CAPÍTULO 23 #2
En el auto nos quitamos todo el maquillaje del rostro y le pedimos a nuestro mánager que nos lleve a un restaurante del área para comer.
Ubicamos un lugar pequeño. Para nosotros, estos son los mejores, porque nos hacen sentir que somos personas comunes y corrientes.
La gente no nos presta atención y podemos comer con calma y sin presiones.
Nos sentamos en una mesa. La comida está deliciosa. Pero, a pesar de eso, noto a nuestro mánager un poco incómodo. En medio de la comida, nos dice que necesita hacer una llamada y sale del local.
—¿Le pasa algo?
—Ni idea. En la mañana, cuando fue por mí a casa, estaba tranquilo. ¿Será que habrá pasado algo en la agencia?
—Ya nos habríamos enterado.
—Esperemos a que regrese para preguntarle.
—Ayer, ¿tu chica te contestó?
—¡Yah, Kim Se Rim! Ella no es mi chica.
Su sonrisa es el reflejo de sus pensamientos.
—Pero te interesa.
—Quiero llegar a conocerla. Que no tenga nada que ver con la industria es una ventaja, pero también lo complica un poco.
—No pienses en que las cosas pueden ser complicadas. Siempre hay una forma. Únicamente debes ser cuidadoso.
—La invité a un café, pero no puedo ir por ahí con una chica. Es difícil salir a un lugar sin que alguien te reconozca.
—En mi edificio hay un espacio cerrado en la terraza del último piso. Avísame y pediré el espacio para ti.
—No tienes que hacerlo.
—Recuerda que te entiendo mejor que cualquiera. Soy tu amigo, Ji Soo; seguro que para ella será un poco incómodo que la invites a tu casa en la primera cita. Y para ti será más tranquilo si la llevas a un lugar donde tú te sientas seguro.
—Gracias. Voy a revisar mi agenda, tal vez tenga que ser en un horario un poco fuera de lo común.
—No importa. Si lo necesitas, avísame.
Estamos por terminar de comer cuando nuestro mánager regresa. Pagamos la cuenta y regresamos al auto para ir a la agencia. A pesar de preguntarle si pasaba algo, su respuesta fue que estaba verificando algo.
No he dormido más de un par de horas, y ahora veo las dos maletas vacías que tengo abiertas en medio de mi habitación.
Ha llegado el momento de empacar para la gira.
Pongo música y comienzo a sacar la ropa que me voy a llevar.
Trataré de adelantar el equipaje antes de salir de casa.
Hoy vamos a grabar contenido para nuestro canal y luego a ensayar.
Creo que el día antes de nuestro viaje podré hacer un espacio de un par de horas para organizar ese café que tan ansioso me tiene.
Todavía no he querido confirmar nada porque, a último momento, todo puede cambiar.
Cuando miro el reloj, es casi hora de que pasen por mí. Termino de prepararme para estar listo cuando llegue mi mánager.
Ya en la agencia, paso a la sala de maquillaje.
Ya parte de los miembros están listos. Me encuentro con Hyun Jae, Sung Hoon y Han Bin.
Hablamos mientras nos arreglan. Cuando terminamos, nos piden a todos reunirnos en una de las salas.
Todos pensamos que es para iniciar con la filmación, pero nos llama la atención que están todos los representantes, un par de ejecutivos de la empresa y también algunos de los guardaespaldas.
Para nuestra sorpresa, nos informan que han encontrado un dispositivo de localización en uno de los vehículos de la empresa.
Específicamente, el que Se Rim y yo utilizamos.
Miro a mi amigo y veo cómo una sombra de preocupación pasa por su rostro.
Aunque para nuestras salidas personales usamos nuestros propios vehículos, en ocasiones también nos llevan en los autos de la empresa.
Estoy seguro de que Se Rim está pensando en su familia y en su novia.
Yo, por mi parte, estoy seguro de haber ido solo a los lugares de mi agenda en el auto de la empresa.
