No debí hacer match contigo Capítulo 39. Belisa
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Capítulo 39. Belisa

Belisa

Leo el mensaje varias veces, sorprendida y excitada. Joder, sí, estoy muy excitada. Por su mensaje deduzco dos cosas. Que quiere ser un desconocido solo por hoy y que quiere dar un paso más que no daría como Sedrik.

Odio que diga eso, cuando está claro que me desea tanto como yo. ¿Qué me oculta? Sé que tiene que ser algo gordo, y que me deje de lado me duele. Pero por una noche no quiero pensar en nada.

Sí, ahora mismo estoy sudando solo por este juego.

B26: Me acabo de quitar el camisón, solo llevo la ropa interior y he sacado mi caja de juguetes…, por si te apetece que juegue con ellos y te lo cuente.

Mocca30: ¿De qué color es tu sujetador?

B26: De encaje negro… Me gusta cómo se clarea sobre mis pezones, sobre todo cuando están duros, aunque estaría mejor sin él, ¿no crees?

Mocca30: Quítatelo y tócate las tetas como a mí me hubiera gustado hacer antes.

B26: ¿Las hubieras llevado a tu boca? Me hubiera encantado que te metieras en ella todo lo que pudieras de cada una. Quítate todo menos los bóxers.

Me tumbo en la cama agitada y muy excitada. Imaginando a Sedrik cuando nos besamos. Agitado, excitado y jadeante. Su mirada se oscureció, se hizo más hambrienta. Jadeo solo de recordar su cuerpo duro contra el mío.

Mocca30: Quiero que te quedes solo con las braguitas. Solo con eso.

Lo hago, notando lo mojada que estoy con todo esto.

Me encanta que nos hayamos permitido una noche de ser solo dos extraños, como antes.

Cuando acabo me hago una foto medio oscura donde solo se ve mi ropa interior y un poco mis curvas.

Atrevida, se la mando recordando esos tiempos en que era tan excitante dejarse llevar con un extraño.

B26: ¿Así está bien?

Me contoneo agitada por este ardor que me recorre el cuerpo entero. Sedrik lo mira y tarda un poco en contestar.

Mocca30: Eres preciosa. Ahora quiero que te toques. Que tires de tus duros pezones como haría yo.

Lo hago, tiro de mis pezones como si él estuviera entre las sombras y me viera darme placer. Noto como mi sexo se contrae, mojando más mi ropa interior.

B26: Me gustaría sentir tu lengua por mis duros pezones y luego bajando hasta el interior de mis muslos. Dime que te estás tocando imaginándome desnuda ante ti.

Mocca30: Lo hago. Te imagino en mi cama mientras yo estoy sentado entre las sombras viendo cómo te tocas.

B26: ¿Te gustaría ser un mirón?

Mocca30: Contigo sí… Tócate. Cuéntame lo mojada que estás.

Dejo el móvil y llevo mi mano a mi sexo.

Estiro la goma de la ropa interior y meto los dedos dentro.

Estoy tan mojada que se resbalan por mis pliegues sin esfuerzo.

Muevo los dedos de arriba abajo. Cojo el móvil y me hago una foto de forma que solo se ve mi mano dentro de la ropa interior y nada más.

Se la mando, excitada por que me vea con la mano dentro de mi coño.

Mocca30: Madre mía, B, me estás poniendo muy complicado no ir a tu casa…

B26: ¿Qué me harías? Estoy muy mojada por ti… ¿Te gustaría verlo?

Mocca30: Si estuviera ahí te dejaría que llegaras al límite antes de ir hasta a ti para beber cada gota de tu placer y que te corrieras en mi boca. ¿Te gustaría eso? ¿Que lamiera cada resquicio de tu orgasmo hasta que te corrieras de nuevo?

Muevo los dedos mientras leo su guarro mensaje imaginando su boca en mi sexo lamiendo mi humedad. Su lengua ya hizo estragos en mi boca. No me quiero ni imaginar lo que haría en mi zona más sensible.

