No somos novios (pero ya verás) (Familia Cresswell-Donovan 4) Capítulo 10. Nueva en la convivencia #3
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Capítulo 10. Nueva en la convivencia #3

—Hemos venido a… ver a su familia. O sea, Leo tuvo un percance y vine para ver qué tal y… ¿estarías aquí a las seis? ¿En los Hamptons? Puedo reservarte un hotel.

Lo miró y él asintió.

—Quieren hacer una fiesta, por su hermana pequeña, ¿sabes? Se quedó muy triste por no asistir a la boda y…

—A las seis estamos tu tía y yo y si hace falta secuestramos un coche. Y menos mal que tenemos vestidos de crucero. No empecéis sin nosotras.

Colgó y Harper miró el teléfono como si fuera un alienígena.

—Ay, mi madre. La que se va a liar. Se ha puesto como loca, ella no es así.

—No importa. Si hemos pasado el escrutinio de mi familia, también de tu madre, supongo.

—No tengo claro que Margot o Bella se lo hayan tragado. Son demasiado…

—Sí, son demasiado. No te preocupes por nada.

—Ah, aquí estáis. Me llevo a la novia —dijo Sophie—. Ruby ha dicho que tiene que hacerle tratamientos de belleza, aunque tenga una piel perfecta. Y tú te vas con los chicos a tomar una cerveza. Dicen que vais a hacer una no despedida de soltero. Incluso papá va a ir.

—Entonces, vamos allá. Te dejo en las buenas manos de Mini Villana —dijo él algo inseguro.

Ella le guiñó el ojo y se fue de la mano de Sophie.

Volvió a la casa para avisar de que la madre y la tía venían y Margot se puso muy contenta.

Luego, se cambió y Jacob le cogió del brazo por un lado y Charlie por el otro.

Caminaron hacia el pub La Sirena con Mack y su padre detrás.

—¿A qué viene todo eso?

—En esta familia se ha despreciado demasiado la noche de los solteros —dijo Charlie.

—Como si tú la hubieras celebrado. Ya estás comprometido.

—Hostia, es verdad. Todos los hermanos, menos Mini Villana lo estamos. Joder…

—Esa boca… —dijo Richard desde atrás. Se echaron a reír. Entre bromas, llegaron al bar. No había mucha gente a las cuatro de la tarde, pero sí estaba Stella, limpiando la barra. Se sobresaltó al verlos llegar y se quedó mirando fijamente a Richard.

—Señor Donovan, lo veo muy bien.

—Sí, y solo Richard, ya te dije —suspiró— Por fin parece que voy mejorando, gracias, Stella. Y tú, ¿cómo estás?

—La pierna se recuperó bien, aunque tendré que ir a alguna revisión. Gracias por preguntar —Se volvió hacia los chicos muy rápido—. ¿Qué os pongo?

—Creo que cafés de momento —dijo Mack. Los demás asintieron. Se fueron a una mesa, sentados y Stella les llevó los cafés.

—Gracias —dijo Jacob—, te veo bien.

—He ido recuperándome gracias a los cuidados de tu chica, Mack. Ni te imaginas lo agradecida que estoy.

—Ella te aprecia mucho, lo sabes —contestó él—, aunque no quiero meterme donde no me llaman, me dijo que no quisiste llamar a ningún familiar.

—O a Ben —dijo Leo.

Ella frunció el ceño. —Eso es, mejor no meterse donde a uno no le llaman.

Se marchó andando con intensidad y ellos la miraron divertidos.

—Dejadla, chicos. No sabemos sus circunstancias —dijo su padre.

—A ver, Lorelai solo quería ayudarla. Se ve que perdió a su madre hace poco y nunca le dijo si tenía más familia. Además, sufrió una aplasia medular, algo así como que su médula deja de producir suficientes células sanguíneas, ¿no? —Mack asintió y continuó explicando.

—Puede que necesite algún tipo de donación celular de algún familiar. Si enferma, sería bueno que alguien pudiera avisarlos, por si alguno es compatible. Pero me da que es cabezota como ella sola.

—Sí. Ben ya se ha desesperado. Se fue dos semanas a algún tipo de trabajo que no me quiso explicar, pero como ha hecho tanto por nosotros, no quise presionarlo. Es como un hermano para mí —dijo Jacob.

—No tan guapo como yo, pero vale.

