Capítulo 15
T EO C OSTAS
Sí, amigos. Todo queda en familia. En este caso, en la familia Rey Vilaboi.
Una familia modelo, conocida en el Baixo Miño, en Vigo incluso…
, que no era tan perfecta como parecía. Igual hasta alguno de vosotros sabía de ellos.
Pero no os sorprendáis tanto. Anda que no habréis visto reportajes donde sale algún parvo diciendo: «Pues era una persona muy educada» o «Saludaba siempre».
¿Qué esperan?, ¿encontrarse a un asesino en el portal y que diga algo tipo: «No te puedo saludar porque acabo de matar?
». Tendrá que disimular, ¿no? ¿O vosotros no lo haríais si hubieses matado a alguien?
Intentas aparentar normalidad, aunque no la sientas. O sí. Depende.
La cuestión es que en ese momento había gente disimulando sus pecados y mi objetivo era sacarlos a la luz. Tenía un hijo despechado por una herencia y, quizá, sólo quizá, capaz de matar… que se defendía atacando a su propia hermana por descubrir una infidelidad de su madre.
¿Qué me tocaba? Pues evidentemente interrogar a Sonia Rey y lue go a Cora Vilaboi, claro, pero también al primito de Antón Rey y a la novia.
Javier Marco y Rut Estévez. Nuevos actores para esta historia, sí.
Y, antes de que os preguntéis si descubrí algo, ya os adelanto que sí.
Mucho más de lo que imagináis. Porque todo el mundo tiene secretos.
Malos, buenos, menos malos y más buenos… La cuestión es cómo afectan a tu vida.
Y si eres una de esas personas que está diciendo: «Pues yo no tengo secretos», por favor, léeme: sé que no es verdad.
No me hagas indagar. Cuando me pongo a indagar, no hay NADA que se me ponga por delante.
Alguna medalla tengo por ello…, aunque sin reconocer exactamente cómo obtuve ciertas informaciones complicadas relacionadas con la Fariña.
¡Ah, sí! Lo otro que os preocupa. Estoy hecho una mierda. Me ha parecido escuchar «crítico». Y que esa palabra acompañe tu nombre es peor que apellidarse, no sé, Mier de Cilla, Calzón Palomino o Macías Pajas.
Unos señores vestidos con colores chillones me han estado toqueteando el brazo con menos delicadeza que mi primera novia.
He notado un pequeño pinchazo. También me han puesto una máscara transparente muy guapa, como si Darth Vader se hubiera quedado sin presupuesto, y han dicho que traían una camilla. Aquí me tienen, esperando.
¿Por dónde iba? Ah, sí, los siguientes interrogatorios.
Voy a ir por orden: empecé por Javier Marco y la novia.
Así descubrí si Antón Rey tenía coartada.
Después fui a por Sonia Rey para que me contase cómo reaccionó cuando supo que su padre engañaba a su madre.
Especial mente porque, si mamá era la favorita, tal vez se había tomado la justicia por su mano.
Y, por último, volví a Cora Vilaboi. Si tenía un amante, quizá se cansaron del marido y quisieron matarlo.
¿No creéis? Me encanta haceros estas preguntas cuando yo ya sé quién mató a Ramiro.
Está en la cárcel por ello. Sólo me falta saber quién ha intentado matarme a mí.
Estoy tratando de hacer memoria. Saber qué pasó en mi propia casa por si hubiera algo que me ayudase a resolverlo. ¿Qué escuché? ¿Qué vi? ¿Qué noté? ¿Había algún objeto fuera de sitio?, ¿algún olor?
Un momento, sí. Sí había un olor… Olía a…