CAPÍTULO 34 #2
—Sí, sí es él.
—Voy a morir.
Hace un gesto como que se desmaya sobre el sofá, y eso me tranquiliza. Sé que no es el mejor momento, pero esto hace que el ambiente se sienta menos tenso.
—¿En qué momento sucedió esto, Lani?
—Es una larga historia.
—Tengo todo el tiempo del mundo.
—¿Por qué no me avisaste que vendrías?
—Fue una decisión impulsiva. David y yo nos estamos tomando un tiempo.
—¿Terminaron?
—Más o menos, pero te lo cuento luego. Déjame darme un baño y cambiarme de ropa. Necesito saber todos los detalles.
Mientras ella va a cambiarse, decido que prepararé el desayuno. En la cocina me encuentro con café recién hecho y desayuno para dos sobre la mesa de la cocina. Ji Soo. Él preparó el desayuno para los dos, y al final se tuvo que ir sin probar bocado.
Busco mi teléfono para enviarle un mensaje. Tomo una foto de lo que dejó preparado.
Leilani:
Me siento tan mal. Acabo de ver el desayuno ☹️
Ji Soo ❤️:
Está bien. Disfrútalo con tu amiga.
Hablamos más tarde.
Termino de servir la comida y espero a Claire mientras tomo mi café. Al cabo de un rato, Claire entra en la cocina y se sienta frente a mí.
—Lo hiciste muy rápido.
—No fui yo. La comida es cortesía de Ji Soo.
Claire se cubre la boca con una mano. Su rostro es una mezcla de felicidad y sorpresa.
—No puedo creer que vaya a comer una comida que preparó mi bias. Esto puede darte algunos puntos extras para que te perdone más rápido.
—Gracias.
Mientras desayunamos, le cuento cómo han sido los últimos meses. Cómo nos conocimos y cómo hemos llegado hasta este punto.
—Entonces, quiere decir que llevas casi un año mintiéndome.
—Solo no te dije algunas cosas. Y lo siento.
Al principio no pensé que llegaríamos tan lejos.
Nuestro primer encuentro fue una casualidad, y a partir de ahí todo se ha ido dando de una forma un poco rara.
Un día estaba tomando un café y trabajando en un sitio que me gusta, y al siguiente estaba firmando un acuerdo de confidencialidad.
—Entonces sí es cierto que las parejas de los artistas firman uno. Siempre ha sido como un mito. Se sabe que para los empleados existe, pero para las parejas se piensa que son simples rumores.
—Lo siento de verdad, Claire. Nunca quise ocultarlo, pero tampoco sabía cómo decírtelo. Fui una tonta, y de verdad lo siento.
—Después de lo que me has contado, debo decirte que, además de lo del tema del contrato y eso de que pasen tanto tiempo separados, te ves feliz, y al hablar de él suenas enamorada. Solo por eso te voy a perdonar un poquito.
—¿Y los puntos por el desayuno?
—Me había olvidado de eso.
Se queda un rato en silencio y luce pensativa.
—Hay algo que me preocupa. Las fans, o mejor dicho, las sasaeng.
—Tenemos cuidado. No hemos salido en público, y cuando lo hemos hecho, ha sido en un entorno seguro.
—Lani. —Su tono cambia, y eso me preocupa un poco—.
Las sasaeng no son fanáticas como yo, son chicas que traspasan los límites solo para estar cerca de ellos.
Pagan por información personal. Números de teléfono, direcciones.
Viajan en los mismos vuelos que ellos. Se hospedan en los mismos hoteles.
Hace unos meses, una llegó hasta la puerta del apartamento de R.E.D.
Trato de asimilar lo último que acaba de decir, y mi mente se transporta a lo que me pasó a mí. Cuando aquel chico llegó hasta mi puerta.
—No lo sabías, ¿cierto?
Niego con la cabeza.
—Estas chicas tienen el dinero suficiente para conseguir toda la información que necesitan, y puede ser muy feo. No es una sola persona; pueden ser cientos de ellas acosando por todos los medios.
Me siento un poco mareada por todo lo que me está contando.
—No quiero que te vuelvan a lastimar.
Tomo mi teléfono y busco alguna noticia sobre lo que pasó. Hay cientos, tanto de medios locales como internacionales, que en su momento hablaron de lo que sucedió. ¿Por qué no me enteré de esto? Trato de mantenerme lo más tranquila posible, pero no lo estoy logrando.
—Yo le conté lo que me pasó. —Mi voz sale entrecortada, lo que hace que Claire se acerque y me tome de la mano—. Pero él nunca me ha contado lo que ha vivido.
—Seguro no quiere que te asustes. Tal vez no debí decírtelo, pero me parece que es justo que lo sepas.
Escúchame, Leilani, no estás sola. Estoy yo, tus padres, tus amigos, y ahora también está él.
Desde el inicio es una relación diferente, pero eso no quiere decir que no la puedan llevar de la mejor manera.
No les den el poder de meterse en su relación.
Hablen sobre esto y busquen la mejor manera de protegerse, como personas y como pareja.
Claire tiene razón, no puedo dejar que otra vez me suceda. No me lo puedo permitir. No puedo dejar que el miedo me haga perderlo.
—Lo siento, creo que he terminado de arruinarlo todo.
