Ponme a prueba Capítulo 35
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Capítulo 35

Reid

Geno y Nova están a mi lado. Kalen no podía venir, pero ha llamado para decir que en cuanto pueda se acerca.

Es mi primera reunión con Nate. He pasado todas las pruebas y soy apto para adoptarlo.

Han venido a mi casa, han evaluado la vivienda.

A Maggi. Sus credenciales. Todo. Y es normal.

Maggi se ha quedado en casa preparando la comida, porque luego iremos allí todos.

—Todo irá bien —me dice Nova.

—Eso espero.

Nova me da un abrazo y Geno también. Luego pasamos al despacho de Alba y esta me acompaña donde Nate espera, en un cuarto para estar con él. Estoy nervioso. Alba lo nota y me da ánimos.

—Todo irá bien, pero entiende que Nate esté cerrado en banda.

Entro en la sala y veo a Nate pintando. Lo observo con el corazón encogido. Lo he echado de menos. Me mira de reojo. He estado ahí. Sé que ahora mismo está muy asustado, que no quiere amar más y perder.

Puedo entenderlo: estoy lejos de Kelvin y cada día lo quiero más.

Busco dónde sentarme y me pongo a pintar sin decirle nada. Mira mi dibujo con disimulo. Se me da fatal pintar.

—Qué feo.

—Sí, la verdad. El tuyo es más bonito.

—Es una calavera.

—Yo de niño hacía muchas. —Alza una ceja oscura—. Estuve en un lugar como este. Aunque no era tan bonito.

—Este lugar es feo.

No lo es, pero para un niño que quiere volar lejos de aquí, sí se lo parece.

—¿Te han contado que quiero adoptarte?

—Sí, y no te quiero.

—No me importa que no me quieras, porque yo tengo mucho amor para darte.

—No quiero ir contigo. —Nate me mira enfadado y luego tira las pinturas con una rabieta.

No recojo nada y sigo pintando. Él no puede pintar porque no tiene pinturas.

—¿Me das tus lápices?

—No, pero si recoges los del suelo, puedes seguir con tu calavera.

Gruñe, protesta y los recoge. Acaba por pintar la calavera y me la pone delante.

—Eres tú.

—Me has sacado muy guapo. Gracias.

Le molesta que me guste y, cuando se marcha, me enseña un dedo corazón. Bueno, no ha ido tan mal. Alba entra y me dice que lo he hecho muy bien. Yo ahora mismo me siento un poco perdido, porque me están examinando y nunca he sido padre. Tengo que dar la talla sin tener ni idea.

Salgo y cuento todo a mis amigos. Ya en mi casa, Kelvin me llama para ver cómo ha ido todo.

—Lo hice fatal.

—No, seguro que no. Solo tienes que ser tú mismo.

—Ya… A veces no sé ni quién soy… Te necesito cerca.

—Dame tiempo. Ahora mismo no puedo estar a tu lado de otra forma. ¿Lo entiendes?

—Sabes que sí. A mí también me duele todo esto.

—Ya. No te dejo solo; necesitaba saber cómo ser nada más tu amigo.

—¿Y si pudieras ser algo más? —Noto cómo el corazón me late con fuerza porque es lo más cerca que he estado de confesarle lo que siento.

—¿Y cómo sabes si no te aferras a mí, solo porque soy tu puerto seguro?

—Nos quedamos callados—. Reid, estoy enamorado de ti y tú sientes algo por mí, pero ninguno de los dos sabe si es miedo a la soledad o amor.

Ni siquiera te gustan los hombres. Te he visto mirar a mujeres y no me importa.

Pero equivocarnos puede ser un precio alto.

—Lo sé; por eso no te jodí con dudas.

—No pasa nada. Solo dame tiempo. No voy a irme de tu lado.

—No quiero que estar conmigo te haga daño.

—Me hace más no estar cerca. Solo necesito aprender a esconder lo que siento.

—Vale.

Hablamos de Nate, aunque no dejo de pensar en su confesión y en cómo me gustaría tener todo claro, para amarlo sin miedo.

Si no salto, es porque lo quiero tanto que se merece de mí algo más que dudas.

Kelvin

Cuelgo y miro la casa de Reid desde mi coche. Algo que no es la primera vez que hago. Me muero por bajar y tocar a su puerta; lo que no sé es si podré mirarlo sin desear comerle la boca o solo darle un abrazo fuerte para que este dolor por no tenerlo me dé una tregua unos instantes.

Quería ir a apoyarlo, como el resto, con esta primera entrevista con Nate. Quería estar ahí…, pero no sé cómo ser solo su amigo.

La puerta del coche se abre y entra Geno.

—Te he visto desde la ventana. ¿Cómo estás?

—Mal. No sé cómo ser solo su amigo, Geno.

—¿Y qué te hace no estar ahí como algo más? Si ser modelo es renunciar a todo…

—No es por ser modelo. Es porque Reid no sabe lo que siente. Le he confesado lo que siento. Sé que ya lo sabía. Me conoce bien.

—Y no ha dado el paso porque no sabe qué siente por ti o si solo se aferra a ti por su deseo de tener una familia.

—Sí.

—No lo va a saber si no estás cerca.

—También lo sé.

Me abraza y, al poco, la puerta se abre. Entra Nova sin abrigo.

—Estoy helada. ¿Reunión sin mí? ¿Ya os vale a los dos?

—Calla, le ha confesado lo que siente.

—Entonces, por eso, Reid se ha ido un momento a su cuarto. Vaya mierda.

—Bueno, tiempo al tiempo. Al final podremos ser amigos —les respondo y se miran.

Luego les pido que se vayan y quedamos en vernos esta noche para cenar. Geno seguro que se queda a dormir en mi casa. Sabe que estar solo me duele.

Poco a poco, me digo mientras me alejo de Reid una vez más.