No nacemos monstruos (288 Harmony Road 1) Capítulo 25 #4
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Capítulo 25 #4

—¿Es cómodo mentir? —Frunció el ceño, incrédula.

—¡Para nada! Se siente mal cada segundo, cada minuto, cada día que dura la mentira.

—¿Y por qué dices que es cómodo?

—Porque era una reflexión estúpida que no vi sino hasta ahora.

Puede que tenga que cargar con las consecuencias de mi mentira por el resto de mi vida, pero al menos esta noche pondré la cabeza en la almohada sabiendo que ya no tengo nada que ocultarles.

Indie —su gesto era desolador—. ¿De verdad me odias?

Ella se avergonzó.

—No —jugó un poco con las puntas de sus dedos—. Pero estoy enojada contigo y estoy enojada con mamá. Contigo por mentirme con esto y con mamá por la forma tan horrible como se comportó …

Fiona no tenía detalles, pero eso no le impidió fruncir el ceño al escuchar a la niña decir esas cosas.

—Ahora siento que no quiero verlos, ni hablarles. Estoy muy furiosa y no quisiera volver a esa casa. ¿Puedo quedarme aquí esta noche?

—Pero ayer te quedaste con Rowan… —dijo el padre con suavidad, lo menos que quería era un nuevo estallido de Indie.

—Sí, claro, porque mamá me envió. —Lucas, Emily y Fiona se quedaron boquiabiertos. Intuyeron el plan de Claire en un segundo—. Ella fue la que me dijo que viniera, pero esta vez… Soy yo la que pide quedarse, ¿puedo?

Lucas suspiró profundamente y Fiona identificó en su gesto cuál era la batalla que se estaba librando en su interior. Se aclaró un poco la garganta y dio un paso al frente.

—Señor Harper —Lucas volteó a verla con tristeza—. ¿Me permite?

—Claro, Fiona… Adelante.

Fiona caminó hasta sentarse al lado de la niña en el sofá. Le sonrió con una calidez única e Indie se sintió mejor nomás de tenerla cerca.

—Mi amor, no tenemos ningún problema al recibirte esta noche, si es que tu papá lo autoriza, pero es importante que sepas algo… Salir de casa y correr hasta acá, para refugiarte en la buhardilla o pasar tiempo con Rowan, no hace que el problema desaparezca, ¿entiendes?

Todos los que estaban allí, incluyendo a las niñas, miraron a Fiona un poco abismados con su reflexión.

—Estar con nosotros te ayudará a sentir menos rabia, menos dolor ahora, pero mañana cuando vuelvas a casa, el papá con el que estás enojada seguirá estando ahí, la mamá con la que estás enojada seguirá estando ahí y ese hermano que ahora sabes que tienes continuará existiendo…

Así que sí, puedes quedarte, pero solo si entiendes la diferencia entre buscar un lugar donde sentirse mejor y escapar de los problemas.

—Creo que lo entiendo… —susurró—. Supongo que da igual volver esta noche o mañana, porque lo que me molesta seguirá estando igual.

—Y tú tendrás que enfrentarlo aunque no quieras, así es.

—¿Y si me quedo esta noche aquí y comienzo a enfrentarlo desde acá?

—Fiona y Lucas rieron con suavidad. Él además sintió alivio al estar ante la Indie que conocía—.

Prefiero eso que pasar toda la tarde y la noche encerrada en mi habitación —tomó la mano de Rowan con más fuerza—.

Prefiero enfrentarlo con Rowie que enfrentarlo sola.

—Bien… —Miró a las niñas profundamente, después a Lucas—. La última palabra es suya, señor Harper.

—Está bien, Indie… —Se puso de pie despacio. Sabía que Claire lanzaría sus ácidas opiniones al respecto, pero no quería complicar las cosas para la chica—, pero mañana después del desayuno vendré por ti.

Índigo aceptó. No saltó de gozo, entendiendo que las cosas no estaban como para celebrar, pero sintió alivio. Emily se acercó un poco a ella ahora que Lucas se había apartado.

—¡Hey! —La niña la miró—. Rory y yo debemos volver a Albuquerque… Tengo un examen importante el lunes y debo dedicar el día de mañana a estudiar… ¿Estarás bien?

—Te prometo que sí, pero… —Miró a su alrededor—. Hay algo que quiero decirte…

—¿Es un secreto?

—Algo así. Un secreto de hermanas …

En segundos, todos los presentes les dieron su espacio, saliendo de la buhardilla. Emily se sentó junto a Indie y le tomó las manos.

—¿Qué es eso que quieres decirme?

—Emily… Ya no confío en papá —ella la miró comprendiendo bien su situación—, pero menos aún confío en mamá…

—Te entiendo perfectamente, Indie.

—Hoy dijo cosas horribles.

—Sí.

—Y no sé si papá te lo ha dicho, pero tiene tiempo comportándose muy extraña —Emily la miró con atención suprema.

—Define extraña.

—Extraña. Extraña como una persona que está ahí, pero no está ahí —señaló el sillón—. Como ese mueble, ¿ves? Que está ahí, pero no habla, ni respira, ni se mueve… ¡Ni nada!

—Hoy la vi muy… Desmejorada —admitió reflexionando—. Me sorprendió su descuido, porque mamá nunca ha sido así.

—A veces, creo que mamá… —Se detuvo, Emily vio en sus ojos un poco de temor.

—¿Que mamá, qué?

—Que mamá está un poco loca…

—¡Indie! —Se echó a reír y la hermana le sacudió las manos para que le prestara atención.

—¡No! ¡Hablo en serio! —Se lo dijo con tanta convicción que la risa de Emily se esfumó—. ¡Te lo digo en serio, Em…! ¡Y me da miedo! ¡Mucho miedo!

—Si llega a pasar algo, ¿me lo dirás?

—Sí.

—Trata de apoyarte en papá.

—¿Cómo? —dijo desolada—. Si ya no confío en él…

—¡Indie! —La niña la miró—. Papá está enmendando su error y eso es muy valiente.

Aunque nos duela su mentira, aunque estemos enojadas con él por un buen tiempo, tenemos que reconocer que no todo el mundo hace lo que él hizo.

Además, papá podrá habernos mentido, papá podrá haber guardado un secreto por años, pero nunca…

Óyelo bien: ¡nunca ha sido un mal padre!

Él siempre ha estado allí para nosotras y estoy segura de que a ti te defenderá de quien sea si eso es necesario… ¿Está bien?

Indie la abrazó con una fuerza tremenda.

—Está bien.

Su camino era una desconfianza que se bifurcaba. ¿En quién desconfiaba menos ahora? ¿A quién le temía menos ahora?