No debí hacer match contigo Capítulo 38. Belisa
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Capítulo 38. Belisa

Belisa

Leo el contrato varias veces, entre otras cosas porque siento a Sedrik muy cerca y quiero volver a perderme en su boca.

Lo peor es que ahora me ha dado el contrato y me mira como si nada. Como si el beso no hubiera tenido lugar y como si él pudiera pensar en otra cosa. Así que, entre eso y que lo que me quieren pagar me parece una pasta, no sé qué estoy leyendo.

—¿Alguna duda?

—Muchas, sobre todo por qué me pagan tanto.

—Es lo que te corresponde.

Lo miro sin creer que esto me esté pasando justo hoy.

Tal vez debería pensarlo, darle una vuelta, meditarlo.

No lo hago; cojo un bolígrafo y estampo mi firma junto a la del dueño.

Una firma que dice muy poco de quién es o cómo se llama.

Está claro que no quiere que nadie sepa quién está detrás de la marca.

—Tengo que darles quince días.

—Te van a explotar.

—Contaba con ello. —Nos miramos a los ojos; su boca me tienta y quiero que me abrace como antes.

Tal vez el beso lo haya estropeado todo. Pero cuando me besa siento que me desea tanto como yo a él. Hay algo que no me encaja; un día me dijo que hay cosas que no me cuenta, y me pregunto si en lo que calla están las respuestas.

—Me marcho. Nos vemos mañana. —Asiente y ya está.

Siento como si me quisiera lejos. Y yo sigo ansiando su boca, quitarle la ropa y perderme en su cuerpo. Mejor recojo todo y me marcho. Voy a salir cuando se me acerca con comida para llevar.

—Escribe cuando llegues a tu casa.

—Vale.

Alza la mano y me acaricia la mejilla cerca de mis labios, aún sensibles por su beso, y de nuevo está esa mirada que me dice que soy todo lo que quiere.

Tal vez por eso inclino la cabeza hacia su mano y dejo que me acaricie con ternura.

Luego me marcho cargada con la cena y sintiendo el corazón pesado.

Intuyo que me aleja de él y eso hace que lo sienta lejos.

Tras darle vueltas, una vez en mi casa le escribo:

Belisa: ¿Sabes lo que me duele de todo esto? Que si fuéramos Mocca y B nos dejaríamos llevar, y echo de menos cuando eso pasaba. A veces me gustaría olvidarme de quiénes somos y ser solo ellos.

Le doy a mandar y, aunque me arrepiento, no lo borro. Lo lee y no me llega nada, pero entonces me salta un aviso de la app donde nos conocimos:

Mocca30: ¿Qué llevas puesto?