No quiero pedir perdón CAPÍTULO 18 #2
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CAPÍTULO 18 #2

Es ahora cuando el cansancio se hace presente. Duermo en el trayecto a casa. En cuanto llego, me doy una ducha y voy directo a la cama. Solo tengo unas tres horas para dormir.

Mi día inicia nuevamente a las nueve y media de la mañana, cuando mi mánager me despierta. Cuando entro al baño y me miro al espejo, me doy cuenta de que no me quité bien todo el maquillaje. Estaba tan cansado que no me importó, por lo que dedico unos minutos a limpiar mi rostro como se debe.

Salgo de mi apartamento una hora después. Agradezco a mi mánager la parada rápida por un café en el camino. Una vez en el estudio, vamos directo a maquillaje y peinado. Creo que las maquillistas hoy tendrán trabajo extra conmigo.

Una hora después, junto a mis compañeros, estoy listo para las grabaciones del día. Vamos a hacer varias entrevistas para medios de comunicación y también haremos fotos.

Nos detenemos para un almuerzo tarde que, en realidad, para mí es el desayuno.

Luego de comer, vamos a grabar una entrevista para una revista en Estados Unidos.

De los nueve, tres hablamos inglés. Se Rim se esforzó en tomar clases y lo habla muy bien, aunque muchas veces dice que le cuesta, ya que piensa en coreano antes de traducirlo al inglés, pero aun así es bastante fluido.

Soon Young estudió en un colegio donde las clases en su mayoría eran en inglés, por lo que también lo habla con fluidez.

Para los que no hablan inglés se utilizan traductores simultáneos, pero de igual manera, entre nosotros, tenemos una dinámica para hacer este tipo de entrevistas.

La persona que nos va a entrevistar está sentada frente a nosotros. Como siempre, nos presentamos como grupo antes de iniciar.

—Gracias por el tiempo para esta entrevista.

Todos regresamos el agradecimiento haciendo una leve inclinación.

—Tengo algunas preguntas generales, pero también, a través de las redes sociales, les dimos un espacio a sus fans para que nos dejaran sus preguntas, y no tienen idea de todas las que recibimos.

Elegimos algunas. Vamos a comenzar hablando de este nuevo álbum.

Es el primero luego de que Se Rim y Ji Soo terminaran con su servicio militar.

¿Cómo se sienten de estar nuevamente reunidos?

—Se siente muy bien —toma la palabra Se Rim—. Regresar al estudio de grabación junto a los miembros y hacer música me llena de alegría. Pero de igual manera debo decir que ellos lo hicieron muy bien mientras estuvimos fuera.

Todos aplaudimos.

—Este álbum es nuestro reencuentro con los fans después de dos años y medio —recalco—. Y ha sido un viaje increíble. Esperamos que todos lo disfruten.

Las siguientes preguntas son sobre la nueva canción y el vídeo musical. También nos preguntan sobre nuestros próximos conciertos.

—De las preguntas que recibimos de las fans hay una que se repite, por lo que decidimos hacerlo en forma de juego. Es un “quién es más probable que”.

Tratamos de no hacer mucho ruido, pero mientras nos pasan unas varitas que tienen un dedo que señala, nos reímos de las preguntas que seguro nos van a hacer.

Estos juegos siempre son muy divertidos y, en cierta forma, no solo son para que las fans nos conozcan un poco más, también nos sirven a nosotros para desestresarnos.

Ha sido un día largo y cansado, y aún nos queda otra entrevista.

—Vamos a iniciar. ¿Quién aprende las coreografías más rápido?

—Esa es una pregunta muy fácil —respondemos todos entre risas.

—Uno, dos, tres...

Todos señalamos a Se Rim, y hasta él mismo lo hace.

—Bailar me apasiona. —Encoge los hombros de una forma tierna.

—Lo que a los demás nos toma horas de ensayo, él lo hace en cuestión de minutos —recalco.

Los demás miembros apoyan el comentario.

—Siguiente pregunta. ¿Quién es el más desordenado?

Nos miramos entre todos.

—Uno, dos, tres...

Señalamos tanto a Sung Hoon como a Soon Young. Y ellos, entre sí, de igual forma.

—¿Es en serio? —reclama Soon Young en medio de las risas.

Luego los dos se dan la mano.

—No es que no limpiemos, es que nos toma un poco más de tiempo —se defiende Sung Hoon.

—Cuando vivíamos juntos, en el calendario de limpieza sus nombres no podían faltar para que así pudieran cumplir con las labores en las zonas comunes. Sus habitaciones eran otra historia.

El comentario de Hyun Jae nos hace reír.

—¿Quién es el más coqueto?

—Uno, dos, tres...

Todos me señalan a mí, y yo señalo a Hyun Sik.

—Ji Soo tiene una presencia en el escenario que siempre cautiva a nuestras fans. Siempre está coqueteando con ellas mientras nos presentamos —comenta Se Rim.

—¿Quién es al que le gusta hacerle bromas a los demás?

—Hana, dul, set...

Todos señalamos a Han Bin.

—Uri maknae. Siempre está haciendo bromas y es bastante juguetón.

