CAPÍTULO 15 #2
—¿Estás seguro de que eso va a suceder? —comento mientras me llevo un trozo de carne a la boca.
—Lo necesito ya, pero debo terminar con esta gira primero.
—Serán largos seis meses.
—O tal vez los abandone a la mitad.
—Deberías poder hacerlo. Seguro que puedes dejar a alguien a cargo.
—Es así, pero mi mente no tendría paz. No es que no confíe en mi equipo, pero ya me conoces. Soy demasiado controlador.
—Siento pena por la mujer que se enamore de ti.
—Ahórrate la pena.
Park Tae Yang es un hombre reservado, y aunque llevamos la mitad de nuestra vida siendo amigos, también puede ser hermético conmigo, pero he aprendido a respetar su espacio.
Cuando desea contarme algo, lo hace. Al contrario que yo, que desde el primer día le cuento todo lo que me pasa.
Y siempre se ha tomado el tiempo para escucharme, no importa lo ocupado que esté o si no se encuentra en el país.
Sé que puedo contar con él cuando lo necesite.
—Mis padres y mi hermana vendrán en unas cuantas semanas.
La carne chisporrotea sobre el asador cuando coloco un poco más.
—¿Hace cuánto que no los ves?
—Casi tres años. La misma edad de Su Min. La última vez que los vi fue cuando ella nació. Hablo con ellos siempre, pero no es lo mismo. Por eso también me alegra poder ir a casa cuando estemos de gira.
Pido otra botella de soju.
—Sabes que eso es trabajo extra.
—Ya la agencia me dijo que sí. Así que, amigo mío, iremos a casa.
—Me alegra mucho que puedas compartir con tu familia. Sé que es difícil estar separados.
—Envidio mucho cuando los miembros van a visitar a sus padres. O cuando alguno de ellos se pasa por la agencia o va a una presentación. Me gustaría que estuvieran más cerca.
Encojo los hombros. Mientras comemos, él recibe una llamada. Por lo poco que entiendo, es referente al trabajo. Saco mi teléfono y veo que el chat del grupo tiene un montón de mensajes. Recuerdo la foto en el supermercado, pero no tiene nada que ver con los mensajes.
Algunos de los miembros han salido a comer juntos y están enviando fotos, mientras que otros pasan de responder. Más que nada, son los más pequeños: el llamado por las fans maknae line.
También hay unos mensajes de mi hermano.
Como nuestros papás se van a quedar por un mes en Seúl, estamos buscando un apartamento para rentar para que estén cómodos.
Anteriormente se han quedado en hoteles, pero su estadía ha sido un poco más corta.
Además, está mi hermana, y consideramos que es mejor conseguir un apartamento para ellos.
Ji Hoon me envía algunas fotos y precios.
Ha sido una batalla lograr que me deje pagar por el lugar.
Al final convenimos que vamos a dividir los gastos a la mitad.
Aunque creo que me adelantaré y pagaré por el lugar que escojamos antes de que él lo haga.
—Si la gente piensa que este negocio es fácil, es porque no tiene actores como clientes.
—No quiero que me cuentes nada.
Él suelta un bufido y yo pongo mi teléfono a un lado. A los pocos minutos, mi celular comienza a sonar, pero no conozco el número. Aprendí de mala forma a no contestar llamadas de números desconocidos. Estoy cansado de tener que cambiar mi número telefónico.
—¿Número desconocido?
Solo asiento con la cabeza. Él mira con cautela alrededor del restaurante, pero parece que todo está en orden.
Su teléfono vuelve a sonar y me muestra la pantalla: es su hermana. Le hago señas para que me pase el teléfono.
—Yobuseyo.
—Oppa, ¿qué estás haciendo?
—Bebiendo.
—¿Solo?
—Estoy con alguien.
—¿Tienes una cita?
Hago un ruido de forma afirmativa y trato de no reírme.
—Espero que no sea esa loca de la última vez.
Miro a Tae Yang con los ojos muy abiertos y él me quita el teléfono.
—Hyun Jin, ¿necesitas algo?
Lo escucho hablar con su hermana por unos minutos. Le explica que está conmigo. Al final me vuelve a pasar el teléfono.
—Hola, Hyun Jin.
—Oppa, no te reconocí. Ha pasado mucho tiempo.
—Así es. ¿Cómo estás?
—Estoy bien. Con mucho trabajo estos días.
—Tu hermano dice lo mismo.
—Estoy muy feliz por su próxima gira. Espero poder ir a verlos.
—Te conseguiré unos boletos.
—Ahn Ji Soo, eres el mejor.
A pesar de que la compañía de seguridad es de su familia, se cuidan mucho de que la gente piense que se aprovechan de su posición para sacar ventaja.
En el caso de Hyun Jin, boletos para los conciertos.
Inclusive cuando le consigo entradas, no están en primera fila.
Son buenos asientos, pero no los más caros.
—Nos vemos pronto.
Cuando cierro la llamada, me tomo un trago antes de preguntar.
—¿Estás saliendo con alguien?
—¿Qué te dijo Hyun Jin?
Lo señalo con un dedo.
—Park Tae Yang, ¿estás saliendo con alguien y no se lo has dicho a tu mejor amigo?
—No estoy saliendo con nadie. Sí, tuve una cita que no salió bien, pero eso es todo. Nada interesante que contar.
No hago ningún otro comentario porque, con sus palabras, pone punto final a la conversación sobre el tema.
Hablamos un rato más sobre cualquier cosa y nos tomamos una tercera botella de soju.
Al terminar de comer no estamos borrachos, pero sí bastante achispados.
Tae Yang paga la cuenta y, al salir a la calle, de un auto cercano se bajan dos hombres, y nosotros sacamos las llaves de nuestros autos.
Ninguno de los dos puede conducir, y dos chicos de la empresa de seguridad nos llevarán a casa.
Sería muy fácil conseguir a alguien que conduzca y me lleve de regreso, pero lo tengo prohibido.
Si no estoy con mi mánager, alguien de seguridad lo hará.
Nos despedimos y nos subimos a los autos. En el camino a casa hablo un poco con el conductor, y al llegar le doy las gracias.
Ya en mi apartamento me doy una ducha. Es pasada la medianoche, y el alcohol en mi sangre hace su parte y me acuesto a dormir. Mañana tengo varios compromisos en mi agenda.