Nosotros bajo las estrellas (Calle de Madrid 2) 49
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Rumores

Desde que descubrió a la ocupante de la jaula y a Sor Úrsula torturándola malévolamente con su pequeño cuchillo, Sor Raimunda, Clara Zúñiga antes de tomar los hábitos, no lograba conciliar el sueño.

Sus noches estaban plagadas de monstruosas pesadillas.

Sus días, de sospechas, terror y compasión.

Todo empeoró tras ser testigo involuntario de la confesión de la desgraciada interna.

Una muchacha en perfecto estado de salud, ingresada en el sanatorio so pretexto de una enfermedad mental que no sufría, salvajemente maltratada.

Como parte de su piadosa labor en el manicomio, la obligaron a ella y a otras cinco monjas, a estar presentes como testigos cuando la moza del pelo rojo desveló el contenido del libro enterrado.

Sor Raimunda creyó que se desmayaría al escuchar aquello.

Ignoraba de dónde sacó las fuerzas para mantenerse en pie, tiritando con violencia.

Sin embargo… todo tenía tanto sentido. Su corazón le gritaba que era cierto, que la historia que guardaba aquel libro oculto, aquel Génesis vilmente apartado del conocimiento humano, era la divina verdad por tantos siglos negada.

Los incontables esfuerzos de ciertas órdenes religiosas por condenar lo femenino, el papel de la mujer siempre en las sombras, la historia retorcida, mal contada, los secretos Templarios, santa María Magdalena, los mensajes de los sabios antiguos encriptados en sus cuadros…

Cada palabra, cada letra sonaba a verdad, a certeza absoluta, aunque el mundo la repudiase.

No sería así por siempre. Las mujeres se encargarían de que eso no sucediera.

Pese al voto de silencio que amordazaba a las cinco religiosas presentes, los rumores se extendieron pronto por la congregación, eso sí, sin traspasar los muros del manicomio; las reacciones se dividieron entre las reacias a creerlo y las que, como Sor Raimunda, oían la historia como un eco ya conocido que simplemente, resonaba en su alma.

Nadie hablaba porque el deber de todas era el silencio. Pero los ojos de muchas reflejaban un nuevo brillo, la perspectiva de un nuevo futuro más prometedor. La razón, que el secreto que no debía desenterrarse, ahora les pertenecía.