Capítulo 171
Había que admitir los fracasos y, en la policía, por desgracia, eran más habituales de lo que Lola hubiera deseado. Por muchos años que llevase de profesión, no se acostumbraba. Y más en un caso que la había trastornado tanto.
La propuesta de Vance de seguir con la investigación a espaldas de la justicia era una posibilidad remota, pero aún podía hacer un movimiento inesperado: tenía en su móvil una copia de la canción que Emcy había entregado como pago a la Corporación.
Fue al dormitorio de Manuela y le pidió que la acompañara. Habían recuperado la relación y sentido terror a perder lo más querido. Pero también habían crecido juntas, cada una a su ritmo.
—¡Qué solemne te has vuelto, mamá! No más abracitos, espero.
Sentadas en el sofá, buscó el archivo y lo reprodujo. La voz, más rasgada que nunca, inundó la habitación. Manuela la reconoció enseguida.
—¡El tema inédito! ¡¿Tú lo tienes?! —susurró asombrada.
Lola asintió.
Disfrutaron abrazadas del homenaje que Emcy había compuesto para Jim Morrison, desconsoladas por la muerte y la amargura de tantos cantantes. Al acabar, aparecía en pantalla la propia artista con una sonrisa de infinita tristeza.
«Si me pasa algo —decía en inglés a cámara—, quiero que este tema lo puedan disfrutar mis fans y que los derechos vayan a un programa de prevención de trastornos de salud mental para chicas jóvenes. Lo coordinará mi madre. —Y tras una sentida pausa—: Te quiero mucho, mamá. Perdóname» .
Una lágrima descendía por el semblante de Emcy justo antes de que la imagen se congelara.
Lola miró a Manuela con un amor que no había experimentado desde que era un bebé. Y pensó en Destiny. Ese vídeo era todo lo que podía ofrecerle.
Por una vez, ellos, los poderosos, los culpables de tanto sufrimiento, no se saldrían con la suya.
Lola, con tan solo un clic, lo envió a la vicepresidenta del club de fans de Rivas, la joven a la que había interrogado unos días atrás, con un texto: «Súbela a redes. Es la última canción de Emcy y su deseo era que perteneciese a todas las seguidoras».
De algún modo, había vencido.