Nos vemos en Italia Capítulo 29 #3
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Capítulo 29 #3

Lilly comenzaba una vida completamente nueva.

No conocía nada. Debería estar aterrorizada, pero no lo estaba.

Por muy diferente que fuera ese nuevo mundo, se sentía más segura que nunca.

Esperaba que su madre fuera más feliz en el cielo de lo que había sido en la tierra, que por fin tuviera el amor que necesitaba, porque Lilly sabía que ella iba a estar bien.

Charlotte no la defraudaría. Mientras tuviera a alguien que la quisiera, alguien a quien ella pudiera querer a su vez, Lilly sentía que podría afrontar casi cualquier cosa.

Lo que había sido muy duro era intentar cuidar de su madre cuando parecía que no podía cambiar gran cosa.

Ni siquiera le daba miedo conocer a los padres de Charlotte.

En cierto modo ya los había conocido a través de FaceTime, así que sabía cómo eran, cómo se comportaban y cómo la trataban.

Cuando los vio allí de pie en la zona de recogida de equipajes con un ramo de globos de bienvenida y un enorme oso de peluche, se sintió un poco avergonzada, estaban llamando mucho la atención de los demás viajeros, pero saber que estaban emocionados de que ella fuera a casa con Charlotte la hizo sentirse de maravilla.

—Gracias —había murmurado cuando le dieron los globos. No les dijo que ya se estaba haciendo mayor para los peluches. ¿Qué más daba? Se sentía tan ligera por dentro que pensó que los globos podrían llevársela volando.

Una vez recogido el equipaje, se sentó en el asiento trasero de un enorme Mercedes negro con su nuevo osito y los globos llenos de helio que ocupaban todo el espacio entre Charlotte y ella, y escucharon a Penny describir el dormitorio que había decorado para Lilly mientras se dirigían a casa.

Aunque Charlotte había dejado claro que probablemente no vivirían en la casa durante mucho tiempo, Penny dijo que había querido preparar un lugar especial para Lilly, porque incluso después de que se mudaran, quería que Lilly fuera allí los fines de semana o durante las vacaciones de verano.

Lilly tenía la sensación de que Don y Penny la veían como una especie de nieta, y como nunca había tenido abuelos de verdad, no le importó.

El pelaje del oso le hacía cosquillas en la mejilla mientras le decía a Penny que estaba deseando ver su nueva habitación.

Don la miró por el retrovisor y le guiñó un ojo, como si quisiera decir que sabía que ella era demasiado madura para el trato que le daba Penny, pero que agradecía que le siguiera el juego.

Eso hizo que Lilly sonriera aún más.

Charlotte le tomó la mano, como si pensara que su madre se estaba pasando un poco, y Lilly se la apretó para hacerle saber que Penny estaba bien.

—Esto se parece un poco a la Navidad —le susurró a Charlotte mientras Penny le pedía a Don que las llevara a todas a una cena especial de bienvenida una vez que hubieran tenido un día o dos para recuperarse del jet lag .

— ¿Sabes si Sloane ha llegado bien a casa? —preguntó Penny.

—Aún no ha aterrizado —contestó Charlotte.

—¿Y sabes algo de Jules? —Su madre trataba de mantener un tono desenfadado.

Lilly se dio cuenta de que intentaba no entristecer a Charlotte y se compadeció de su hermana porque Julian ya no era su amigo.

—No. —Charlotte se volvió hacia la ventana, seguramente para que nadie viera lo triste que se sentía—. Pero no pasa nada.

Siempre añadía eso al final porque no quería que Lilly se preocupara pensando que podría derrumbarse o perder los estribos.

Lilly apreciaba lo mucho que se esforzaba, pero sabía que Charlotte estaba dolida y no entendía por qué las cosas tenían que ser así.

De acuerdo que Julian tenía una enfermedad, pero cualquiera podía ponerse enfermo.

No se dejaba de querer a alguien por eso.

Pensaba que él se daría cuenta. Era muy inteligente.

Pero debía de ser duro sentir que ya no eras digno de ser amado por algo que escapaba a tu control. Ella había experimentado algo de eso, gracias a su madre.

Después de bombardear a Lilly con preguntas sobre Italia y qué le gustaría ver o hacer en las siguientes semanas, y también prometerle llevarla a Disneyland por primera vez, Penny entabló conversación con Charlotte, preguntándole por su libro y cuánto había escrito.

Charlotte le explicó que, tras obtener la aprobación de su editorial, había avanzado bastante, pero que aún le quedaban muchas páginas por escribir.

Y Penny contestó que sabía que sería capaz de terminarlas. Entonces empezaron a hablar de Cliff.

Lilly ya había oído todo lo que quería saber sobre el ex de Charlotte. Se estaba comportando de forma tan cruel con respecto al divorcio que no podía pensar en él sin enfadarse.

Su teléfono vibró. Bajó la vista y vio que había recibido un mensaje de Sloane.

Sloane: ¿Ya habéis llegado? ¿Qué tal el vuelo?

Lilly: Bien. Solo he leído y dormido. Penny y Don nos han recogido en un Mercedes negro enorme.

Sloane: 😂 Seguro que estaban emocionados por conocerte.

Lilly: Me han traído globos y un osito de peluche gigante.

Sloane: Qué bien.

Lilly: ¿Cómo está Ben?

Sloane: Aún no lo he visto. Acabamos de aterrizar. Todavía estamos esperando para bajar del avión.

Lilly: Seguro que te ha echado de menos.

Sloane: Eso espero. Y espero que Charlotte y tú vengáis a visitarnos cuando ella termine su libro.

Lilly: Veré si podemos .

Lilly estaba a punto de dejar el móvil en el regazo y volver a escuchar lo que se estaba diciendo. Pero como también le dolía que Julian no hubiera ido a recogerlas al aeropuerto, se tomó un momento para enviarle un mensaje: No puedo creer que no hayas venido a recogernos .

Aparecieron los tres puntitos, y ella pensó que, por fin, le iba a responder, pero luego desaparecieron y no recibió nada.