79
Clara
Sabía que volverían juntos.
Pero no sabía cómo.
Cuando entran al local al día siguiente, no se miran buscando aprobación. Caminan como si ya hubieran hablado lo importante.
Eso me tranquiliza más que cualquier abrazo dramático.
Joel levanta la vista.
Olivia prácticamente deja caer el libro al suelo.
—¿Ya está? —pregunta ella sin filtro.
Ona sonríe.
No esa sonrisa nerviosa.
Esa sonrisa firme.
—Sí.
Marc no intenta ocupar el centro. No hace discurso. No da explicaciones.
Eso también es nuevo.
—Subí una canción ayer —dice.
—Lo sabemos —respondo.
Joel le lanza una mirada que mezcla “te odio un poco” y “bien hecho”.
Ona se sienta frente al piano.
—Yo también escribí algo.
Se miran.
No como rivales.
Como cómplices.
Empiezan a tocar.
No ensayan primero.
No ajustan nada.
Solo empiezan.
Las melodías no son iguales.
Pero las letras encajan como si hubieran estado destinadas a encontrarse.
Cuando llegan al estribillo y ambos dicen “Para cuando vuelvas”, el local se queda en silencio.
No es canción de ruptura.
No es canción de espera.
Es canción de aprendizaje.
Olivia tiene los ojos brillantes.
Harry esta callado, pero lo acepta.
Joel se cruza de brazos.
Yo siento algo que no esperaba: orgullo.
Porque no volvieron por dependencia.
Volvieron después de haber probado vivir separados.
Y eso es más fuerte.
Cuando terminan, no se miran buscando validación.
Se miran sabiendo.
Eso es todo.