Recuerdo que, cuando recién llegué a Corea y nos presentaron, él pensaba que no hablaba el idioma porque dijeron que venía de Estados Unidos.

Yo era muy tímido y solo les decía annyeonghaseyo cuando nos veíamos.

Y una tarde lo escuché hablando con otro aprendiz, planeando hacerme una broma porque creía que no entendía lo que estaba diciendo.

Al final lo dejé intentarlo, pero como las cosas no salían como él quería, le dije un montón de cosas en coreano y se puso tan pálido que me fui al piso de la risa.

Pero luego de eso se ha perfeccionado, y he caído en sus juegos muchas veces.

—¿Quién es el más romántico?

—Hana, dul, set...

Cada uno se señala a sí mismo. Miro alrededor.

—Todos nos consideramos románticos.

—¿Quién es el mejor cantante?

La respuesta es obvia y todos señalamos de inmediato a Sung Hoon.

—¿Puedes cantar algo? —le pido, y él canta una línea de una de nuestras canciones.

Con esta pregunta nos despedimos de nuestros fans y damos por terminada la entrevista. Cuando terminamos con todas las grabaciones, son casi las ocho de la noche.

Durante los siguientes días, el ritmo se mantiene igual mientras pregrabamos nuestras presentaciones para los diferentes programas musicales. Al terminar la primera semana, estamos realmente cansados, pero debemos continuar.

—Todavía nos queda una semana, pero anoche pude dormir bien y me siento mejor hoy.

Se Rim y yo estamos sentados en uno de los sillones del camerino mientras esperamos para salir al escenario.

—Tengo un poco de dolor de espalda, pero seguro se pasa rápido.

—Se Rim, nos estamos haciendo viejos.

—Pronto cumpliremos treinta.

Siempre decimos que estábamos destinados a estar juntos porque incluso cumplimos años con unos días de diferencia.

Los días de las presentaciones en vivo son igual o más pesados que las pregrabaciones, pero nuestra mayor motivación son nuestros fanáticos, y también que tendremos unos días de descanso antes de volver a los ensayos para nuestros primeros conciertos.

Y así, la segunda semana de promoción inicia.

Vamos nuevamente a los programas musicales, pero esta vez nos presentamos en vivo.

Y mientras todo esto ocurre, mis padres y mi hermana llegan a Seúl.

Mis abuelos también han llegado a la ciudad y yo no he podido ir a verlos todavía.

Lo más que he visto son fotos que me han enviado de sus primeros días de regreso a Seúl.

Cuando migramos a Estados Unidos, no es que pensara que jamás regresaríamos, pero nunca se me pasó por la mente que sería así, y que mi familia estaría dividida.

Siempre hemos sido una familia unida y fue duro para mí separarme de ellos.

Por eso, cuando Ji Hoon decidió regresar, aunque fue en realidad porque se había enamorado, me sentí aliviado de tenerlo cerca.

Mis padres estaban a una llamada, pero cuando los días se tornaban difíciles, necesitaba tener a alguien cercano.

Después de terminar con la promoción, nuestra agenda se despeja por un par de días, por lo que lo primero es ir a ver a mis padres.

Mientras me preparo para salir de casa, busco un gorro para cubrir mi cabello rojo.

Tengo unos círculos oscuros bajo los ojos a pesar de que dormí casi doce horas.

Unos lentes de sol funcionarán. Quiero parar a comprar fruta y flores para mamá y la abuela.

Pasar desapercibido también puede llegar a ser un talento.

Mucha gente piensa que no salimos de casa o que no hacemos nada solos.

Que siempre estamos los nueve juntos, pero en realidad no es así.

Tenemos amigos, aunque pocos. Familia con la que buscamos espacios y tiempo para compartir.

Vamos a comer fuera o a tomarnos un trago.

Salimos a caminar o a comprar. Vamos al cine, al teatro o a conciertos.

Tratamos de que nuestro espacio personal sea eso, privado.

En mi caso, es poner los pies en la tierra y recordar que soy un ser humano igual que todos los demás, y que mi trabajo me gusta, pero a la vez es bastante demandante, y que no me debe impedir vivir mis días como cualquier persona.

Salgo de casa y, al incorporarme al tráfico de la ciudad, parecerá tonto, pero me siento una persona normal, como cualquier otra que está en la calle. Me miro en el espejo retrovisor y me coloco los lentes de sol.

Mi primera parada es un pequeño centro comercial en el cual hay un supermercado.

Voy a comprar fruta para llevarle a mis padres.

Cambio los lentes oscuros por unos de ver que solo uso cuando paso mucho tiempo frente a la computadora, en especial cuando estoy componiendo.

Paso por unas flores y luego me dirijo al apartamento donde se están quedando.

Ya frente a la puerta, escucho las risas de mi sobrina y las de la que creo es mi hermana. Puedo simplemente entrar, pero decido tocar el timbre y esperar a que me abran la puerta.

—Corre, Su Min, debe ser el tío Ji Soo.

Espero que no abran la puerta así de fácil antes de verificar. Es entonces cuando escucho la voz de mi hermana a través del intercomunicador.

—Tienes que bailar para poder entrar.

—Traigo las manos ocupadas, además tengo la contraseña. —Levanto las bolsas.