El bebé de primero
—Judit, tengo hambre, ¿podemos comer? —preguntó Leo, empapado, recién salido del agua.
— P ues claro, ¡que cada uno coma cuando quie ra! —gritó Judit para que la oyeran todos.
Algunos fueron hacia sus toallas, entre ellos Goa, Ana, Charlotte, Lindsey y Bruno, que las había alcanzado e intentaba sacarse el agua que le había entrado en un oído. Ahora le tocaba controlarse el azúcar en sangre.
Justo entonces, Cristian, un compañero de clase que parecía un gigante a su lado, pasó por su lado y le dijo:
—Vaya, Bruno, sin ropa aún eres más pequeño de lo que pareces. ¡Si eres nuestro «bebé de primero»! ¡Ve un poco al gimnasio, anda, a ver si te sale algún músculo, ja, ja, ja, ja! —Y los compañeros que iban detrás se rieron.
— ¡Vete a la mierda! —le espetó Bruno, bajando la cabeza.
Su amiga Ana intervino:
—Cristian, ¿sabías que se olvidaron de meterte el cerebro dentro de tu cabeza? Bruno, tú ni caso. Cuando des el estirón, te tendrá envidia porque eres, además de mucho más inteligente que él, también mucho más guapo, te lo digo yo.
—Pero tiene razón. ¡Parezco una pulga a su lado, bro! —Bruno se preguntaba cuándo empezaría a parecer, por fuera, un adolescente.
—¿Y qué? ¡Ahora eres así y dentro de dos años serás de otra forma! Y todo está bien. ¡Ahora todos se creen que tienen que estar cachas y matarse a levantar pesas en el gimnasio! Son unos NPC —respondió Goa.
— What did Cristian say? —preguntó Lindsey, que no entendía nada de lo que ocurría. Ana y Goa trataron de explicárselo como pudieron.
—Voy a decirle a Leo que le haga un poco de caso a Bruno, que hoy está pasando bastante de él —le comentó Ana a Goa.
Y era cierto. Leo estaba removido por dentro y no tenía ganas de compartir tiempo ni espacio con Goa. Pero eso, de rebote, comportaba no pasarlo tampoco con Bruno, Laura, Ana y las compañeras inglesas. De alguna forma, se había distanciado un poco de todo el mundo.
El compañero que Bruno tenía en casa estos días era Jamie, que también sufría diabetes de tipo 1, en su caso, desde hacía muchos años. Ajeno a todo lo que acababa de ocurrir, fue a buscarlo y le preguntó a cuánto estaba. Bruno aún no se había hecho el control y Jamie lo ayudó.
Era agradable encontrar a alguien que viviera lo mismo que él.
Lástima que con el nivel de inglés tan bajo que tenía la comunicación entre ellos dos no fuera muy fluida, pero usaban mucho el traductor y poco o mucho se entendían.
El control hizo que Bruno se distrajera de lo que acababa de ocurrir con Cristian.
—Leo, hazle un poco de caso a Bruno. Cristian se acaba de meter con él diciéndole que es el bebé de primero… Vale que no quieras estar con Goa, pero no pases de Bruno.
— Pero ¿qué dices? —respondió Leo, fingiendo que no sabía de qué estaba hablando Ana.
—No disimules. Ella lo ha notado, pero nosotros también. Y no pasa nada, estás en tu derecho de ir con otra gente, eh, pero Bruno te necesita…
—Lo siento… Es que me cuesta después de lo que me dijo el otro día… —Era inútil hacer ver que lo que decía su amiga no era verdad.
—¿Qué te dijo? —Ana ya lo sabía, pero quería su versión, saber qué había entendido él, para ver si los podía ayudar de algún modo.
—Que no se podía sacar de la cabeza a Klaus. Y yo…, no sé. Estoy pillado de ella desde Inglaterra y me cuesta verla cada día y saber que pasa de mí. —Por fin lo admitía.
—No pasa de ti. Es solo que está hecha un lío. —A Ana le supo mal que Leo se sintiera así.
—Bueno, lo que sea… No es fácil.
—Te entiendo… Cuando Laura y yo estuvimos distanciadas, lo pasé fatal… Es una mierda. —A Ana le volvieron todos los recuerdos de aquella etapa.
—Pues eso, ya sabes a lo que me refiero. Pero tienes razón con el tema de Bruno, voy ahora a estar con él.
—Gracias. Por cierto, Leo…, esto pasará y un día volveréis a estar bien, ya lo verás.
Él sonrió, pero no dijo nada. Suponía que sí, que algún día esa situación cambiaría, aunque no sabía cómo ni cuándo y eso lo ponía nervioso porque, en el fondo, claro que quería pasar tiempo con Goa, saber de ella, hablar con ella…
, pero no quería sufrir. ¿Por qué el amor debía tener también esta parte de sufrimiento que no le gustaba nada?