Un lugar
Derrumbes, alcantarillas abiertas, ventiladores sin rejillas.
Un bus lleno de evangélicos rueda por un precipicio y cae sobre otro que se había accidentado la semana anterior.
Una fiesta de bodas entera, incluidos los novios, es envenenada con licor adulterado.
Y un hombre que sale de un edificio en el centro es embestido por un toro desbocado.
«Hasta ahora he tenido suerte —le digo a Lucho—. Una vez, un vecino disparó su pistola y me salvé por un pelo. Cositas así».
Lucho levanta las manos. «Aquí tienes que tener las siete vidas del gato».
«Nueve», lo corrijo.
«Aquí son solo siete».