte nuestro apoyo al cien por cien.

—Os puede salir caro ahora que no soy el más deseado.

—Kelvin, no has hecho nada malo. Todo esto es injusto y, en este mundo, queda mucha gente buena y maravillosa. Por los amigos a muerte. Te queremos con nosotras. ¿Aceptas?

—¿Si digo que no, me vas a dejar escapar?

—Ni de coña, eres el mejor.

—Entonces, supongo que estoy dentro.

Cuelgo y entro para verme con la trabajadora social.

Me pregunta por mi trabajo ahora y se lo cuento.

Lo anota todo. Y me dice que entiende que quiera irme a vivir con mis chicos, pero que lo haga poco a poco, para ver cómo reacciona el niño.

Aunque Nate siempre les dijo que Reid estaba enamorado de mí.

—Es un niño muy listo.

—Es empático. Por eso, todo le duele más que a otros niños, y está lleno de escudos para no sufrir —me responde.

Hablamos un poco más y, cuando salgo, me marcho con Geno a desayunar. Lo malo, la prensa y la gente que no para de grabarnos. Geno está encantada. De hecho, lleva una camiseta con sus redes sociales en la espalda. Ella no pierde una oportunidad.

Al acabar de desayunar, vamos a ver a Nova y Mara al despacho, que tienen cerca de la casa de la primera. Mi vídeo se ha hecho viral, pero puede ser solo porque la gente ahora tiene curiosidad por mí.

Hacemos algunos vídeos más y en uno pruebo con algo de maquillaje. Salgo sin camiseta, mirando a la cámara, hago un movimiento de mano y me maquillan en negro y brillante plateado. Queda muy bien. Lo editamos y dejamos varios listos para redes.

Es tarde cuando llego a mi casa y llamo a Reid. Mañana tiene que viajar y está nervioso. Tras hablar con la trabajadora social, acepta que vaya a pasar la noche con Nate, para que así sienta que tiene más personas a su alrededor, ahora que está tan nervioso.

Toca implicarse al cien por cien y no hay nada que desee más.