Capítulo 111
Sabía de sobra que no le convenía si quería dormir tranquila, pero Lola era incapaz de no revisar el móvil antes de acostarse.
A oscuras, vestida con la camiseta de un concierto mítico de Sabina en Las Ventas y sentada en la cama, miró los mensajes.
Nada relevante en WhatsApp, pero sí un email de la brigada tecnológica con la etiqueta de «Importancia alta».
Lo abrió.
«Vamos desencriptando archivos del móvil de Emcy. Mañana comentamos», decía el que no le iba a dejar conciliar el sueño.
Pinchó en el enlace; era un vídeo de la propia víctima, que hablaba a cámara en inglés: «En unos días cumpliré los veintisiete años… Y van a ir a por mí, como le pasó a Morrison. Estoy muerta».