Capítulo 25
Irene abrió la carpeta con cuidado. Su contenido no solo era importante para la investigación, sino que también confirmaba que Eva Ruiz decía la verdad.
Dentro había varias hojas protegidas por fundas transparentes.
La primera era un informe toxicológico fechado pocos días después de su aparición.
Reconoció algunos términos que Eva ya había mencionado: análisis segmentado de cabello, restos compatibles con exposición prolongada y una palabra clave, norketamina.
Irene cerró los ojos y respiró profundamente.
—¿Por qué es tan importante? —preguntó en voz alta—. Samuel lo ha subrayado por algo.
Repasó rápidamente todas las hojas. Entonces lo vio al final de la carpeta, escrito con la letra de Samuel. Irene supuso que lo había dejado allí para no levantar sospechas si alguien indebido revisaba el informe.
«Irene, no es la sustancia. Es el patrón».
Se quedó paralizada durante varios segundos. Sintió que Samuel la acompañaba en la investigación, que siempre había estado ahí, guiándola hasta ese preciso momento.