—No, Claire, no es así. Hace seis años, una persona logró hacer que mi vida se derrumbara, y cuando creía que lo había superado, volvió a aparecer.
Perdí mucho: mis rutinas, mi vida con mis padres, contigo.
El temor y el dolor me hicieron tomar una decisión drástica.
Al final escapé, y en un momento me sentí como una cobarde por hacerlo.
—No digas eso.
—Estoy segura de que esto puede ser mil veces peor, pero no quiero escapar otra vez. He hecho una vida aquí y me gusta. Y ahora he encontrado a una persona con la que quiero estar. Hace mucho tiempo que no me sentía como cuando estoy con él.
—Estás enamorada. Los ojos te brillan, y me siento muy feliz por ti. No dejes que nadie se atreva a meterse en el medio.
Nos levantamos y nos damos un abrazo. Estoy nerviosa, ansiosa, y me cuestiono si de verdad voy a poder con esto.
Durante el resto del día trato de evitar comenzar a buscar información sobre las sasaeng. Lo mejor es hablar con Ji Soo. Sé que está ocupado, pero, como me lo pidió, le envío un mensaje contándole sobre mi conversación con Claire y cómo el desayuno nos dio unos puntos extras.
Por otro lado, Claire no quiere tocar el tema de David. Solo me dijo que la dejara ordenar sus pensamientos, y que me lo contaría todo cuando su mente esté más tranquila.
Desde que Claire llegó a Seúl, no se ha detenido en casa más que para comer ocasionalmente y para dormir.
No me ha dicho cuánto tiempo se va a quedar, y no es que me incomode, pero su actitud ahora es diferente a la Claire que conozco.
Terminar con una relación es difícil, pero ella lo hablaría conmigo, y ahora lo que está haciendo es evitar la conversación.
Esta noche saldrá de fiesta con Hyun Jin y sus amigos.
Irán a Hongdae, y solo fue una notificación, no una invitación, ya que sabe que prefiero quedarme en casa.
Aunque tampoco lo haré. No he visto a Ji Soo en un par de días, y dentro de un par más se irá de gira nuevamente.
Por eso, esta noche iré a su casa de sorpresa.
Me dijo que hoy tiene varios compromisos en su agenda, pero que debe estar terminando sobre las diez de la noche.
Por lo que voy a atravesar la ciudad para verlo.
Claire sale de casa antes que yo, porque van a cenar primero. Le envío un mensaje a Ji Soo para saber si va camino a su casa, y me contesta que ya llegó. Me apresuro para salir y tomar un taxi hacia Gangnam.
Las manos me sudan y mi corazón late con rapidez. En el camino me doy cuenta de que no me puse nada de maquillaje. Espero no verme cansada. Lo único que hice fue ponerme una gorra para cubrir mi rostro. El recorrido se me hace eterno, y cuando por fin llegamos, trato de respirar con calma.
Al entrar al edificio, me identifico y me dan el acceso a la torre de apartamentos.
El ascensor y los pasos que doy en el pasillo hasta su puerta hacen que mi descontrolado corazón se me quiera salir del pecho.
Parada frente a su puerta, me debato por unos segundos entre tocar o abrir directamente.
Después de su visita el día que me sentía mal, él también me dio el código de acceso a su casa, aunque me advirtió que lo cambia con frecuencia.
Prefiero tocar el timbre, porque debe estar cansado y no quiero asustarlo.
Espero durante un rato, y por un momento pienso que puede estar dándose un baño. Al cabo de unos minutos, escucho su voz en el intercomunicador; dice mi nombre bajito, casi en un susurro.
—Sarang, espérame. —Suena sorprendido—. No hagas ruido.
La puerta se abre y él sale. Me parece tan extraño, es como si estuviera interrumpiendo algo. Doy un paso atrás. ¿Qué está pasando? ¿En realidad estoy interrumpiendo algo? ¿Está con alguien? Él se acerca, me abraza con fuerza y me habla al oído.
—Mi Sarang. Te he extrañado.
Yo lo rodeo con mis brazos.
—No podemos quedarnos en el pasillo. Necesito que, cuando entres, lo hagas en total silencio, estoy conectado en una transmisión en vivo con las fans. Me puedes esperar en la sala o en mi habitación. Debo estar un rato más conectado.
Ahora lo entiendo, y sin decir palabra, asiento.
Ji Soo me toma de la mano y abre la puerta para que ambos podamos entrar.
Me da un beso rápido en los labios y lo veo dirigirse a su estudio.
Me quito los zapatos, la gorra, y por un momento pienso en quedarme en la sala, pero al final decido mejor ir a la habitación.
Camino con cuidado a la habitación y cierro la puerta tras de mí.
Solo hay una luz encendida en una esquina, pero es suficiente.
Me meto debajo de las sábanas y me cubro de pies a cabeza.
En mi teléfono, busco para poder conectarme a la transmisión.
Los comentarios se mueven a una velocidad que es casi imposible leerlos todos.
Es muy divertido estar al otro lado de la habitación y que nadie sepa que estoy aquí.
Miro por un rato, pero el sueño se apodera de mí, por lo que me desconecto. Salgo de debajo de las sábanas y me acomodo contra su almohada. No sé cuánto tiempo ha pasado cuando unos labios y un cuerpo cálido pegado al mío hacen que me despierte.
—Sarang, solo déjame hacerte el amor despacio.