No quiero pedir perdón CAPÍTULO 25 #2
56%

CAPÍTULO 25 #2

Contesto unos mensajes de mi hermana y también veo unos vídeos que me envió Ji Hoon de mi sobrina. Llega el desayuno y, al abrir la puerta para recibirlo, veo a Se Rim saliendo de su habitación.

—Hyung, ¿vas a desayunar?

—Ya fui a comer algo ligero. Iba a la habitación de Han Bin, aunque creo que aún está dormido.

Hay costumbres que no se pierden, y más cuando se trata de cuidar de nuestro maknae. Song Han Bin ya no es el pequeño adolescente; ya es un hombre, y debo decir que ha crecido tanto como persona como profesional. Pero eso no significa que dejemos de estar pendientes de él.

Mientras desayuno, recibo unos mensajes de Leilani.

Leilani:

¿Por qué estás nervioso?

Ji Soo:

Es el primer concierto.

Tenía casi dos años sin salir de gira.

Leilani:

En Seúl lo hicieron genial.

Después de desayunar, pongo las bandejas de la comida fuera de la puerta de la habitación y regreso a la cama. No es buena idea dormir, pero creo que puedo hacerlo por una hora más.

Desde el centro de la ciudad donde estamos hospedados hasta el lugar donde será el concierto son casi cuarenta y cinco minutos.

Al salir del hotel, nos sorprende ver fans esperando afuera, por lo que bajo la ventana del auto y le pido al conductor disminuir la velocidad para poder saludarlas.

Cuando llegamos al lugar, vamos al camerino.

Debemos esperar para hacer la prueba de sonido, en la cual entrará un grupo reducido de fanáticas, y luego de eso regresamos para prepararnos para el concierto.

Chicago, Día 2

Dos noches de lleno completo. De vuelta en el hotel, hacemos una transmisión en vivo todos durante unos minutos mientras comemos.

No tenemos nuestros teléfonos, pero estoy seguro de que, cuando lo vuelva a ver, tendré varias llamadas desde números desconocidos.

Tratamos de evitar leer cualquier comentario que no valga la pena, y agradecemos también que los fans no le presten atención.

Espero que Ji Woo no esté revisando las redes sociales como acostumbra a hacer.

Al terminar la transmisión, pedimos unas botellas de cerveza y vino. Mañana viajamos a la siguiente ciudad, Nueva York.

Ji Soo:

2 conciertos menos. Nos faltan 8.

Más todo lo que vamos a grabar en el camino.

Leilani:

En las noticias mostraron imágenes de los conciertos y hablaron de la gira.

Ji Soo:

La energía de los fans es diferente en este lado del mundo.La gira ha empezado muy bien.

Nueva York es una ciudad que me hace sentir cerca de casa.

Me trae muchos recuerdos. La primera vez que vine fue junto a mi familia.

Recuerdo que ver los edificios y lugares como Times Square me dejó totalmente maravillado.

Sí, Seúl es una ciudad inmensa, pero estar fuera de Corea y conocer lugares como este fue una experiencia diferente.

Con los miembros hemos venido un par de veces, pero siempre que regresamos es como si fuera la primera vez.

Durante nuestro tiempo en la ciudad debemos cumplir con algunos compromisos en nuestra agenda, incluyendo algunas grabaciones para programas de televisión e invitaciones que nos han hecho. Para estas últimas no vamos a ir todos. Nos van a dividir el trabajo.

En medio de la agenda tenemos un día libre, que es el que usaremos para ir hasta Boston a visitar a mi familia. El tiempo en esta ciudad será un poco más largo que en las demás. Creo que solo tendremos un poco más de tiempo cuando vayamos a Atlanta y luego a la última ciudad, que será Los Ángeles.

Nueva York es una ciudad que nunca duerme, por lo que vamos a salir tarde en la noche para caminar un poco, y para que Tae Yang no muera de un infarto por el tema de seguridad.

Antes de que mi hermana me reclame nuevamente por no avisar que llegamos bien, le envío un mensaje.

Ella llegará mañana con dos amigas. Va a quedarse para los dos conciertos y luego regresará a casa junto a nuestros padres, quienes van a venir para la segunda fecha.

Después de darme un baño y cambiarme de ropa, me acuesto. He cerrado todas las cortinas. Quiero dormir unas horas.

Unos golpes en la puerta de la habitación me despiertan. Doy vueltas en la cama antes de levantarme.

—¿Quién?

—Hyung, soy yo.

La voz de Haru me llega desde el otro lado de la puerta. Al abrir, lo encuentro vestido, listo para salir. Miro el reloj de la habitación y me percato de que son casi las diez de la noche.

—Hyung, ¿te quedaste dormido?

—¡Mm! Dame unos minutos para cambiarme.

Lo dejo pasar mientras intento despertarme.

Voy directo al baño para cepillarme los dientes y echarme agua en el rostro.

Voy en busca de mi ropa y me cambio mientras escucho a Haru contarme sobre los lugares a los que quiere ir.

