No me toques la corbata CAPÍTULO 38
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CAPÍTULO 38

Artillería pesada

Greta y Nora

Mientras caminaba a toda prisa por las calles en dirección a su despacho, Greta llamó a Nora.

—Hola, Greta. ¿Qué hay?

—Ha llegado el momento de sacar la artillería pesada —anunció.

—Iker —atajó Nora.

—Exacto. Ven a mi despacho, es importante.

—Enseguida.

Nora explicó a Hugo que debía salir, solo tuvo que decir una palabra.

—Maya.

Se visitó con ropa cómoda, cogió el abrigo y el bolso, y salió de casa en busca del coche. Con suerte, no tardaría más de quince minutos en llegar al bufete.

—¿Qué ha pasado? —preguntó en cuanto su amiga abrió la puerta.

Greta hizo un resumen de lo que había ocurrido en la oficina de Raúl.

—Odio esto tanto como tú, pero hay que hacerlo —atajó cuando acabó.

—No es verdad, estabas deseando que pasara algo para descargar tu ira.

—Vale, te lo compro. Ahora vamos a currar. —Le guiñó un ojo.

—Espero que Maya no se enfade.

—Yo no lo haría si estuviese en su lugar.

—Ah, ¿no? ¿Tú no te cabrearías con nosotras si no te hubiéramos contado nada de lo que ha estado haciendo Iker si fuera Raúl?

Greta la miró con los labios arrugados.

—Bueno, quizá un poco, pero se me pasaría enseguida.

—Mis ovarios, se te pasaría.

—Joder, da igual. No tenemos mucho margen. No quiero que Maya sufra más tiempo del necesario. Esta tarde ha flipado. Tenías que haberla visto, casi se come a Iker cuando la ha llamado puta —sonrió.

Se agachó frente al archivador del fondo y lo abrió. Sacó la caja de cartón en la que guardaba lo que ella llamaba «artillería pesada» y lo puso sobre la mesa.

—Qué pena de hombre, con lo majo que era antes —comentó Nora.

—Dicen que la gente no cambia; en este caso, no estoy de acuerdo. —Greta destapó la caja—. Vamos allá.

—¿Qué quieres que haga?

—Vamos a ordenarlo todo por fecha. Desde la más antigua hasta la más reciente.

—Vale. No recuerdo con exactitud cuándo empezamos con esto.

—En febrero. A ver, no hay mucho desorden, pero hay que organizarlo bien.

—Lo separo por meses y, después, lo juntamos.

—De acuerdo. Yo voy a preparar la grabación, aunque espero que no sea necesaria.

—Yo tampoco. No me gustaría que Iker la tomase con ella.