Pack El Origen de la puerta de los tres cerrojos 17. INTERFERENCIAS
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17. INTERFERENCIAS

INTERFERENCIAS

Ada ya conocía la sensación de adentrarse en un universo de bolsillo, así que no se sorprendió al sentir el frío atravesar su espalda.

Frente a ella, Anred, con cara de pocos amigos, recriminó a su compañero:

—En serio, Dlanod, ¿un universo de bolsillo en tu despacho? Esto debe de ir en contra de otras cien reglas del CIC…

—Todavía no —protestó el aludido—. Tan solo hace unos meses que lo inventé. No saben que existe, así que no han sacado ninguna norma al respecto.

Ada contempló, admirada, a su amigo.

—¿TÚ HAS INVENTADO LA MÁQUINA QUE CREA LOS UNIVERSOS DE BOLSILLO?

¡ATÓMICO!

—Sí —respondió Anred todavía serio—. Nuestro amigo fue el primero de su promoción. Le ofrecieron el puesto de ayudante del director del CIC, el camino para acabar convirtiéndose en director, y el muy insensato lo rechazó para ir a parar al departamento con menos prestigio de todos.

—Haces que suene como algo importante, pero no es más que otro puesto de becario. A mí nunca me ha interesado la política —se defendió—, al contrario que a ti, así que no espero que lo entiendas. Esta misión es mucho más importante que nuestra carrera en el CIC.

Ada recordó unas palabras de un libro que Sofía le había hecho leer, el Tao Te King:

«El sabio crea sin esperar nada. Cumple su obra, pero no reclama su mérito. Y precisamente porque no lo reclama, su mérito nunca lo abandona».

Probablemente, su amigo sería el mejor director para el mundo cuántico… precisamente por no codiciar el poder. Dlanod cada vez le caía mejor.

Don rebuscó en sus bolsillos y sacó de nuevo aquel maletín que parecía una caja de limpiar zapatos. Repitiendo los movimientos que ya le había visto hacer la última vez, desplegó su minilaboratorio. Tras teclear ruidosamente en él, una pequeña piscina apareció de la nada.

—¿Ahora quieres pegarte un baño? —se rio Ada.

—No —respondió Don, poniéndose colorado—. Solo pretendo que entiendas bien el experimento. Creo que para ti será más sencillo pensar en ondas con el agua que con la luz.

El elfo se acercó a la piscina que acababa de aparecer, sacó una moneda del bolsillo y la lanzó al agua, creando pequeñas olas concéntricas que se propagaban sobre la superficie.

—Queda claro el concepto de las ondas —aseguró Ada.

—Adelantemos, entonces…

En cuanto la superficie del agua quedó de nuevo en calma, Don hizo aparecer una pared que separaba la piscina en dos mitades.

—Observa esta barrera, Ada. En el medio hay dos finas ranuras por las que puede pasar el agua de un lado al otro.

Ella se acercó a inspeccionarlo con más detalle cuando el elfo lanzó otro proyectil. Las olas se propagaron hasta chocar con el muro que separaba las dos mitades, y se colaron por las pequeñas hendiduras de la pared. Así prosiguieron su camino por la otra mitad, hasta llegar al final de la piscina.

—Las ranuras se convierten en un nuevo foco de ondas —explicó Don. Al ver la cara de Ada, le aclaró—: Es como si hubiese lanzado otras dos monedas, justo donde está cada franja, ¿lo ves?

Anred se acercó a Ada y a Don para curiosear.

El patrón o dibujo que formaban las olas tras la pared que separaba las dos partes de la piscina era distinto al de la primera mitad.

—¿Qué ha sucedido aquí? —le preguntó Ada a Don, señalando el otro lado.

— ¡ Interferencias , amiga mía!

—afirmó, triunfante, el elfo—. Cuando las ondas que provienen de la ranura izquierda se encuentran con las de la derecha pueden suceder dos cosas. En unos sitios se encontrarán las dos olas cuando están en el punto más alto. En esos casos se suman para formar una más grande : es lo que llamamos

En otros puntos, en cambio, se encontrarán cuando una está en su máximo, el punto más alto, y la otra en el punto más bajo, su mínimo, anulándose entre sí . En esas zonas no tendremos olas, y es lo que llamaremos

Ada pudo ver cómo las ondas resultantes de la segunda mitad de la piscina, con el nuevo patrón de interferencias, se propagaban hasta llegar al final.

—Ahora ya podemos resolver el mensaje —dijo Don.

Ada pegó un salto hacia atrás cuando el elfo hizo que la piscina se desvaneciese.

En el lugar que había ocupado apareció una pizarra. Don enganchó el pergamino en ella, mientras Ada se preguntaba con qué sustancia habría pegado el papel.

Hizo aparecer otra barrera del tamaño de medio folio, parecida a la que separaba la piscina, pero con un par de ranuras diminutas.

—El mismo fenómeno que has visto con el agua se da con la luz, Ada.

CUANDO LA HACEMOS PASAR A TRAVÉS DE LAS DOS RANURAS OBTENEMOS interferencias . LUZ MÁS LUZ A VECES ES LUZ, PERO OTRAS VECES ES OSCURIDAD. VEAMOS QUÉ LETRAS QUEDAN ILUMINADAS Y DESCIFREMOS EL MENSAJE.

Don sacó un aparato de su bolsillo y se lo mostró a Ada, que asistía impaciente a lo que iba a acontecer.

—Esto es un láser —explico Don—. Todavía no se ha inventado en tu mundo, pero creará la luz a la frecuencia que detallan las instrucciones.

Pese a lo insólito de la situación, Ada pudo atar cabos.

—Entonces…, el único modo de solucionar el mensaje oculto en el pergamino era con un aparato del mundo cuántico. Sofía contaba con que estaría contigo.

—Otro misterio —pensó Don en voz alta.

—Esto cada vez pinta peor —refunfuñó Anred.

—Veamos si el mensaje oculto nos da alguna pista —zanjó Ada.

Don iluminó las dos ranuras con el láser. En su mente, Ada se imaginó las ondas lumínicas propagándose hasta colarse por las franjas, donde reproducirían las interferencias que había visto en el agua.

Tal como su amigo había predicho, al impactar contra el pergamino, aparecieron franjas de luz y de oscuridad. Tan solo algunas de las letras quedaban ahora iluminadas.

—Necesito un papel y un lápiz —pidió Ada.

Como si fuera un geniecillo encerrado en su lámpara mágica, Don cumplió el deseo de su amiga.

Ada escribió las letras que habían quedado iluminadas, y el mensaje se hizo claro:

—Necesito un papel y un lápiz —pidió Ada.

ALBERT EINSTEIN 1905 AYUDA AL ELFO

Una voz que procedía de la entrada del universo de bolsillo los sorprendió:

—Muy oportuno, pues ese es tu próximo destino, Dlanod, y por lo que veo, no irás solo.