Capítulo 35
El inspector Campos colgó el móvil y se dirigió a Lola, que conducía a una velocidad considerable.
—El ordenador de Ariztimuño…
—Cuéntame.
—Me dicen que hay mucha información, pero lo más significativo es una entrada del concierto de Emcy en Londres de hace dos años.
—O sea, que fue a verla en su última actuación.
—Eso es —afirmó Campos—. También había un billete de avión de ida y vuelta a su nombre para esas mismas fechas.
—¿Qué le habría hecho obsesionarse con ella tras su divorcio?
—Espera, que hay otra cosa. Tenía instalado Tor para navegar en la Dark Web .
—¿Armas?
—Pasaporte falso. Hay numerosas búsquedas recientes y algunos chats en los que trataba de cambiar de identidad. Pero no está claro que lo consiguiera. Les he dicho que continúen por ahí.
—¿A qué nombre quería el pasaporte?
—Había dos opciones: Gerardo San Marcos y Luis de la Ría.
—A ver si vamos a buscarlo aquí en la sierra y el cabrón va a estar bañándose en las Bahamas —dijo la inspectora Baltanás con sorna .
Los vehículos giraron sincronizados en la pequeña rotonda que daba a la estación de tren y la dejaron atrás.
Anochecía entre nubes y se encendían las luces del pueblo.
Descendieron por la última calle asfaltada antes de virar a la derecha e internarse por un camino de tierra con el firme en mal estado.
Los Molinos era un pueblo vacacional en el que convivía gente de dinero con lugareños.
Por el tamaño de las parcelas de la zona, a los propietarios no les faltaba.
—Joder, se gastan una pasta en chalets, pero pasan de arreglar las calles.
A doscientos metros del objetivo los esperaba un zeta. Lola detuvo el Opel Corsa y se bajó al encuentro del policía de uniforme. El resto hizo lo mismo, con Vance a la cola.
—No hemos querido acercarnos —dijo el oficial al mando—, pero a través de la valla hemos comprobado que había movimiento en la casa. La verja tiene dos accesos y el jardín está descuidado, con mucha maleza.
Los setos eran altos y frondosos, no dejaban ver con claridad el interior del jardín.
—Muy bien, en cinco minutos os quiero listos.