—Capullo. Y bueno, háblanos de Harper. Parece buena chica.

—Lo es. Además de lo que ya se ve, es inteligente, honesta y cariñosa.

—Estás super colgado —rio Jacob—, y yo que le dije a mi esposa que pensaba que era un truco de esos que hacen los famosos.

—Ella también se ve muy enamorada —dijo su padre.

—No sé qué pasará, tal vez nos hemos precipitado y sí, aprovechamos el tema para las redes, eso no lo negaré. Supongo que quien no arriesga, no gana. Y vosotros, excepto el intenso os enamorasteis rápido. Incluso papá.

—Ahí te doy la razón —dijo Mack—. No podría imaginar mi vida sin Lori. Y encima un bebé. Creo que tengo más nauseas que ella.

Se echaron a reír.

—Lo bueno es que tienes a Fran y a Sophie para practicar —dijo su padre—, y gracias a vosotros, tal vez esté un tiempo y conozca a mis nietos.

—Joder, papá —dijo Jacob tomándole de la mano. Él la puso en el centro y todos la colocaron encima.

—No pasa nada, algún día me marcharé, como lo haremos todos. No os imagináis lo orgulloso que me siento de todos y cada uno de vosotros, de todos mis hijos. Quería mucho a vuestra madre, pero estar con Margot ha sido maravilloso. Lo único que querría es que todos mis hijos fueran felices.

Se escuchó un ruido en la barra y se giraron. Stella había tirado unos vasos y recogía los pedazos. Jacob se levantó a ayudarla.

—Déjalo, me arreglo sola —casi gritó. Estaba bastante alterada.

—Perdona, no quería molestarte.

Ella se fue dentro y Jacob se volvió hacia los demás, confuso. Richard le hizo un gesto para que se acercase.

—Entonces, Harper —comentó Charlie—, sigamos hablando de tu esposa. Ella hace críticas gastronómicas, ¿no?

—Sí. Le gustaría trabajar en un restaurante, quizá algún día tener algo propio, pero prefiere comenzar desde abajo. Su padre era cocinero y tenía su propio local.

—Bueno, no es mala idea —dijo Richard—, ya sabes que esto de la creación de contenido no es para siempre.

—Sí. Justo yo estaba pensando en dejarlo de alguna forma, solo que… la verdad… no tengo claro por dónde seguir.

Lo soltó. Eran su familia. Ellos no se burlaron, solo lo escucharon. Su padre le tomó de la mano.

—Es normal, Leo. Uno avanza de verdad cuando tiene una crisis y se replantea la vida.

—Tú supiste desde siempre a qué te querías dedicar, o Jacob, o Mack. Incluso Charlie.

—Y tú también, querías viajar, documentar la vida, y te ha ido muy bien.

Pero que te haya gustado una cosa durante mucho tiempo no significa que debas seguir porque sí.

Puedes cambiar, porque no somos los mismos que hace dos años, ni siquiera dos meses.

Ahora, por ejemplo, te has casado. Es una buena razón para examinar tu vida y decidir por dónde tirar.

—¿Y si no lo sé? —casi exclamó él. Jacob le puso la mano en su brazo, con un gesto cariñoso.

—Te ayudaremos en lo que sea. La familia está para lo bueno y para lo malo. Puede que necesites tomarte un tiempo, tal vez hacer un viaje con Harper y desconectar del mundo. Incluso de las redes. Parar y pensar, como dice papá.

—Es posible —suspiró—, y… ¿qué le iban a hacer a Harper Mini Villana y compañía?

Ellos se echaron a reír.

—Ponerla más guapa si cabe —dijo Charlie—, mi chica hace unos tratamientos de piel que son alucinantes. ¿No me veis lo guapo que estoy?

—Eso es el sexo —dijo Leo con sorna. Luego miró a su padre—, perdona, papá.

—Oh, si estoy de acuerdo. Es algo muy natural y hay que practicarlo a menudo.

—Déjalo, Richard —dijo Mack nervioso.

Se echaron a reír. Y de reojo vio a Stella que los miraba con una expresión que no acertaba a identificar. ¿Nostalgia? No sabía. Pidieron unas cervezas sin alcohol y siguieron charlando hasta que se hicieron las cinco y media. Luego, volvieron hacia la casa, para vestirse. Era la hora.