PETITE LUMIÈRE CAPÍTULO 15 LA DECISIÓN INESPERADA (Y un secreto)
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CAPÍTULO 15 LA DECISIÓN INESPERADA (Y un secreto)

LA DECISIÓN INESPERADA (Y un secreto)

La decisión de regresar a la isla surgió en un momento en que la familia De Saint-Tournier vivía con estabilidad y bienestar en los Estados Unidos.

Clément propuso la idea.

Quería volver a su ciudad natal para construir un palacete para su familia. Así lo llamaba él.

Una casa pensada para Mathilde y sus hijas, Eugénie, Clarisse y Juliette, donde todo estuviera hecho con intención, con cuidado, con amor.

Vivían bien.

Tenían una vida plena.

Pero ese sueño fue suficiente para tomar la decisión.

Todos aceptaron.

Sin embargo, Clément guardaba un secreto.

Nadie sabía que ya estaba enfermo.

Él sabía que algo no estaba bien, pero no dijo nada. Prefirió que su familia viviera esos momentos sin ninguna preocupación, con la misma alegría de siempre.

Ese era él.

Después de tomar la decisión, todo ocurrió con rapidez.

Compraron muebles nuevos, artículos para la casa y todo lo necesario para comenzar una nueva vida en la isla. También adquirieron los carros que llevarían consigo.

Todo era nuevo.

En diciembre de 1982, celebraron la Navidad en la casa de las siete habitaciones. La familia se reunió como en otras ocasiones, con parientes que llegaron desde distintos países.

Fue una gran celebración, llena de alegría, de encuentros y de risas.

Sin saberlo, aquel encuentro se convirtió en una despedida.

Fue uno de los recuerdos más completos que compartieron todos juntos.

Poco después, Clément, Mathilde y Juliette se trasladaron primero a la isla.

Al llegar, se instalaron en la casa de Mériem, la hermana de Mathilde, que vivía junto a su esposo, mientras organizaban todo lo relacionado con la construcción del palacete.

Meses después, Eugénie y Clarisse permanecían aún en los Estados Unidos.

Hasta que llegó el momento de reunirse nuevamente.

Clément las mandó a buscar.

Quería que estuvieran presentes para el cumpleaños de Mathilde.

Eugénie y Clarisse llegaron a la isla el 23 de abril de 1983, un día antes de la celebración.

Sin saberlo, aquel reencuentro marcaría el inicio de una etapa.

Lo que les esperaba a partir de ese momento, aún no podían imaginarlo.