—Emitiremos un comunicado y ya hemos contactado a la policía para poder encontrar a los responsables.
Cuando nos dirigimos al piso donde vamos a grabar es cuando las piezas se comienzan a colocar en posición. No veré a mi mánager hasta que terminemos con la grabación, y es cuando podré salir de dudas.
Estoy casi seguro de que las horas que pasamos grabando se vuelven eternas para Se Rim, y por esto trata de terminar lo más rápido posible con las misiones para ser uno de los primeros en irse a casa.
Cuando termina la grabación, aprovecho el regreso para preguntarle a mi mánager sobre mis sospechas.
—Hyung, ¿cómo se dieron cuenta del dispositivo?
—Esta semana vi un par de veces a unas chicas, las mismas chicas, en lugares donde no deberían estar.
Es como si conocieran sus agendas. Ayer, mientras estábamos en el restaurante almorzando, las volví a ver.
Cuando llegamos a la agencia, los del equipo de seguridad revisaron el auto y encontraron el dispositivo.
Revisamos todos los autos por precaución, pero solo estaba en el que usamos con ustedes dos.
Respiro hondo para tratar de calmarme. En los últimos años, al hacernos más conocidos, hemos tenido que aprender a convivir con aquellas que dicen llamarse fanáticas, pero a las que no les importa invadir nuestro espacio personal.
Estas situaciones generan estrés innecesario.
El pensar que pueden seguirte y conocer información personal.
Acercarse a tus seres queridos, y en el caso de Se Rim, sacar a la luz que tiene una relación amorosa.
Algunas fans pueden llegar a ser realmente posesivas, y muchas veces se olvidan de que no somos de su propiedad.
En casa, me doy un baño y pido comida. Para distraerme mientras espero, enciendo mi computadora para jugar un rato en línea.
Necesito apartar mi mente de lo que pasó.
La comida llega rápido y sigo jugando por las siguientes tres horas.
Es tarde cuando decido desconectarme, y a pesar de la hora, le marco a Se Rim.
Estoy seguro de que aún debe estar despierto.
—Hyung, ¿cómo estás?
—Bien. Acabo de llegar a casa. Cuando salí de la agencia, fui a ver a Si Hyeon; estaba un poco nervioso por ella. Pero ya estoy más tranquilo. Realmente hemos estado tan ocupados que ella ha tenido que venir a casa para que nos podamos ver.
—No sabes cómo me gustaría poder enfrentarlas y decirles que tienen que detenerse. Me molesta tanto cuando pasan cosas como esta.
—Sabes que, una vez salgamos de gira, esto se va a intensificar.
—Sí, y lo odio.
Cuando salimos de gira nos vemos también expuestos a las sasaeng, quienes pagan por información como los vuelos en los que vamos a viajar.
Al inicio de nuestra carrera, el pensar que la gente viajaría desde Corea para vernos en otros países era un halago, pero cuando se convirtió en acoso, dejó de ser agradable.
En varias ocasiones nos tocó viajar con una de ellas sentada a nuestro lado, y no podíamos ni siquiera dormir en paz, ya que aprovechaban para tomarnos fotos.
Encontrarlas luego en los mismos hoteles y siguiendo cada uno de nuestros pasos es algo desesperante.
Las llamadas desde números desconocidos no son nada comparado con que traten de entrar a tu habitación de hotel mientras estás durmiendo.
—Intenta descansar, yo haré lo mismo. Nos vemos más tarde.
Me voy a la cama, pero no puedo dormir, y abro el bloc de notas en mi celular y comienzo a escribir.
Hay enojo en mis palabras, pero así es como me siento en este momento.
Tal vez sean palabras sin sentido, pero necesito sacarlo de mi sistema de alguna manera.
Antes de intentar dormir un poco, le envío las notas a Hyun Jae.
Y, a pesar de la hora, le envío un mensaje a Leilani.
Ji Soo:
¿Te importaría ir hasta Jongno-gu para nuestro café?