Mocca30: Si tienes un succionador, llévalo a tu sexo como si fuera mi boca. Juega con tu sexo mojado y luego apártalo y métete un par de dedos dentro.

B26: Lo tengo, lo haré mientras sujetas tu polla con fuerza y subes tu mano una y otra vez hasta que te chorree el líquido preseminal.

Cojo el juguete y hago otra foto de este sobre mi ropa interior.

Está encendido, pero él solo puede ver la ropa interior y algo de mi piel.

Se la mando y luego dejo el móvil para llevar el succionador a mi sexo y jugar con él como si fuera su boca.

Tentando las partes que más me ponen y lamiendo mi clítoris resbaladizo y abultado.

Lo imagino pellizcándolo levemente mientras su boca está lamiendo mis pezones.

Estoy muy cachonda. Nunca he estado tan excitada. Tal vez porque ahora le pongo cara y sé a qué sabe su boca.

Lo imagino sentado tocándose. Por nuestro beso del otro día sé que pequeña no la tiene. Me remuevo casi a punto de correrme. Saco el juguete y me meto un par de dedos dentro. Entran y salen de mi cuerpo. Estoy muy mojada.

Mocca30: ¿Estás a punto?

B26: Sí…, estoy muy caliente. Y te quiero dentro de mí…, te quiero duro en mi interior.

Mocca30: Casi me corro solo de imaginarme entrando entre tus cremosos muslos hasta clavarte mi polla hasta el fondo. Quiero perderme en cada uno de tus gemidos. Quiero que te metas tres dedos que entren y salgan de ti con fuerza imaginando que es mi polla la que montas.

Juego con mi sexo y hago lo que me dice. Luego le doy a grabar audio y grabo mis gemidos al borde del orgasmo. Se lo mando.

Mocca30: Madre mía, B…, no sabes cómo me pones…, no eres consciente de lo dura que me la han puesto tus gemidos. ¡Joder!… Córrete. Córrete como si fuera mi mano la que está adentrada en tu coño.

Le doy a grabar y saco y meto los dedos de mi sexo.

Ni me he quitado las bragas. Contoneo mi cuerpo contra mis dedos.

Una mano está en mi sexo y la otra tirando de mis pezones.

Entre mis sombras está él, aunque no pueda verlo.

Saber que me escuchará correrme me excita.

Estoy ardiendo. Noto el orgasmo anidarse en mi sexo y no dejo de mover la mano.

La tengo puesta de forma que mi palma roce mi clítoris necesitado. Exploto y me dejo ir.

Jadeante, me tiro sobre la cama tras mandarle el audio. Poco a poco soy consciente de lo que hemos hecho. De momento no me arrepiento.

Mocca30: Correrme con tus gemidos ha sido lo más erótico que he hecho en mi vida. Gracias por una noche mágica que no se volverá a repetir.

Voy a decir algo, pero le ha dado a eliminar usuario.

No me jodas. Pienso en escribirle por el otro lado, pero lo dejo estar.

Solo era una noche. Una noche como si fuéramos dos personas extrañas que mañana no se van a ver en persona.

A ver con qué cara lo miro ahora. Lo peor es que quiero más.

Lo quiero todo. Pero él no, aunque está claro que sí me desea.

A saber qué lo retiene. Ahora me doy cuenta de que no sé mucho de Sedrik.

Yo me he abierto con él. Pero él no. ¿Y si es en todo lo que calla donde está la respuesta?

Tal vez nunca nadie conteste esta pregunta.

Y lo peor es que no sé si haré algo para responderla. Como si me diera miedo luchar por eso y ser feliz… Ya empezamos. Es lo mismo que hice cuando lo conocí: di por hecho que alguien así nunca se fijaría en mí.

Estoy muy tocada si prefiero hacerme la tonta que exigirle algo más.