Nuevamente no vamos a salir todos. Solo él, Han Bin, Sung Hoon, Soon Young y yo.

Nos encontramos con el resto de los miembros en el lobby del hotel. Como estamos en el centro de la ciudad, vamos a caminar.

Nueva York, Día 1

Estamos a punto de salir al escenario, y desde donde estamos, nos quitamos los audífonos para escuchar a Voice gritar cuando se apagan las luces.

La música inicia y nos colocamos sobre las plataformas que nos van a elevar al centro del escenario.

Al terminar el concierto, tenemos que salir pronto del lugar, por lo que recogemos nuestros artículos personales y vamos directo a las camionetas.

Cuando llegue al hotel, me voy a reunir con Ji Woo para cenar.

Se Rim, Hyun Jae y yo vamos en el mismo auto. Estamos cansados, pero al mismo tiempo queremos hablar sin parar de lo que vivimos en el concierto.

—Es divertido ver todos esos carteles que hacen.

—Hyung, ¿solo los carteles?

Hyun Jae busca en su teléfono unas fotos que alguien del equipo tomó para él y se las muestra a Se Rim primero.

—Mira este grupo de chicas vestidas como en nuestro último vídeo. La dedicación y el tiempo para hacer todo el detalle.

Me enseña luego a mí las fotos. Estamos hablando y riendo sobre el problema de vestuario que tuvo Hyun Sik cuando los botones de su camisa salieron volando.

—Por lo menos fue su camisa y no su pantalón.

—¡Yah, Park Hyun Jae! —Lo señalo con un dedo mientras él y Se Rim ríen a carcajadas.

Trato de mantenerme serio, pero es imposible. El incidente de mi pantalón y mis calzoncillos rojos siempre será, para los miembros, un motivo para reírse de mí.

Nos quedamos en silencio durante un rato, y mientras veo fotos del concierto en mi teléfono, me llega un mensaje de mi hermana.

Esther:

Ha sido una locura salir de aquí. Voy camino al hotel.

Eso me da un poco de tiempo para darme un baño y cambiarme antes de que ella llegue.

Esther:

Me han tomado algunas fotos durante el concierto.

Me envía una serie de fotos que fans que estaban cerca de ella han subido a redes sociales.

La seguridad de mi familia es algo que me preocupa.

Hubiera preferido que sus rostros no fueran de conocimiento público, pero resulta imposible.

Por lo menos con mis padres y con Ji Woo no pasa tanto, porque viven aquí.

Ji Hoon es otro tema. Tratamos de ser extremadamente cuidadosos, en especial cuando Da Li y Su Min están con nosotros.

Yo soy una extensión de mis padres y honro cada día todo lo que me han enseñado, que es lo que me ha llevado a ser el hombre que soy.

Los respeto y los admiro por todo lo que en su momento hicieron y siguen haciendo por nosotros.

En mi vida pública me manejo con el respeto que me enseñaron mis padres y mis abuelos.

Recuerdo sus enseñanzas y las proyecto hacia los demás.

En mi vida privada trato cada día de ser mejor persona.

Pero también debo seguir los lineamientos que la industria tiene, y eso, en muchas ocasiones, me cuesta un poco.

No sería nada agradable que me escucharan cuando estoy enojado.

Cuando invaden mi espacio o el de alguna persona cercana a mí.

Esta industria me ha enseñado a guardar con mucho celo mis momentos más vulnerables, y también me ha llevado, en ocasiones, a odiarla con todas mis fuerzas.

Porque, así como yo soy una extensión de mis padres, tanto ellos como mis hermanos han tenido también que cuidar lo que pasa fuera de la privacidad de sus casas, para que nadie pueda usar eso en mi contra.

El tiempo me ha enseñado que mantener una imagen lo más limpia posible es primordial para que mi carrera y la de los miembros no se vean afectadas.

Con Ji Woo es con quien he tenido unas cuantas conversaciones.

No es que en algún momento no se haya comportado de manera adecuada.

Es joven, está en la universidad. Tiene derecho a salir y divertirse con sus amigos.

Pero sí le he pedido ser cuidadosa con sus redes sociales, y también evitar hacer comentarios públicos sobre lo que ve de mí.

De mis hermanos, ella es quien siempre me envía lo que están hablando sobre mí o el grupo.

Prefiero que me llame o me envíe un mensaje, y haga sus descargos conmigo.

Cuando llego al hotel, me dirijo a mi habitación. Le envío un mensaje a mi hermana avisando que ya estoy en el hotel, que tomaré un baño y nos encontraremos en el lobby.

Me quito la camiseta y me encierro en el baño.

Abro la ducha para que se vaya calentando el agua mientras me quito todo el maquillaje del rostro.

Al terminar, me lavo la cara, me quito el resto de la ropa y entro a la ducha.

Un quejido se me escapa de los labios. Mi cuerpo está adolorido.

Me coloco justo debajo del chorro de agua y dejo que el agua caliente se deslice por mi cuerpo. Pongo mi mente en blanco.

No sé cuánto tiempo pasa. Termino de bañarme y de lavar mi cabello.